No creo que sea una deducción excesivamente inteligente el colegir que si hay tramas espurias entre la narcodictadura venezolana y el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer, éstas se fundamenten en el petróleo.
Que sí, que no se llama narcoestado a
Venezuela por nada, pero la droga tiene el problema de que su tráfico es
ilegal, con lo que disfrazarla o encubrirla resulta más difícil. Los hidrocarburos,
en cambio, son un producto admitido en el comercio internacional. Supongo que
mediante un análisis mínimamente detallado podrá determinarse si su origen es
el Golfo Pérsico o el de Maracaibo, pero ¿quién se va a poner a hacer esos análisis?
Por eso, no es de extrañar leer noticias como
que la trama hidrocarburos usara dinero en efectivo para activar la voluntad de responsables ministeriales (tampoco parece que fuera demasiado
complicado, la verdad), o que en esa trama se llamara a Ábalos el padrino.
Sí, ya lo sé, no hay mucha ilación en el salto del párrafo segundo al tercero, pero algo tenía que hacer para rellenar la entrada, ¿no?

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