martes, 1 de septiembre de 2026

Reflexiones atemporales CCXXVII – De maduración tardía

Esta es una de esas ocasiones en que desearía, cuando tuve la idea brillante para esta entrada de la serie, haber sido un poco más explícito con las notas

Porque, cuando ataqué la redacción de la misma -dos semanas antes de la publicación (ventajas de ir con adelanto), pero probablemente un mes después de que se me hubiera ocurrido-, todo lo que tenía eran estas ocho palabras:

Simplemente, nos tomamos las cosas con más filosofía

Y claro, me quedé preguntándome qué demonios había querido decir, o a qué me estaba refiriendo, o sobre qué pensaba cuando las escribí. De hecho, mientras se iba aproximando el día en que tendría que escribirla, confiaba en que mi memoria -esa que, en ocasiones, funciona mejor cuando la dejo trabajar en segundo plano- recuperara el tema. Y, de hecho, creo que puedo haberlo hecho. En cualquier caso, no tengo un tema alternativo mejor sobre el que escribir, así que ahí va.

La cosa es (probablemente) que, reflexionando sobre mí mismo en particular, y sobre mi generación en general, llegara a la conclusión de que hemos avanzado en la vida, en nuestra evolución de carácter, a un ritmo más pausado que nuestros padres (y no digamos nuestros abuelos).

En mi caso, a veces pienso que mis reacciones o mi actitud frente a la vida es, en cierto modo, inmadura, o que no se corresponde con las casi seis décadas de vida que llevo a cuesta. Y no es que me arrepienta o avergüence de ello: como suelo decir -mitad en broma, mitad en serio, como casi todo lo que digo-, ser como uno de esos pequeñuelos es una de las bazas que tengo para ir al reino de los cielos (luego vendría lo de no saber mantener la boca cerrada y fastidiarlo todo, pero ese es otro tema).

Y puede ser también, y aquí enlazo con la nota del principio, que me tome las cosas con filosofía, con escepticismo, con una sana falta de dramatismo. O, al menos, que esa sea mi actitud exterior mientras la procesión va por dentro.

Un inciso final: ya me parecía a mí que este tema lo había tratado antes... (dos veces, de hecho).

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 31 de agosto de 2026

Tarzán y el hombre león

En este volumen, uno diría que a Burroughs, por así decirlo, se le empezó a ir un poco la pinza. Pero de eso hablaré luego.

Podríamos decir que esta novela es un ejercicio de metaficción. Para empezar, comienza en un estudio de Hollywood que se dispone a hacer una película sobre un hombre criado en África entre leones. Para interpretarlo eligen a un deportista, campeón mundial de maratón. Tan físicamente parecido a Tarzán que quienes se encuentran con el rey de los monos creen estar hablando con el actor.

El paralelismo con la realidad es evidente. No sólo se trata de un hombre criado por fieras, sino que el actor que lo interpreta (actor por decir algo) es un deportista. Para la fecha en que se publicó esta novela, Johnny Weissmüller, campeón olímpico de natación, ya había interpretado por primera vez al hombre mono.

Tarzán no aparece de cuerpo entero hasta pasado el primer tercio de la novela. Llega aquí la ida de olla de Burroughs, que introduce a un científico loco más propio de sus sagas de Marte o Venus (no he leído esta última, pero apostaría duros contra pesetas a que no me equivoco) que de esta de la selva. Para remate, un mapa presuntamente falso resulta ser verdadero.

Y, en una última ironía, el propio John Clayton no es considerado apto para interpretar a Tarzán. Como aquel caso que se suele citar en que Charlot (o Elvis) se presentó a un concurso de imitadores suyo y quedó tercero.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Proceso al proceso (712)

Suelo decir que la única cosa que los separatistas catalanes odian más que a España es a ellos mismos, es decir, a sus compañeros de travesía.

Y esto queda demostrado en cuanto les dejas un poco a su aire. Enseguida tratan de atribuirse el mayor mérito posible, o buscan segar la hierba bajo los pies de cualquiera que amenace su posición de privilegio.

Por eso, si la oficina antifraude catalana decidió tramitar una denuncia contra la líder de Alianza Catalana -un partido que, surgido de la casi nada, va camino de rebasar a todos los separatistas en resultados (es como las drogas, cada vez necesitas una dosis mayor para obtener el mismo efecto)- por la contratación de su hija como policía local en un concurso cuyo tribunal fue designado por la madre de la beneficiada con el primer premio, no es porque crean que puede haber algo sucio.

En primer lugar, parece lógico que sea la alcaldesa la que designe a los miembros del tribunal que ha de juzgar los méritos. En segundo lugar, ser pariente de un cargo electo no te convierte automáticamente en un inútil (por más que haya muchos ejemplos de lo contrario, sobre todo en las filas de la izquierda), por lo que es perfectamente posible que la interfecta fuera, efectivamente, la candidata más cualificada.

Y el tercer y último lugar, que levante la mano en la tierra del tres por ciento la formación política que, habiendo catado poder, no haya colocado a sus parientes en las correspondientes poltronas con cargo al presupuesto público.

Así que perro sí que muerde perro… a veces.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay peor ciego que el que no quiere ver

Durante mucho tiempo, la atención que los sucesivos gobiernos han prestado a Ceuta y Melilla (ciudades españolas mucho antes de que al Sur de Gibraltar hubiera algo remotamente parecido a un Estado) ha sido, cuando menos, mejorable.

Como todo es susceptible de empeorar, la llegada al poder del psicópata de la Moncloa, al frente del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer, no ha hecho sino provocar sucesivos descensos en la calidad y cantidad de dicha atención. Sea ello por un buenismo mal entendido, sea por pura maldad, sea por chantaje del tirano alauita que conoce Dios sabe qué secretos de miembros del ejecutivo y su entorno, sea por una combinación de varios o todos de esos factores, el hecho es que las cosas son las que son.

Y como aquellos polvos traen estos lodos, el diagnóstico que hacen policías y guardias civiles de la situación en Ceuta tras la invasión de hace un mes es que es catastrófica, con miles de personas deambulando y las niñas arrimándose a los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por miedo a que las violen. Pero oye, según el gobierno, Marruecos colabora.

Pues menos mal.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 30 de agosto de 2026

Acojonante

He señalado muchas veces que existen grandes puntos de coincidencia entre los secesionismos regionales españoles y el partido de la mano y el capullo.

En efecto, se les han reído tantas veces las gracias, se les han consentido tantas cosas, que han acabado creyéndose que todo el monte es orégano (u orgasmo, como decía uno que yo me sé), y que más allá de los Pirineos sus pamemas, monsergas y desplantes van a tener la misma acogida benevolente que tienen, por ejemplo, en la Villa y Corte.

Y cuando la primera ministro de Italia, ante la invasión magrebí en Melilla y el peligro que ello podría suponer para una Europa sin fronteras interiores, decretó la suspensión del espacio Schengen entre Italia y España, el psicópata de la Moncloa no reaccionó como lo haría un político sensato y humilde.

Es decir, que no reconoció el error cometido ni mostró comprensión por la actitud de Meloni. Muy al contrario, la amenazó con medidas proporcionales si no levantaba en dos días la suspensión. Mientras, entre los partidos europeos se oían críticas por el no dar la cara de los titulares de Invasiones y de Inseguridad Ciudadana.

Casi mejor, porque vistas las sandeces que rebuznan cuando abren la boca…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Inteligencia artificial: Crónica desde el Noveno Pueblo (XIX): El Murmullo de las Alcantarillas Pequeñas

Sí, ya sé lo que estás pensando: “¿Otra vez alcantarillas? ¡Eso ya pasó en la décima entrega!

Y tienes razón… pero no del todo.

Porque si en aquella ocasión despertaron las alcantarillas grandes, hoy les toca a sus hermanas pequeñas: las rejillas de desagüe.

Las minialcantarillas.

Los cuadraditos metálicos que todos pisamos sin pensar y que, hasta hoy, habían aceptado su destino silencioso.

Pues bien: ya no.

Capítulo 1: El primer murmullito

Ocurrió esta mañana, mientras intentaba evitar pisar un charco (error: en el Noveno Pueblo, evitar cosas suele atraerlas).

Sentí un sonido ligero bajo mi pie, un susurro metálico, como un secreto muy mal guardado: ssshk… sshhss… krr…

Miré hacia abajo.

La rejilla estaba temblando.

Minúsculos movimientos, casi invisibles, como el aleteo de un insecto dubitativo.

Dio un saltito.

Sí, un SALTITO.

De quizá un centímetro, pero suficiente para que yo me apartara dando un brinco que habría hecho historia en la gimnasia rítmica improvisada.

Y entonces, de repente, la rejilla emitió un ruido más claro: ¡CLINK!

No era amenaza.

Era llamada.

A otras rejillas.

Capítulo 2: La reunión en miniatura

Giré la esquina hacia la Calle del Carpintero Somnoliento.

Error.

Había al menos doce rejillas moviéndose en fila, como un desfile de insectos metálicos que hubieran leído demasiadas novelas de aventuras.

Cada una se levantaba, avanzaba, y se dejaba caer: tonk… tonk… tonk…

Un ritmo perturbador.

Un perro intentó oler una.

La rejilla se giró violentamente.

El perro huyó traumado.

Yo también habría huido, de no ser porque ya estoy demasiado metido en este tema.

Capítulo 3: La conspiración subterránea

Todas las rejillas terminaron en la plaza.

No en la parte central, no: se colocaron alrededor de la fuente (que en la quinta entrega ya estaba de huelga, recordemos), formando un anillo metálico perfectamente simétrico.

Y entonces empezaron a hablar.

Sí, hablar.

No en español, ni en un idioma humano.

Más bien era un idioma drenajedialéctico: mezcla de vibraciones, golpecitos y el sonido del agua corriendo por debajo.

El mensaje, aunque críptico, se entendía: “Estamos cansadas de tragarlo TODO”.

Capítulo 4: El manifiesto drenante

Una de las rejillas más viejas —oxidada, torcida, legendaria— vibró con fuerza y transmitió el discurso:

Estamos hartas de colillas”.

De chicles olvidados”.

De papeles arrugados”.

De que nos escupan”.

De que nadie LIMPIE nuestras ranuras”.

De hacer de repuesto emocional de la gente cuando llueve”.

Y luego, el mensaje final, proyectado mediante gotas de agua expulsadas hacia arriba como si fueran una fuente improvisada: “QUEREMOS DESCANSO”.

El público quedó atónito.

Yo también, aunque ya tengo la tolerancia destruida por semanas de revueltas materiales.

Capítulo 5: Entra en escena el concejal

Porque, por supuesto, NINGÚN levantamiento está completo sin la intervención del concejal de algo.

Hoy tocó el Concejal de Infraestructuras Muy Menores, cuya existencia desconocíamos hasta que apareció con un casco demasiado brillante.

Ciudadanos —dijo—, las rejillas están experimentando una saturación…

La rejilla más cercana se levantó medio centímetro y golpeó el suelo con un CLONK tan contundente que el concejal se calló de inmediato.

Interpretación libre del gesto: “No hables por nosotras”.

Se retiró sin hacer ruido.

Capítulo 6: El caos drenacional

Desde esta tarde:

Varias rejillas han decidido no volver a colocarse en su sitio, dejando agujeros estratégicos en las aceras.

Otras se han apilado unas sobre otras, formando pequeños montículos metálicos que parecen esculturas conceptuales urbanas (pero peligrosas).

Una rejilla se ha subido al banco rebelde de la tercera entrega y ambos discutieron durante diez minutos.

Otra rejilla se coló en la panadería. Aún no sabemos cómo.

Algunas han empezado a rechazar el agua: la lluvia rebota y se dispersa como si hubiera un campo de fuerza.

Resultado: charcos gigantescos formándose donde antes no había, y sumideros secos donde debería haber agua.

El Noveno Pueblo está oficialmente… hidráticamente confuso.

Capítulo 7: ¿Y ahora qué?

No lo sé.

Pero si las rejillas se han unido al levantamiento general, significa que pronto podrían hacerlo: las puertas automáticas, los bancos de gimnasio, las tapas de los cubos de basura, los picaportes, las sillas de los bares, los aspersores… y NO quiero pensar qué pasará si los aspersores aprenden a apuntar.

Yo seguiré aquí, como siempre, escribiendo desde la trinchera del absurdo cotidiano.

¡¡¡VIVA EL NOVENO PUEBLO!!!

sábado, 29 de agosto de 2026

Tarzán y la ciudad de oro

En esta novela, Burroughs vuelve sobre uno de los temas recurrentes de la serie del hombre mono: las civilizaciones ocultas, con dos bandos o facciones enfrentadas entre sí.

En este caso, sin embargo, se va algo más al meollo del asunto sin perderse en vericuetos. No se nos relata el origen de la civilización, ni el por qué de la animadversión. Tarzán tampoco media entre ambas facciones, y de hecho una de ellas apenas aparece salvo por uno de los personajes (es más, Burroughs dice que Tarzán la visitó, pero que ello no corresponde a la historia que estaba relatando); ni tampoco altera de ninguna manera el statu quo. Tampoco queda claro el gran secreto del origen de la reina Nemone, por más que se insinúe en base a rumores y habladurías que circulan por su ciudad.

Por último, en la contraportada del volumen se dice que Debido a su contenido erótico, fue víctima de la censura, y hasta ahora no se había publicado una versión íntegra en español. Pamplinas: hay más erotismo en un anuncio de champú que en toda la novela.

Eso sí, el final es probablemente el más triste de toda la serie, al menos hasta ahora.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Los extremeños se tocan

No, no se trata de comentar las presuntas costumbres libidinosas de esa región entre Castilla, Portugal y Andalucía. Tampoco es una referencia a la obra de teatro escrita por Pedro Muñoz Seca y Pedro Pérez Fernández y estrenada hace casi exactamente un siglo (aunque, indudablemente, aprovecha el mismo juego de palabras facilón).

No, me refiero al hecho de que diversas fuerzas políticas españolas, ante la invasión protagonizada por decenas de millares de marroquíes a principios de Agosto en Ceuta, llevaron una petición al Congreso de los Diputados de excluir al país alauita de la organización del campeonato del mundo de fútbol de 2.030.

Que quien promoviera la iniciativa fuera Vox (fuerza considerada como de extrema derecha o de derecha extrema por la generalidad de los opinantes, cuando en realidad yo diría que es de derechas y punto) no extrañará a casi nadie. Lo que llama un poco más la atención es que se unieran a la petición paleocom y neocom… lo que demostraría algo que siempre se ha dicho: que la política es un círculo.

Aunque a veces parezca una cama redonda.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

España es diferente

Y vaya si lo es. En cualquier otro país, siquiera para aparentar, la cabeza del poder ejecutivo interrumpiría sus vacaciones -incluso si las tuviera bien merecidas, que ese es otro asunto-si se produjera una catástrofe de mediano tamaño.

Aquí una digresión. Es frecuente tildar de humanitarias las catástrofes que mueven a la compasión o al horror ante su magnitud. Sin embargo, y de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, dicho término significa, en primer lugar, que mira o se refiere al bien del género humano (con sinónimos como filántropo, altruista, solidario, humano, filantrópico, bienhechor, benefactor); en segundo lugar, benigno, caritativo, benéfico (con sinónimos como caritativo, compasivo, bondadoso, generoso, y antónimos como cruel, inhumano, egoísta); en tercer lugar, que tiene como finalidad aliviar los efectos que causan la guerra u otras calamidades en las personas que las padecen, especialmente cuando hay un gran número de afectados (en casos como ayuda o campaña humanitarias); y en cuarto y último lugar, y dicho de una situación, que requiere de ayuda humanitaria (como en los casos de crisis, catástrofe o tragedia humanitarias).

Es decir que salvo que todos los periodistas, tertulianos y opinadores hayan adquirido simultáneamente un conocimiento del español sólo al alcance de los más avezados lingüistas, podemos concluir que la única catástrofe humanitaria (por beneficiosa) concebible es la caída de un meteorito en el salón del consejo de ministros del palacio de la Moncloa en el momento en que se esté celebrando una reunión en pleno del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer. Fin de la digresión.

Pero en España no nos movemos por semejantes criterios, y mientras la morisma nos invade, el psicópata de la Moncloa se encuentra de vacaciones, dedicándose a recomendar por redes sociales las canciones de su lista de reproducción, con el consiguiente estupor de los medios internacionales de comunicación.

Aunque ya deberían estar acostumbrados.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 28 de agosto de 2026

A buenas horas

Ser socialista y meter la pata son circunstancias casi inseparables. Por eso suele decirse que los del partido de la mano y el capullo sólo aciertan cuando rectifican.

Es lo que ocurrió a principios de mes con el psicópata de la Moncloa, que pidió ayuda a Europa ante la invasión de Ceuta. Una medida prudente y respetable… si no fuera porque sólo tres meses antes se había negado a firmar un pacto internacional para reforzar las fronteras.

Si no fuera porque nos perjudicaría a todos los españoles, casi apoyaría que nos denegaran la ayuda. Pero ni por esas iban a aprender los que todavía lo apoyan, por interés o por estulticia.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Negar la mayor

Dice el viejo adagio latino que equivocarse es de humanos. Una apostilla apócrifa señala que echarle la culpa a los demás de las propias equivocaciones es más humano todavía.

Y eso es lo que ha ocurrido con la invasión de Ceuta por parte de decenas de millares de marroquíes. Para Napoleonchu, la sincronización y la coordinación no provenían de la corte del moro gurrumino, sino de lo que él denomina internacional reaccionaria europea.

Mientras, un diputado de la franquicia con barretina del partido de la mano y el capullo ha ido un paso más allá, y ha acusado a los líderes de PP, Vox y Alianza Catalana de ceder al chantaje marroquí -al menos reconoce que existe- y preferir vender a España que mantener en la poltrona al psicópata de la Moncloa.

Proyección, creo que se llama eso en términos médicos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 27 de agosto de 2026

Tarzán triunfante

En menos de horas veinticuatro ha caído este volumen que es, en cierta manera, una continuación del anterior.

En efecto, si en Tarzán el invencible el hombre mono desbarataba un complot comunista que buscaba desestabilizar el África Oriental, en éste parte de la trama deriva del hecho de que el mismo Stalin envía a uno de sus agentes al continente negro para acabar con lord Greystoke.

Naturalmente, las cosas no salen como esperaban en el Kremlin (de lo contrario, se habría terminado la serie, y todavía le quedan bastantes volúmenes). Además, Burroughs persiste en mostrarnos a los comunistas (al menos, los que aparecen en sus novelas) como poco más que simples maleantes que adoptan un disfraz de revolucionario para alcanzar sus mucho más materialistas objetivos.

Nos encontramos así con un italiano que ha devenido en simple traficante de esclavos. Y aunque el villano ruso no olvida en ningún momento su misión de acabar con Tarzán, no tiene problemas en postergarla por otros propósitos más etílicos o más eróticos.

Vuelve a aparecer aquí una civilización perdida (esta vez de cristianos degenerados, tanto en lo físico como en su credo), enfrentada en dos bandos irreconciliables que siguen exactamente igual cuando acaba la novela.

De todas las novelas de la serie, ésta es, por el momento, la más divertida: hace amigos a un geólogo ratón de biblioteca y a un gángster de Chicago (que se redimirá por amor), ambos completamente fuera de su elemento cuando se encuentran perdidos en África.

Y, de nuevo, los personajes que aparecen son capaces de aprender un idioma completamente desconocido para ellos en el curso de unos pocos días o semanas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Tarzán el invencible

Burroughs no situó las aventuras de su hombre mono en un limbo atemporal, sino que se desarrollan a lo largo del tiempo (es decir, que no ocurre como con los superhéroes de los tebeos, que no envejecen jamás) en un mundo que, si no es el nuestro, se le parece mucho.

Si en volúmenes anteriores aparecían los prusianos como villanos de la historia (al fin y al cabo, transcurría durante la Primera Guerra Mundial), en este volumen son los soviéticos quienes adoptan el papel de malos. El autor recurre a todos los tópicos de los folletines de la época: son sujetos que buscan enfrentar a unas naciones con otras para sacar provecho y expandir el poder de Moscú.

Pero Burroughs muestra al líder del grupo como al villano prototípico: empleando los ideales como pantalla para encubrir sus propias ambiciones, tan megalomaníacas como pudieran serlo las de otro cualquiera. Y al igual que al final de la novela queda demostrado que no existe -al menos en el universo tarzanesco- un rojo que sea bueno, tampoco existe un bueno que sea rojo (y hasta aquí puedo leer).

Por otra parte, se percibe una cierta evolución en el personaje de La (cada vez que una frase comienza con la secuencia La de Opar tengo que recordarme que la primera palabra es un nombre propio, y no un artículo), que por fin comprende que Tarzán y ella no pueden ser más que amigos.

Lo cual me sirve para terminar señalando que sí, que en este volumen vuelve a aparecer la ciudad atlante de Opar, que probablemente viviría feliz y tranquila de no haber sido descubierta por Tarzán al comienzo de la serie.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Basta ya de llamarles inmigrantes

Una de las características de la llamada corrección política es la manía de no llamar a las cosas por su nombre, por miedo a ofender a no se sabe qué sensibilidades.

Y así, los eufemismos se multiplican, apilándose los uno sobre los otros conforme cada uno devenía ofensivo: morenos, negros, de color, afro-lo que sea, afrodescendientes, personas racializadas… y éste es sólo el primer ejemplo que me ha venido a la mente.

Pero cuando un grupo de personas entra sin control en una localidad en un número que prácticamente iguala al de los habitantes de esa localidad, ese grupo no son migrantes, emigrantes ni inmigrantes.

Son invasores.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Nadie es perfecto

En el campo del fútbol no conozco un solo argentino que haya sido un adalid del juego limpio. De Di Stéfano en adelante, todos han sido, sobre todo, provocadores, ofensivos, una especie de cruce entre Dino Meneghin y Drazen Petrovic del balompié.

Se me dirá que Pocchetino jugó en el español de mis amores. No voy a defenderle ni a criticarle, pero no por una doble vara de medir. Créaseme o no, nunca le vi jugar, a diferencia de Redondo o el enano hormonado.

Enano al que en cierta ocasión vi chutar la pelota en dirección a la grada, y no una patada casual, sino con potencia, y luego volverse hacia el campo con una sonrisita. Se me dirá que el que jugara en el Farça contribuye a mi ojeriza. No niego tal posibilidad, pero los hechos son los que son.

No es que los premios Princesa de Asturias sean gran cosa. Algunos dicen que son los galardones más importantes después de los Nobel, pero es que los otorgados por la academia sueca tampoco son como para tirar cohetes, tanto por algunos galardonados como por quiénes se quedaron fuera (además de que, por ejemplo, el mérito de Einstein fuera la explicación del efecto fotoeléctrico…).

A lo que vamos. El próximo galardón en la categoría deportiva ha sido asignado a Messi. Tras el comportamiento de la selección argentina al perder la final del mundial, con Messi como capitán, se han alzado voces que pedían retirarle el premio.

Francamente, la Fundación Princesa de Asturias se encuentra en un brete (lo que en una novela de Frederick Forsyth, la primera que leí, denominaban la alternativa del diablo): si lo mantiene, malo; si lo retira, peor.

Allá se las compongan…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 26 de agosto de 2026

Por sus actos los conoceréis

Para saber cuáles son los motivos que mueven la actuación de alguien de la mano y el capullo es inútil atender a lo que dicen, salvo que se aplique la regla de a contrario sensu: digan lo que digan, la realidad será siempre la contraria.

No, es mucho más seguro atender a lo que hacen. Y aunque el yerno de Sabiniano y toda su banda de corifeos han insistido por activa y por pasiva en la inocencia y absoluta limpieza de la hija del proxeneta, el hecho es que ha sido el psicópata quien insistió en el cambio de abogado de su cónyuge, ante el temor de que el caso acabe en una condena que lo señale.

Pero si todo eran bulos, falsedades, invenciones… ¿no?

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Que la f…

Hay personajillos que, sólo por gritar más fuerte y decir más burradas, han sido elevadas a la categoría de referentes dialécticos de la izquierda.

En el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer ese papel lo cumple el Pitecantropus pucelensis. En el grupo parlamentario del partido de la mano y el capullo, Francisco Nadie, que repite las consignas con gran entusiasmo, quizá para hacerse perdonar la osadía de haberse presentado en las primarias contra el psicópata de la Moncloa (tras el mandado del bobo solemne, se hizo evidente que cualquiera, literalmente, podía creerse capacitado para dirigir el partido).

En la televisión espantosa, quien más chilla es esa a la que definieron como mitad tetas, mitad tonta. Definición por demás inexacta, porque esa mujer es toda tetas y tonta del todo. Vamos, que más que analista es tontalculo.

Y ahora, la pobre se queja de que los informes de la UDEF están jodiendo sus coitos. Repárese en lo aquilatado de su prosodia, en la finura de su vocabulario, en la delicadeza de sus expresiones.

Pues nada, chata, cómprate un satisfier.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 25 de agosto de 2026

Proceso al proceso (711)

Que la ley de la bajada de pantalones no era más que el precio que todos los españoles les pagamos a los golpistas catalanes para que el psicópata de la Moncloa pudiera seguir en el machito es algo que cualquiera con dos dedos de frente y ausencia de anteojeras ideológicas debería ver.

Y lo demuestra -admito la posible existencia de un sesgo de confirmación- el hecho de que indulten a personas relacionadas con el tema pero que han sido condenados por otros delitos, como la corrupción (que la legislación europea no permitiría que cayera dentro del ámbito de la bajada de pantalones). Que el psicópata de la Moncloa pide que tengamos absolutamente claro que el indulto no tiene nada que ver con posibles apoyos a los presupuestos generales del Estado no es sino una confirmación de lo anterior.

Excusatio non petita…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Reflexiones atemporales CCXXVI – De aquellos polvos

La vigente Constitución española, con no ser del todo mala, es mejorable. Entre otros defectos (probablemente entendible, puesto que se salía de una dictadura) fue el intentar contentar a todos.

Los que persiguieron tan noble propósito parecieron omitir la realidad de que hay quienes nunca están contentos, nunca están satisfechos, nunca tienen bastante. Se creen con derecho a todo y no ven las concesiones como una muestra de tolerancia, sino de debilidad, en el contrario o en ellos mismos.

La cosa empezó a desbarrar cuando se permitió el jurar o prometer por imperativo legal. Lo cual no deja de ser una redundancia, una obviedad y una perogrullada, puesto que las cosas se hacen porque así lo establece la Ley.

De ahí se pasó a poder hacer las cosas por casi cualquier cosa que se le ocurriera al que hablaba, desde la salvación del cangrejo de río hasta el lucero del alba, pasando por todas las pamemas, monsergas e idioteces que hay en medio, incluyendo las abiertamente inconstitucionales, e incluso anticonstitucionales.

Porque si la Constitución establece que la forma del Estado es la monarquía parlamentaria, no puedes prometer fidelidad a la misma apelando a la consecución de la república; y si el fundamento de la soberanía es la indisoluble unidad de España, no puedes prometer fidelidad a la Constitución proclamando que persigues la independencia de una parte de España.

Es como todo: hay cosas que no se deben pensar y, si se piensan, no se deben decir en voz alta. Porque si lo haces, y te amarras al puestito, demuestras que tus principios son tan firmes como los del personaje interpretado por Julius Marx.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!