martes, 3 de noviembre de 2026

Reflexiones atemporales CCXXXVI – Hombre de costumbres

Esta es una de esas reflexiones en las que el tema que trato no es el mundo que me rodea, sino yo mismo.

Suelo definirme como un animal de costumbres, con hincapié en lo de animal. Con esto quiero decir que las rutinas no me molestan, sino todo lo contrario. Por ejemplo, me levanto siempre a la misma hora (salvo que me quede dormido, lo que no suele ocurrir), para ir a trabajar, almuerzo (casi) todos los días lo mismo (ensalada) con los mismos ingredientes (que además, si la preparo yo, añado siempre en el mismo orden), ceno lo mismo cada tres días..

Pero es que, además, tengo facilidad para rutinizar. Es decir, si tengo que incorporar algo, lo incorporo sin mayores problemas y lo hago parte de mi día a día, como si llevara con ello toda la vida: empecé haciendo ejercicio un par de días a la semana, y ahora lo hago todos los días (salvo que esté en un viaje y, aun así, busco un hueco); durante el verano camino durante una hora al levantarme, pero a la vuelta del verano, por una serie de circunstancias que no vienen al caso, mantuve esa rutina de caminar durante una hora, aunque cuando trabajo lo hago por la tarde.

Vamos, que ser cuadriculado, a veces, tiene sus ventajas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

1 comentario:

Silvia Zabaleta dijo...

¡Bienvenido al club! 😜😘