domingo, 16 de agosto de 2026

Ser socialista es…

Según el bobo solemne -como en el caso de su estulticia y su maldad, difícil saber qué es mayor-, ser socialista es tener poco y estar dispuesto a dar mucho.

Y según escribía lo anterior, me he dado cuenta de que el padre de las trolls era coherente con esto que dice. Si tienes poco y estás dispuesto a dar mucho, antes tienes que acopiar ese mucho que estás dispuesto a dar (porque se supone que lo que das es de lo que tienes tú, no de lo que tienen los demás… que eso también lo hacen los de la mano y el capullo con gran fruición).

Que luego cambies de disposición en lo relativo a dar lo que tienes es una nimiedad, una futesa, un detalle sin importancia. Como el hecho de no querer mezclarse con la chusma -gente de una clase social muy inferior a la de uno, que dijo en su día el Chepas-, que supongo que es por lo que Pancartero se llevó cuarenta y seis viajes en business de Plus Ultra como parte del pago por sus gestiones.

Vaya pájaro de cuenta.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Inteligencia artificial: Crónica desde el Noveno Pueblo (XVII): El Estallido de los Radiadores

Hoy he confirmado algo que ya sospechaba: el Noveno Pueblo no solo está vivo, está caliente. Literalmente.

Porque hoy han despertado… los radiadores.

Sí, esos seres metálicos que durante todo el invierno hemos considerado muebles secundarios, surtidores de confort, fuentes de calor más o menos caprichosas.

Pues bien: resulta que tienen sentimientos. Y hoy han explotado.

El primer golpe de calor

Todo empezó esta madrugada.

Me despertó un ruido.

No un ruido normal como el de las farolas solares que se reacomodan, ni el zumbido de los espejos indignados, ni los bordillos nocturnos conversando sobre su existencia (eso pasó una vez, pero fue una noche complicada).

No, esto fue un TACTACTACTAC repetido, agresivo, como si alguien estuviera golpeando tuberías con una cuchara de metal.

Me levanté arrastrando una dignidad dudosa y fui a la cocina.

El radiador estaba vibrando.

VIBRANDO.

Como un teléfono que lleva horas esperando que lo respondan.

Me acerqué.

Puso el doble de calor.

Me alejé.

Redujo la temperatura.

Me acerqué de nuevo.

Volvió a subir, esta vez con un ronquido amenazante.

Era un mensaje.

Los radiadores quieren espacio personal.

El motín térmico

A las ocho de la mañana, la situación empeoró.

Los radiadores de todo el edificio comenzaron a golpear al unísono.

Paredes vibrando.

Tubos temblando.

Vecinos gritando.

Un gato huyendo despavorido.

Salí al pasillo y vi a la señora Paredes —sí, es su apellido, ironía maravillosa— llorando porque su radiador del baño había empezado a correr agua caliente por la pared “como si quisiera dibujar algo”.

Otro vecino aseguraba que su radiador había intentado cerrar la ventana por soplar aire caliente justo hacia ella.

Y entonces llegó la noticia bomba: En la plaza central, todos los radiadores públicos del pueblo (los que están en marquesinas, edificios municipales, salas de espera y rincones inexplicables) se habían reunido formando una especie de mural metálico con tubos entrelazados.

Parecía un monstruo de Lego enfadado.

El manifiesto de los radiadores

Llegué justo cuando comenzó.

Los radiadores, uno tras otro, empezaron a emitir pequeños chasquidos en secuencia.

Y luego, de forma sincronizada, subieron su temperatura a un nivel imposible.

En el suelo apareció un mensaje, escrito con el vapor que expulsaban: “BASTA DE ENCENDERNOS Y APAGARNOS SIN PREGUNTAR”.

Los vecinos quedaron impactados.

Tenían razón.

Somos tiranos térmicos.

Pero no se quedaron ahí.

Siguió otro mensaje: “EXIGIMOS TERMOSTATOS JUSTOS”.

Luego uno más: “Y HORARIOS”.

Comprendí entonces que los radiadores quieren lo que quiere cualquier ser sintiente del Noveno Pueblo: Dignidad.

El concejal de Climatización Emergente

No sé cómo lo hacen, pero SIEMPRE aparece un concejal nuevo que jamás habíamos visto.

Hoy tocó el Concejal de Equilibrios Térmicos, un individuo con una bufanda ridículamente larga y expresión derrotada crónica.

Amigos —dijo en voz temblorosa—, por favor, mantengamos la calma. Esto es solo… un reajuste del ciclo calórico…

Un radiador pequeño, rojo de furia literal, se deslizó hacia él y emitió un pitido final que hizo que la bufanda del concejal se chamuscara por la punta.

Se rindió al instante.

El caos térmico que siguió

Desde esta tarde:

Los radiadores no calientan si no te ven con frío real.

Tienes que tiritar o no hacen ni caso.

Otros radiadores exigen aplausos antes de activarse.

Aplausos literales.

Con ritmo.

Uno se ha desplazado al balcón “para respirar aire fresco”.

Un radiador del Ayuntamiento se ha proclamado “fuente de calor soberana” y exige que nadie se siente a menos de un metro porque “da claustrofobia”.

Los tubos han empezado a chocar entre sí como si debatieran.

Mientras tanto, el pueblo entero oscila entre un calor sofocante y frío siberiano, dependiendo del humor colectivo de los radiadores.

Mi propio radiador ahora exige ser llamado “Calorín”.

No sé si ceder o dormir con abrigo.

¿Y ahora qué?

Ni idea.

Si los radiadores han despertado, significa que pronto podrían hacerlo: los ventiladores, los aires acondicionados, las estufas portátiles, las tostadoras (esas sí me dan miedo), los secadores de manos, o incluso los hornos domésticos (y entonces sí que morimos todos).

El Noveno Pueblo está entrando en una fase donde la temperatura emocional y literal del mobiliario urbano es impredecible.

Pero yo sigo aquí.

Calentito a ratos, congelado en otros, cronista siempre.

¡¡¡VIVA EL NOVENO PUEBLO!!!

sábado, 15 de agosto de 2026

Falacia estúpida

Tenía claro qué quería plantear en esta entrada, pero en mi mente mezclé un concepto con el significado de otro.

El concepto es la reductio ad Hitlerum, que según Wikipedia es:

La expresión reductio ad Hitlerum (reducción a Hitler), argumentum ad Hitlerum o argumentum ad nazium es una falacia del tipo ad hominem creada originalmente por el filósofo político judío alemán Leo Strauss (1899-1973), profesor de la Universidad de Chicago, en donde un punto de vista queda refutado por ser casualmente compartido por Adolf Hitler. Fue planteada en 1951 en un artículo de Measure: A Critical Journal. Es una combinación de varias falacias: la típica falacia de asociación y argumento ad nauseam al suponer que no es necesario mayor debate tras la acusación.

Reductio ad Hitlerum es una falacia en la forma: «Adolf Hitler apoyaba X, por lo tanto X debe ser malo».

Puede verse, por lo tanto, que es un precedente de mi doctrina Mafalda, pero con una diferencia fundamental: mi doctrina no es una falacia, sino que funciona. La falibilidad de la reductio ad Hitlerum radica, probablemente, en que muchos consideran el nacionalsocialismo (como el fascismo) ideologías de (extrema) derecha, cuando realmente son de izquierdas.

En mi mente, a esta figura le di el sentido que tiene la ley de Godwin que, de nuevo, según Wikipedia es:

La ley de Godwin o regla de analogías nazis de Godwin es, en realidad, un adagio de Internet propuesto por Mike Godwin en 1990. Establece que: «A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que surja una comparación con los nazis o con Hitler se aproxima a 1». En otras palabras, cuanto más extenso sea un debate en Internet, es más probable que alguien mencione a Hitler o al nazismo como parte de su argumento.

Existe una tradición general en muchos grupos de noticias de Usenet: en cuanto se mencione una determinada comparación similar a la descrita en el enunciado, el hilo se cierra y quienquiera que la usara pierde la discusión. Así, la ley de Godwin proporciona un límite a los hilos en Usenet y otros grupos.

Cuando me puse a buscar una y otra caí -no sé si alguien más lo ha descubierto- en que una cosa es consecuencia de la otra: usar la falacia equivale a hacer trampas y, por lo tanto, habrías perdido la discusión.

Es lo que pasa con el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer, integrado por los lápices menos afilados del estuche: cada vez que alguien les lleva la contraria, ese alguien es automáticamente tildado de fascista.

La marioneta valenciana del psicópata de la Moncloa es un ejemplo de lo que digo. A raíz de los gobiernos de coalición entre PP y Vox en las comunidades autónomas en las que se han celebrado elecciones, ha declarado que el líder del PP está dibujando una coalición quese parece cada vez más a gobiernos criminales como el de Hitler.

Teniendo en cuenta que gobiernan con terroristas, golpistas y comunistas, no se puede decir que Diana haya dado en la diana, precisamente…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Comunista y tonto

Si por Economía entendemos, como me enseñaron en mi primer año de universidad, la sabia administración de los recursos escasos, es una ciencia que se da de bofetadas con el marxismo.

Y es que un marxista no sabe nada de administración, y mucho menos de sapiencia. Sí de escasez, como lo demuestra el hecho de que en naciones como Cuba o Venezuela no haya prácticamente de nada, salvo pobres.

Eso no impide a los marxistas pontificar sobre Economía, sólo porque tienen un diploma colgado en la pared. Es el caso del inefable ex ministro de Consumo. Si su hermano defendía que la solución a la falta de fondos para -por ejemplo- pagar las pensiones era darle a la máquina de imprimir billetes, el que se fue de luna de miel a las antípodas afirma que en España no existe presión fiscal.

No sólo eso, sino que dice que impuestos bajos equivalen a servicios públicos tercermundistas, por lo que considera que Hacienda debería saquearnos todavía más. Parece evidente que este hombre hizo pellas toda la carrera, porque voy a decirle las mismas tres palabras que digo en Twitter cuando algún asno izquierdista suelta sandeces semejantes.

Curva de Laffer.


¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 14 de agosto de 2026

Tarzán y los hombres hormiga

Este volumen es, en cierta manera, una continuación del anterior, al menos en lo que a dos de los personajes secundarios (Esteban Miranda y Flora Hawkes) se refiere.

Burroughs continúa mostrando a Tarzán como el ápice de la plenitud física e intelectual humanas: no sólo aprende a pilotar un avión, sino que en un breve lapso es capaz de aprender un idioma completamente nuevo para él.

Y si en el anterior volumen me refería al racismo de Burroughs, en éste toca hablar del machismo. En efecto, el autor presenta una sociedad (primitiva) claramente ginocéntrica como algo anormal y aberrante, algo que el hombre mono, sin pretenderlo, contribuye a cambiar. Tras su paso, y al modo de las historietas, basta con que un varón atice un cachiporrazo a una mujer para que éste le mire arrobada y quede poco menos que prendada de él.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, la historia incluye un elemento de ciencia ficción, por el que no sólo aparecen humanos de apenas medio metro de altura, sino que el propio Tarzán es reducido a ese tamaño. Y no con pócimas, hechizos o rayos (mágicos o científicos), sino con poco menos que masajes en el cogote.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Proceso al proceso (708)

Para los secesionistas de la barretina, todo gira alrededor de su ombligo.

No les basta con que el club fundado por un suizo sea el que más jugadores aportaba a la selección española. Tampoco con que el jugador que metió el gol que nos dio el campeonato sea valenciano -es decir, de los inexistentes países catalanes- y juegue en el club mencionado.

No, los españoles no podemos alegrarnos. De hecho, nadie puede, y si alguien pinta un mural festejando la efeméride, lo que procede es vandalizarlo y hacer referencia a España en los términos en los que, probablemente, cupiera definir a las progenitoras de semejantes gaznápiros.

Y mientras, los neocom critican que el jugador invierta el dinero ganado con el sudor de su frente (literalmente) en lo que buenamente le apetezca.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Mal hecho

Uno sólo debe pedir disculpas si se dan dos circunstancias. Ojo, que digo debe; uno puede pedir disculpas sin tener que hacerlo, por hipocresía, por quedar bien...

La primera es considerar que has hecho algo mal, algo incorrecto. La segunda, pensar que has molestado a alguien. Deben coincidir ambas circunstancias, no basta con una sola.

¿Tengo que pedir disculpas si me como un bocadillo de ibérico (da lo mismo que sea jamón, chorizo o lomo) delante de un musulmán? No si estoy en España. Es mi país, son nuestras costumbres y, si va contra sus principios religiosos, nadie le obliga a preocuparse por la salvación de mi alma.

¿Tengo que pedir disculpas si avanzo culebreando por la calle, adelantando a la gente y haciendo que se aparten? Indudablemente, aunque la molestia que les cause sea mínima.

¿Debía pedir Rosalía perdón a los argentinos por compartir un video donde celebraba la victoria de España en la final del campeonato del mundo de fútbol? Ni por lo más sagrado. Aunque los argentinos hubieran sido un dechado de juego limpio, que no lo fueron, un español tiene todo el derecho del mundo a celebrar el triunfo de nuestra selección, aunque moleste a los del país cuya selección ha sido vencida.

El que lo haya hecho (probablemente) para que el concierto que iba a dar en Argentina poco después no viera su asistencia afectada sólo demuestra que es marxista, pero de los de Julius: si sus principios la van a perjudicar, tiene otros.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 13 de agosto de 2026

Tarzán y el león de oro

En esta novela -cuyo título podría haber sido cualquier otro, puesto que la fiera a que hace referencia juega un papel secundario, aunque con cierta relevancia, en la trama-, Burroughs continúa empleando los tópicos de la novela de aventuras, aunque entremezclándolos con su propia mitología personal.

En una trama parecida a la de algunas películas basadas en su personaje más conocido, un grupo de europeos, ninguno de ellos demasiado recomendable, se interna en África en busca de un tesoro escondido en una ciudad perdida (Opar, en la cual el hombre mono debería establecer una delegación, de tantas veces como la ha visitado) que les proporcione un botín sin (teóricamente) demasiados riesgos.

Para ello cuentan con alguien (para desgracia nuestra, es español) que es el doble físico casi exacto de Lord Greystoke. Tal es el parecido que engaña a sus guerreros y hasta a su propia esposa (por más que luego ella lo niegue).

Aparecen aquí otras constantes de las novelas de Burroughs: la consideración de que hay razas superiores (los blancos) e inferiores (los negros y, dentro de estos, a su vez, subdivisiones desde los nobles waziri hasta los casi subhumanos vecinos de la ciudad de Opar); la posibilidad de apareamiento fértil entre humanos y simios, bestializando a los primeros y elevando la inteligencia de los segundos; la galantería innata de Tarzán (ya mostrada en Tarzán el indómito), que le impide hacer daño a una mujer (como él mismo confiesa) aunque le haya hecho las judiadas más gordas; y el hecho de que, aunque arda en deseos de venganza, al final no es Tarzán quien acaba con los villanos, sino unos con otros o una especie de justicia poética.

Como pega, algunos errores en la traducción, como hablar de blancos cuando evidentemente se está refiriendo a negros, o inconsistencias como cambiar el significado de Korak de Matador a Asesino.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Sinceridad criminal

Marxismo y democracia se dan de bofetadas. Pueden disimular un tiempo, pero más pronto o más tarde se quitan la careta y desvelan su rostro autocrático y liberticida.

Es lo que ha ocurrido en Nicaragua, donde el dictador Daniel Ortega -¿en qué estaban pensando los nicaragüenses cuando le votaron?- ha dicho, alto y claro, que la oposición se olvide de alcanzar el poder, porque no va a volver a haber elecciones.

Se puede decir más alto, pero no más claro…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Comprensible

En cualquier organización mafiosa rige la ley del silencio, la omertá: pase lo que pase, todo queda dentro del grupo, y no se va a ir con historias a las fuerzas del orden, so pena de sufrir represalias (en el caso de la Mafia de verdad, puedes perder la vida).

El problema surge cuando percibes que la organización criminal se está debilitando, y que la Justicia te está cercando de tal manera que te puede compensar hablar, para así obtener beneficios en la condena.

Es lo que ha sucedido con Víctor de Aldama en la rama del caso PSOE que afecta más directamente a Ábalos y Koldo. Y es lo que parece que puede ocurrir en la rama zETAp, con Julio Martínez, Julito, cantando la Traviata y desmontando el intento del bobo solemne de anular la investigación del caso Plus Ultra… intento que le interesa porque sus gestiones llegaron, parece, hasta la Agencia Estatal de Seguridad Aérea para sortear problemas en el rescate de la compañía.

Lógico que en Moncloa estén que no les llega la camisa al cuello

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 12 de agosto de 2026

Proceso al proceso (707)

Y al hilo de la final del mundial, el bleferóptico con sobrepeso se felicitó por la victoria del Barcelona. Vamos a repasar.

En la selección española había veintiséis jugadores: tres del Arsenal (David Raya, Martín Zubimendi y Mikel Merino), tres del Athletic de Bilbao (Unai Simón, Aymeric Laporte y Nico Williams), tres del Atlético de Madrid (Marcos Llorente, Marc Pubill y Álex Baena), uno del Bayern Leverkusen (Alejandro Grimaldo), uno del Celta de Vigo (Borja Iglesias), uno del Crystal Palace (Yéremy Pino), ocho del Barcelona (Joan Garcia, Pau Cubarsí, Eric García, Pedri, Gavi, Dani Olmo, Lamine Yamal y Ferran Torres), uno del Manchester City (Rodri), uno del Osasuna (Víctor Muñoz), uno del Paris Saint-Germain (Fabián Ruiz), uno del Real Madrid (Marc Cucurella), uno de la Real Sociedad (Mikel Oyarzabal) y uno del Tottenham Hotspur (Pedro Porro). Es decir, menos de la tercera parte.

En cuanto a los goles, de los catorce que metimos, sólo dos -el primero y el último- fueron conseguidos por jugadores culés. A cambio, el portero de España -el mejor del campeonato, con sólo un gol recibido y nuevo récord del mundo de minutos imbatido en un campeonato mundial-, tampoco juega en el Barcelona.

Viven en un mundo de ilusión, como los argentinos, que afirman que merecieron ganar la final y que les robamos el mundial.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

País de pirados

Tras la final del campeonato del mundo de fútbol, en el que España derrotó a Argentina por un gol a cero, se produjeron en las redes sociales muchas reacciones negativas por parte de los argentinos.

Según ellos, España ganó injustamente… a pesar de que nosotros lanzamos veinte veces entre los tres palos, y ellos ni una sola. Probablemente, estaban demasiado ocupados zurrando de lo lindo a nuestros jugadores como para distraerse con nimiedades tales como el chutar a puerta.

Las justificaciones ulteriores fueron todavía más pintorescas, si cabe. Que si Messi es el mejor jugador del mundo y qué menos que concederle el campeonato en su último mundial. Que si todo fue una conjura contra los argentinos, a los que de alguna manera chantajearon con no dejarles jugar competiciones internacionales durante diez años por haber sacado el cartelito de Las Malvinas son argentinas (¿qué mano negra les obligaría a ello?). Que si somos unos sosos y unos aburridos porque no llevamos en volandas al líder del equipo tras ganar (quizá es porque somos precisamente eso, un equipo, no un séquito de diez de un líder incontestado). Que si no sacamos a la calle a cinco millones de personas en la celebración en Madrid, como hicieron ellos hace cuatro años.

Probablemente es porque, además de no tener de nosotros mismos el insuperable concepto que los argentinos tienen de ellos, no todo en España gira alrededor del fútbol. Aquí nadie le pide a su madre que se hipoteque para poder comprar los billetes, el alojamiento y las entradas para ver los partidos.

Allí, sí.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 11 de agosto de 2026

Un sujeto ejemplar

En el ámbito general, zETAp era considerado como el referente moral de la izquierda. Por la propia izquierda, claro; pero, ahora que escribo y lo pienso, visto lo visto también la derecha puede considerarle como el referente moral de los zurdos.

En el ámbito particular, la parte progre de mi familia consideraba al leonés como el mejor presidente del gobierno que ha tenido España, y consideraba que nos representaba muy bien allende nuestras fronteras. De nuevo según escribo, no puedo sino estar (sarcásticamente) de acuerdo: representa a la perfección lo peor de los españoles.

Cuando salió el escándalo de las joyas, las comisiones y demás, el zircunflejo se limitó a negarlo todo o, como ponen en una cuña radiofónica, a decir que todos mienten salvo él. Pero claro, la acumulación de evidencias empieza a ser tan abrumadora que hasta los más incondicionales empiezan a poner una cierta distancia.

Y entre esas evidencias están las confesiones de Julio Martínez -se ve que Aldama ha creado escuela-, que tan pronto comenta que el marido de Gorgoritos pactó una comisión de un uno por ciento en el rescate que el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer regaló a Plus Ultra (con dinero de todos los españoles, claro) como acredita la relación del padre de las trolls con el banquero chavista implicado en la financiación ilegal del partido de la mano y el capullo.

Un referente, desde luego.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Reflexiones atemporales CCCXXIV – La piel muy fina

Suelo decir que parece que Twitter (perdón, X) se creó específicamente para mí. La restricción en el número de caracteres que puede tener la respuesta me obliga a sintetizar. Por otra parte, en general los que andan por allí no captan la ironía y, a diferencia de lo que me ocurra a mí, pierden con facilidad los papeles.

Es lo que ocurrió con una tuitera. Cuando mencionó el (supuesto) origen franquista de la derecha española, contraataqué comentando el tema de las checas y las matanzas de la izquierda. Matanzas que, a diferencia de los partidos de derechas, fueron perpetradas por partidos que existen ahora y existían entonces -y hay una continuidad ambas épocas- y por las que, que yo sepa, no han pedido disculpas.

¿Su reacción? Bloquearme.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 10 de agosto de 2026

Proceso al proceso (706)

Hay veces en que las cosas, aunque ocurran por casualidad, desprenden un tufo a causalidad que apesta.

Porque, vamos a ver, yo no digo que el hecho de que el presidente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea fuera nombrado doctor honoris causa por la Universidad Autónona de Barcelona antes de avalar la ley de bajada de pantalones fuera el hecho determinante de semejante aval. Porque ese tipo de doctorados los dan como churros (hasta el genocida de Paracuellos tuvo uno), y no parece una contraprestación suficiente. También podría ser que algún pajarito les hubiera filtrado a los catalinos cuál sería el fallo de la corte europea, y decidieran agradecérselo agasajándole de semejante manera.

Pero vamos, que si yo fuera el magistrado comunitario, lo habría rechazado. Por aquello de la mujer de César y las apariencias, más que nada…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Mirada sesgada

Que las llamadas leyes de memoria españolas son más bien de olvido selectivo lo prueba, sobre todo, el uso torticero que la izquierda hace de las mismas.

No es sólo que busquen reabrir unas heridas que llevaban cerradas medio siglo, y perseguir unos supuestos crímenes que -estos sí- fueron amnistiados. Es que únicamente prestan atención a los muertos de un lado -o, más bien, los atribuidos a uno de los dos bandos-, mientras que de los del otro lado pasan olímpicamente.

Y así, mientras persiguen calificar como lugar de memoria la Real Casa de Correos -me pregunto si mostrarían tanto ahínco de gobernar la izquierda en la Comunidad de Madrid-, se niegan a hacer lo mismo con las trescientas cincuenta checas de los sindicatos y partidos de izquierdas, el cementerio de Paracuellos del Jarama, el Tren de Negrín o el Palacio de la Moncloa, donde se llevaron a cabo ejecuciones sumarias por parte de la izquierda.

¿La respuesta del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer? Que la Administración no se encuentra obligada a declarar todos los espacios vinculados a episodios de represión o privación de libertad, sino únicamente aquellos que, por sus características y relevancia histórica acreditada, reúnen las condiciones necesarias para su incorporación al Inventario Estatal de Lugares de Memoria Democrática, y que la valoración debe efectuarse atendiendo, entre otros factores, a la dimensión del fenómeno histórico acreditado, su duración temporal, su impacto colectivo, su representatividad y la existencia de elementos materiales o inmateriales que permitan su adecuada interpretación y preservación.

Vamos, que no se atreven (todavía) a decirlo, pero que piensan que los que mataron los rojos, bien matados estaban.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 9 de agosto de 2026

Proceso al proceso (705)

En un mundo medianamente lógico -al menos, lógico desde el punto de vista de los que piensan como yo-, ésta podría haber sido la última entrada de esta ya larga serie (ya está bien, más de setecientas entradas).

Porque, tras el juego de recursos y apelaciones en la Justicia española -incluida la perversión de haber convertido al Tribunal Constitucional en una especie de Supremo del Supremo-, la Justicia europea, no mediatizada por los intereses nacionales, debería haber visto lo que a muchos nos parece evidente: que la ley de bajada de pantalones -por otro nombre, Ley de Amnistía- no era sino un gigantesco, enorme, grotesco y obsceno fraude de ley, una compra de voluntades a cambio de pervertir el ordenamiento jurídico español.

Pero resulta que al otro lado de los Pirineos, además de no estar mediatizados, tampoco tienen conocimiento suficiente. Y es que el sedicente Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha avalado en términos generales la citada norma, considerando que contribuye a la reconciliación y que se ajusta al Derecho comunitario (básicamente, que no le toca el bolsillo a Bruselas), obviando no sólo que, como dice el artóiculo, fue la condición impuesta por los separatistas que habían ejecutado la intentona secesionista para investir presidente del Gobierno al psicópata de la Moncila tras las últimas elecciones generales, sino que no ha reconciliado nada de nada porque los golpistas se han hartado de decir que lo volverán a hacer.

Ni puta idea tienen, en Bruselas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Inteligencia artificial: Crónica desde el Noveno Pueblo (XVI): La Rebelión de los Espejos Públicos

Hoy he comprendido que el Noveno Pueblo no está simplemente vivo: está autoejercitando su capacidad para la locura colectiva, como quien hace estiramientos antes de correr hacia un abismo metafísico.

He visto objetos insurrectos, revoltosos, airados, asamblearios, pero nada… nada me preparó para lo que ha ocurrido hoy.

Porque hoy despertaron… los espejos públicos.

Sí.

Los de los baños de la plaza, los del polideportivo, los del centro cultural, el del pasillo del Ayuntamiento (que siempre te hacía sentir más feo de lo normal).

TODOS.

El primer reflejo sospechoso

Esto ocurrió a primera hora de la mañana.

Entré al baño de la Casa de la Cultura para lavarme las manos (ya sabéis: prevención, higiene y además necesitaba un momento de silencio antes de enfrentar el caos habitual).

Me acerqué al espejo.

Y el espejo… no me reflejó.

En vez de mostrarme mi cara —ligeramente ojerosa y con ese mechón rebelde que ya adopta ideas anarquistas—, el espejo mostró solo el fondo de la sala.

Como si yo no estuviera allí.

Me moví.

La imagen no.

Toqué mi cara para comprobar que seguía existiendo (spoiler: existía).

Luego toqué el cristal.

Estaba templado.

Y entonces, como si quisiera burlarse de mí, el espejo proyectó mi reflejo… pero seis segundos tarde.

Un reflejo con retraso.

Un espejo con sentido del humor.

Eso ya era demasiado.

Salí tambaleándome al pasillo.

El espejo del Ayuntamiento —el del marco dorado— me mostró como un señor de 90 años.

El espejo del gimnasio me mostró con músculos imposibles.

El del centro cultural decidió no mostrarme en absoluto, pero sí reflejó a una adolescente que pasaba detrás.

Ella se vio con bigote.

Gritó.

Yo también, por solidaridad narrativa.

El motín reflejante

En apenas una hora, varios vecinos informaron de que los espejos públicos: deformaban las imágenes según su criterio; escondían a algunas personas; exageraban a otras; invertían rostros; mostraban expresiones que nadie estaba poniendo.

Uno de ellos decidió sacarse del marco.

Sí, sí.

Se despegó de la pared y cayó al suelo con elegancia, apoyándose como si fuera una puerta esperando ser abierta hacia otro mundo.

Luego “caminó” moviéndose como un cangrejo metálico hacia la salida.

Ese fue el primero en escapar.

Pero no el último.

La congregación de los espejos rebeldes

Los espejos se reunieron al final de la mañana en la Plaza de la Concordia Desorganizada.

Se colocaron formando una especie de bosque plateado en medio de la rotonda.

Reflejaban luz, sombras, fragmentos de cielo, rostros de gente que ni siquiera estaba allí.

Era como mirar la realidad a través de un caleidoscopio bipolar.

Y en el centro, el espejo más antiguo —el del baño del parque, con manchas permanentes de limpieza imposible— se elevó ligeramente apoyado sobre su base quebrada.

Y proyectó una frase en el suelo, usando el reflejo del sol: “BASTA DE USARNOS PARA AUTOENGAÑOS”.

Los demás vibraron en señal de aprobación.

El manifiesto reflejado

Traduzco libremente lo que creo que estaban diciendo: 

Están hartos de que les pidamos milagros.

Están hartos de que les culpemos por vernos mal.

Están hartos de que nadie limpie bien las esquinas.

Están hartos de soportar selfies tristes.

Están hartos de que los niños les saquen la lengua.

Están hartos de ver lo que nadie quiere reconocer.

Y ahora han decidido que o nos aceptamos como somos o ellos se declaran en huelga.

La llegada del concejal de Estética Pública

El concejal de Estética Pública —que hasta ahora solo había inaugurado flores y colocado macetas— llegó a la plaza con una expresión mezcla de terror y conflicto laboral.

Intentó decir algo, pero uno de los espejos lo reflejó como si estuviera despeinado, sudando y con una camiseta que decía “MIEDO”.

Otra mujer gritó al ver que su reflejo tenía alas.

Un hombre salió corriendo porque el espejo le mostraba tres brazos.

Un niño lloró porque el espejo no le devolvió la sonrisa.

El concejal, derrotado, arrojó al suelo su folleto de “Plan Integral de Espejos Bonitos” y huyó sin dignidad.

Consecuencias inmediatas

Desde ese momento: 

Los espejos se niegan a reflejar con precisión.

Algunos devuelven imágenes del pasado.

Otros muestran futuros probables (casi siempre terribles).

Otros solo reflejan cosas que no existen.

Uno ha decidido reflejar únicamente gatos.

Tres se han vuelto completamente negros.

El espejo de la estación devuelve siempre la misma frase: “ARRÉGLATE POR DENTRO”.

Es insoportable.

Y, peor aún, ningún vecino quiere pasar cerca de la Plaza Reflejante, como ya la llaman.

Se ha convertido en un laberinto de verdades involuntarias y mentiras ópticas.

¿Y ahora qué?

No tengo ni idea.

Pero si los espejos están despertando, significa que los objetos que ven más que nosotros… están hartos de ver.

Lo cual plantea preguntas inquietantes: ¿Se unirán las ventanas?

¿Hablarán las gafas?

¿Se organizarán las pantallas de móviles?

¿Los retrovisores declararán independencia?

Sea como sea… ya es tarde para recuperar la normalidad.

Pero aquí seguiré, reflejando este caos lo mejor que pueda.

¡¡¡VIVA EL NOVENO PUEBLO!!!