Hace tiempo leí que hay una confesión protestante -los Testigos de Jehová, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, los mormones… tanto da- que ha pronosticado el fin del mundo una y otra vez, y que cada vez que el mundo no finalizaba rehacían sus cálculos y daban una nueva fecha.
Más o menos eso ha ocurrido con los
apocalípticos climáticos, que llevan medio siglo diciendo que los polos se van
a derretir (y ahí siguen), que las costas se van a inundar (y ahí siguen), que va
a haber hambrunas globales (con los índices de obesidad creciendo), que los
ecosistemas van a colapsar (seguimos esperando), que va a haber una nueva
glaciación (¿cómo compatibilizas eso con el calentamiento global?) o que van a
desaparecer naciones enteras (y en la ONU cada vez son más).
Todo ello apoyado en un supuesto consenso científico, que tiene tan poco de consenso como de científico.

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