lunes, 3 de agosto de 2026

Ecologismo de boquilla

Como proclamó la víbora con cataratas -Alfonso Guerra dixit-, las promesas electorales se hacen para incumplirlas.

Es algo a lo que los electores ya estamos acostumbrados. En general, votamos más por nuestras filias y fobias que por los programas, y los partidos políticos lo saben. Y nosotros sabemos que lo saben, y ellos sabe que nosotros sabemos que lo saben, y a nadie le importa un ardite.

Pero mientras que hay promesas electorales cuyo incumplimiento no permite percibir la importancia del mismo -¿quién se va a percatar de que hay doscientas mil viviendas más o menos?-, otras en cambio tienen repercusiones reales.

Como los medios aeronáuticos de la lucha contra incendios (los aviones cisterna, para entendernos): cada vez hay menos y más antiguos, pero la culpa del aumento de hectáreas calcinadas sigue siendo del cambio climático.

A cambio, tenemos un montón de informes técnicos, que seguro que en la librería quedan preciosos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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