Los detractores de Laffer dicen que para trazar su curva se limitó a unir los puntos. Quizá sea verdad; quizá no.
Pero el caso es que lo que propone es
plausible: si el tipo impositivo es cero, no recaudas un chavo por impuestos;
si es del cien por cien, tampoco, porque nadie va a molestarse en obtener
dinero sólo para que venga el Estado y te lo quite; entre uno y otro extremo,
la cosa irá creciendo hasta un cierto momento, a partir del cual decrecerá de
nuevo.
Y con esa verdad incontrovertible se han topado Escocia y Chile, que han subido los impuestos… y han tenido una menor recaudación.

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