martes, 23 de diciembre de 2025

Reflexiones atemporales CCXCI – Para dormirse

De unos años a esta parte tiendo a quedarme dormido si tengo que concentrar mi atención demasiado tiempo en algo. Probablemente sea porque por la noche descanso menos de lo que debería, pero ese es otro tema.

Da lo mismo que esté leyendo en el Metro, viendo una película en el cine -por mucho ruido que tenga- o una serie o un concurso en la televisión, el caso es que me quedo frito. Lo mismo me ocurre, está feo decirlo, con algunas homilías en misa.

Ya me cuesta mantenerme pendiente incluso si el oficiante está tocado por la varita de la oratoria. Casi indefectiblemente, llegará el momento en el que piense ¿cómo demonios hemos llegado aquí? Pero si el sacerdote tienen a irse por las ramas, con carraspeos y pausas inoportunas, amén de digresiones y un ritmo cadencioso, la consecuencia es casi inevitable.

Morfeo me reclama.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: