Si un socialista es alguien que predica una cosa mientras practica la contraria, no es de extrañar que, al tiempo que se presentan como el partido más feminista del Universo, en sus filas proliferen los acosadores sexuales.
Sí, esos contra los que braman tanto ellos
como sus compañeros en el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia
de padecer. Esos a los que promocionan a puestos de responsabilidad. Esos cuyos
asquerosos comportamientos encubren y que, cuando salen a la luz, justifican
haber encubierto con las excusas más peregrinas.
Excusas que, innecesario es decirlo, no sirven para los demás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario