Los de la mano y el capullo, como los separatistas, se han acostumbrado a hacer lo que les sale de los dídimos porque las consecuencias negativas, cuando las hay, son mínimas.
Pero al otro lado de los Pirineos las cosas
son distintas. Al otro lado de los Pirineos no te toman en serio, lleves
barretina o seas el yerno de un proxeneta. Al otro lado de los Pirineos abren un expediente a tu país si se incumplen las exigencias en materia de seguridad que regula Europa para las obras públicas…
…aunque esas obras hayan acabado en manos de una empresa participada por el secretario de organización del partido principal del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer.

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