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lunes, 18 de febrero de 2019

Rilla, la de Ingleside

Con este octavo volumen termina la serie que Lucy Maud Montgomery dedicó a Ana Shirley; al menos, la edición que Toro Mítico ha dedicado a este personaje; quedarían tres volúmenes más, pero no se trata de novelas, sino de colecciones de relatos, por lo que me parece difícil que los saquen.
Diría que este es el volumen en el que la autora puso más de sí misma. Publicado apenas tres años después del fin de la Primera Guerra Mundial, recoge cómo vivieron los personajes -y, por transposición, los canadienses con familiares en el frente- la contienda. No soy una persona, creo, fácil de conmover cuando lee algo, pero este libro lo ha conseguido en varios pasajes.
Por otra  parte, tiene en común con el volumen anterior una cantidad inasumible de erratas. Ya que suele tratarse de errores semánticos, y no gramaticales, apostaría a que encargaron de la tarea a un corrector informático, en lugar de uno humano... y así les ha ido.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 11 de febrero de 2019

El valle del Arco Iris

En este séptimo volumen de la saga (uf, eso suena demasiado épico… ¿mejor el ciclo?) que Lucy Maud Montgomery escribió sobre Ana Shirley, este personaje adopta un rol secundario, aunque el tono de la obra permanece.
Es decir, a través de los ojos de una serie de niños (qué difícil es para un adulto reflejar sin afectación el punto de vista de un niño) –podríamos decir que el torbellino que fue Ana en su infancia y adolescencia se reparte entre sus hijos y los del pastor Meredith- la autora trata, en un formato aparentemente ligero, temas de bastante calado: maltrato infantil, muerte, cotilleos pueblerinos, la posibilidad de una guerra (aquí, Montgomery jugaba con ventaja, puesto que escribió la obra diez años después de la fecha en que está ambientada, y ya transcurrida la Primera Guerra Mundial)…
Como casi siempre, el hecho de que la llamada literatura infantil y juvenil tenga como protagonistas a niños y vaya dirigida a éstos no quiere decir que no pueda ser leída con aprovechamiento por los adultos.
En el lado negativo, señalar que el ejemplar que he leído tiene demasiadas erratas (una es ya demasiado), tanto de redacción como de confundir nombres de personajes. Una pena, porque eso desluce una edición que en todo lo demás resulta deliciosa.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 20 de noviembre de 2016

Mis citas literarias favoritas (31)

No creí encontrarme una cita tan buena –al nivel de les mataron muertos, si ustedes me entienden-, en un libro como éste, pero… así es la vida
-No lo sé… Era una criatura. Casi la lleva al suicidio. Yo tengo mucho miedo de que la empujen al suicidio. Ya sabes, Susan, que ella tenía un tío que se suicidó dos veces.

-¿Una no fue suficiente? –preguntó Susan, sin piedad.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 19 de noviembre de 2016

Ana la de Ingleside

En este sexto volumen de la serie que Lucy Maud Montgomery dedicó a Ana Shirley, la pelirroja que da nombre a la serie cede el protagonismo a sus hijos, que parecen haber heredado la vívida fantasía de su madre.
Es de destacar, a mi parecer, el excelente modo en el que la autora se mete en la mente y los sentimientos de los niños y refleja sus ideas y vivencias con un tono y un estilo completamente verosímiles.
He leído algunas críticas que señalan la decepción que supuso que la autora no hiciera evolucionar a su personaje epónimo; pero creo que, aunque fuera meritorio, no tendría demasiado sentido dado el tipo de literatura de que se trata y el público –juvenil, fundamentalmente, y fenemino, supongo- al que iban dirigidas sus obras. Por lo tanto, me parece completamente lógico, y hasta coherente, el que Ana pase el testigo, por así decirlo, a sus vástagos… aunque en los dos últimos capítulos la imaginación desbocada de la señora Blythe vuelva a jugarle una mala pasada en forma de angustia vital que finalmente se revela infundada.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 16 de julio de 2015

Ana y la casa de sus sueños

El quinto volumen de la serie de Ana Shirley supone, en cierto modo, un cambio de escenario. Ana se casa con Gilbert y abandona Tejas Verdes para crear su propio hogar. En cierto modo, se hace adulta, por lo que las vivencias narradas en este libro son las de un adulto, y el punto de vista también. Ni los nacimientos ni las muertes se tratan del mismo modo que en volúmenes anteriores, y mucho me da que respecto a estas últimas la autora volcó sus vivencias personales.
Por otra parte, aparece también la inevitable historia romántica, en la que Ana se ve involucrada. Como novedad, tiene lugar un giro argumental bastante sorprendente (yo, al menos, no me lo esperaba) que hace que las cosas, al final, acaben como Dios manda… y que por lo que he leído en Wikipedia, traerá cola.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 13 de julio de 2015

Ana, la de Álamos Ventosos

El cuarto volumen (por orden de los sucesos narrados, aunque el séptimo en ser escrito, lo cual hace suponer que la autora lo escribió para llenar el hueco de tres años entre el compromiso de la protagonista y su boda) de la serie de Ana Shirley es una novela parcialmente epistolar, que alterna fragmentos de cartas escritas por Ana a Gilbert con narración pura y dura.
Como en el resto de la serie (de momento), la irreductible Ana logra, en ocasiones sin proponérselo conscientemente, ganarse la simpatía de todos aquellos que la conocen, al tiempo que hace sus vidas mejores. Una especie de Pollyanna, por tanto, aunque con un optimismo un punto menos desaforado.
Empero, no todo son alegrías y risas (hay algunos toques de humor muy buenos), ya que el drama, e incluso la muerte, rondan de cerca a la protagonista. Sin embargo, todo acaba bien.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 18 de septiembre de 2014

Ana, la de la isla

No deja de ser curioso que el título de este tercer volumen de la historia de Ana Shirley sea la de la Isla, ya que la mayor parte de la historia transcurre precisamente fuera de la isla del Príncipe Eduardo, lugar donde sí se desarrolla la mayor parte de la historia de los dos primeros volúmenes de la serie.
Serie que, aunque en principio pueda parecer destinada al público infantil o juvenil, conforme va avanzando se vuelve, en mi opinión, más seria y madura. Evidentemente, no abandona del todo el tono humorístico con el que comenzó (aunque, la verdad, la muerte de Matthew al final del primer libro es todo menos infantil), pero va incorporando gradualmente temas más serios, como la muerte o los desengaños amorosos.
En cuanto a la forma, el que el libro no sea demasiado largo y los capítulos en que se divide sean bastante breves hace que se lea en un pispás.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 31 de diciembre de 2013

Ana la de Avonlea

El segundo volumen de la serie de Ana Shirley continúa en la línea del primero, si bien con la lógica evolución del personaje principal, antes una niña y ahora una adolescente. Sin abandonar del todo su tendencia a no ver las cosas en prosa, como dice la autora, el choque con la realidad va modificando los puntos de vista de Ana hacia posturas más prácticas. Por otra parte, el personaje sigue empeñado en arreglar la vida de aquellos que la rodean, ya sea individualmente (como es el caso de la señorita Lavendar) o a nivel de todo el pueblo.
Aún tratándose de literatura juvenil, o quizá precisamente por eso, la obra plantea temas de calado que un lector adulto puede percibir por debajo de la aparente superficialidad del relato.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 30 de diciembre de 2013

Ana la de Tejas Verdes

Aunque conocía las series de televisión, tanto en imagen real como en dibujos animados, sólo tenía una vaga noción de la existencia de los libros en los que las mismas se basaban. De hecho, desconocía que hubiera varios libros, y que los mismos recogieran toda la vida de la protagonista, desde su infancia hasta su madurez.
Centrándonos en este primer volumen de la serie, creo que recoge bastante bien el modo de reaccionar de una niña de once años hiperimaginativa. De hecho, lo recoge tan bien que las adaptaciones televisivas tuvieron que limitar la verborrea inagotable de Ana Shirley, incapaz de callarse ni debajo del agua.
La autora logra meterse en la piel de la niña, y todo el relato está contado desde esa óptica. Divertida casi siempre, emotiva a ratos, es un libro que se lee rápidamente y que te deja con ganas de coger el siguiente.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!