viernes, 2 de octubre de 2026

Asnalizando la cuestión

No hace falta que venga un informe a decirnos que la educación en España ha decaído. Es algo que cualquiera con dos dedos de frente y dos ojos bajo esa frente es capaz de ver por sí solo.

A lo largo de mi vida he comprobado cómo los libros de texto son cada vez más delgados y menos de texto, y cómo los contenidos se van posponiendo. Eso por no hablar del sistema de calificaciones: antes, suspender era un drama; ahora, ni siquiera llega a ser un mero incidente con el que se puede pasar de curso.

Y así nos va: que cuando se hacen estudios internacionales, España pierde puestos vez tras vez, con el mayor hundimiento en Matemáticas y lectura (casualmente, dos de las cosas que más me gustan en este mundo). Y es que el remedio no es promulgar sucesivas leyes educativas, ni tampoco (sólo) destinar más fondos. El remedio es volver a la cultura del esfuerzo, a la búsqueda de la excelencia. Porque, admitámoslo: aunque no hay tontos absolutos (al menos, esa es mi opinión), sí que hay gente que no vale para estudiar, por lo que sea.

Y eso no es ningún drama.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 1 de octubre de 2026

Que les han votado, coño

Entre giliprogres y maricomplejines ha cundido la alarma ante el triunfo del partido de extrema derecha (o eso dicen) llamado Alternativa por Alemania en las elecciones regionales en Sajonia.

En efecto, la formación se ha quedado a sólo tres escaños de la mayoría absoluta y ha dejado a la Democracia Cristiana en mínimos. Ante esto, el canciller del país ha reconocido que no esperaba un resultado así.

No es mi intención hacer un análisis profundo y detallado de la cuestión, por lo que me limitaré a decir dos cosas. La primera, que el auge de los populismos -opciones políticas que ofrecen soluciones simples a problemas complejos- es consecuencia (como lo fue hace un siglo) de que los partidos políticos tradicionales no han sido capaces de solucionar los problemas planteados (en muchos casos, por ellos mismos).

La segunda, que estas opciones políticas no han llegado al poder de la nada, caídas del cielo. Han llegado ahí porque la gente las ha votado. Y la gente las ha votado por la cosa que ya he señalado en el párrafo anterior.

Sí, ya lo sé: lo mismo pasó hace un siglo.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

¿Verde? Será el de la bandera

La izquierda se presenta siempre como ecologista y respetuosa con el medio ambiente. Obvia que los mayores desastres medioambientales se han producido bajo regímenes comunistas: de la contaminación atómica de Chernóbil a la presa de las Tres Gargantas, pasando por la práctica desaparición del Mar de Aral.

Y en esto da lo mismo el país o el momento: a un político izquierdista el medio ambiente no se le da un ardite, porque lo que busca es el poder. Primero aprehenderlo y luego detentarlo. Es lo que está pasando, por ejemplo, en Brasil.

A la izquierda mundial se le llena la boca diciendo que hay que proteger la Amazonia, que es el pulmón del mundo, que si patatín, que si patatán. Pero el presidente de Brasil ha autorizado tres pozos frenteal Amazonas, para convertir a su país en la quinta potencia mundial del petróleo.

Muy ecológico no parece, la verdad...

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!