miércoles, 23 de abril de 2014

El Comandante no tiene quien le loe

A diferencia de lo que suele ocurrir, el fallecimiento de una figura pública no me hace variar mi discurso sobre él. Si le alabé en vida, le alabaré igual una vez fiambre; y si le puse a parir en vida, el que se haya mudado al otro barrio no me moverá a retirar mis críticas.
Ocurrió así con Carrilo y Peces Barba, con Reagan y Margaret Thatcher. Y no veo razón para que Gabriel García Márquez reciba un trato diferente. Cuando vivía dije de él que, como escritor, era un gran cuentista, en el sentido de que contaba muy bien sus historias; y como persona… pues también, por no decir alguien despreciable, dadas sus conocidas filias con la dictadura castrista.
Ahora me he enterado, además, que fue negociador con las FARC (con los terroristas lo único que hay que negociar es cuándo y dónde van a entregar sus armas, y punto), lo que no hace sino reafirmarme en mi opinión.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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