Mostrando entradas con la etiqueta Corrupción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corrupción. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de mayo de 2023

La mujer de César era una anticuada

En cualquier sistema judicial mínimamente garantista, para asegurar la imparcialidad de quienes han de impartir justicia existen dos mecanismos, complementarios y simétricos: la abstención y la recusación.

Cuando el juzgador considera que sus circunstancias personales pueden influir, sea en el sentido que sea, en la decisión que ha de tomar, puede abstenerse de conocer de la materia. Cuando considera que tal eventualidad no se da, pero alguna de las partes tiene esa impresión, puede acudir a la recusación. De prosperar cualquiera de las dos figuras, el resultado es el mismo: el abstenido o recusado no conocerá del asunto.

La izquierda española nunca ha tenido demasiados escrúpulos en lo relativo a guardar las apariencias. De hecho, cuando se estrenó parlamentariamente, el fundado de los de la mano y el capullo ya vino a decir que se saltarían la Ley a la torera cuando el hacer las cosas por las buenas no les permitiera alcanzar sus objetivos.

En esto, como en todo, el psicópata de La Moncloa, una especie de destilación de la quintaesencia del socialismo patrio, ha llegado más lejos que ninguno de sus predecesores, y no se corta ni un pelo a la hora de poner todo el aparato del Estado, todos los resortes de poder, al servicio de su mezquina voluntad.

Y así, una magistrada del Tribunal Prostitucional que fuera galardonada por Griñán, a la sazón condenado por el caso de los EREs -el caso de corrupción con el montante más elevado, perpetrado por el partido más corrupto de la historia de España-, ha decidido no abstenerse al ser designada ponente para elaborar la propuesta sobre la admisión a trámite del recurso de su premiardor y, posteriormente, redactar la propia sentencia si fuera admitido el recurso.

Aquí no hay una sombra de parcialidad: aquí lo que hay es un pozo negro del sectarismo más hediondo.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 23 de septiembre de 2022

Así que, indubitablemente, lo harán

La frase que da título a esta entrada fue la idea que pasó por mi mente al leer el titular de que El código ético del PSOE impide a los cargos públicos del partido apoyar la petición de indulto de Griñán.

Dejando aparte el contrasentido que supone hablar de código ético de una formación política que ha demostrado, desde su nacimiento y sin solución de continuidad, una absoluta falta de escrúpulos, de ética y hasta de estética, el simple hecho de que un socialista español afirme que va a hacer algo, o dejar de hacerlo, implica que sucederá exactamente lo contrario de lo afirmado.

Y así ha sido, porque entre las cuatro mil personas que han firmado la solicitud de indulto para el condenado ex presidente del partido y de la región –dejando aparte a los políticos de izquierdas, algunas nada sorprendentes, como el que fuera pésimo seleccionador nacional de fútbol (a pesar de los resultados); otras, verdaderamente sorprendentes (para mí, al menos), como probablemente el mejor director español de cine vivo- se encuentra la que fuera presidente del consejo regional del gobierno andaluz, que actualmente es senadora. Y, hasta que no se demuestre lo contrario, un senador es un cargo público; y una senadora, además (al menos esta), una carga pública.

En cuanto a mí, quizá sea duro, pero la avanzada edad del sujeto no me inspira ninguna compasión, ni me mueve a misericordia. Que le conmuten, quizá, la pena de prisión por reclusión en su domicilio, pero que cumpla la condena. Como todos los demás condenados por (este sí) el mayor caso de corrupción de la democracia, por usar una expresión tan del agrado del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!