lunes, 30 de septiembre de 2019

La familia Corleone

Llevaba tiempo detrás de las precuelas y secuelas de la obra más conocida de Mario Puzo. El azar ha querido que, de todas ellas, la primera que haya pillado sea precisamente la que, en la cronología interna de la saga, es la primera y, a decir de los críticos, la mejor (quizá por estar basada en un guión escrito por el propio Puzo).
La trama gira acerca del comienzo del ascenso de la familia Corleone (y, en concreto, del patriarca Vito) al poder supremo de la mafia neoyorquina. Vemos a muchos personajes conocidos -tanto principales como secundarios- y entendemos cómo llegan a la situación en la que se encuentran al comienzo de la novela que da título a la saga. Entretiene, se lee bien y te deja con ganas de más.
Por último, y supongo que no por casualidad, la novela termina con una boda... exactamente igual que El Padrino empieza con otra.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Benemérito Instituto

Pocas organizaciones habrá en España más queridas y respetadas que la Guardia Civil. Igualmente, pocas organizaciones habrán sacrificado más por defender, como dice su himno, a España, al orden y a la Ley.
Precisamente por ello, pocas organizaciones habrá que sean tan profundamente odiadas por quienes son enemigos de España: llámense comunistas, terroristas, golpistas o lo que sea, sufrirán de urticaria al tiempo que se van por la pata abajo cada vez que vean a los del tricornio negro (ya sé que ya no lo llevan, salvo en actos de gala) y el uniforme verde.
No es que hubiera ninguna duda para nadie con dos dedos de frente y una miaja de decencia  que los ataques de Alsasua a dos guardias civiles y sus parejas tuvieron lugar por ser la Benemérita fiel al Rey y al pueblo español. Pero no está de más que esa evidencia palmaria sea ratificada en sentencia judicial.
Para que les quede claro a los cortos de entendederas.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!
¡¡¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!!!

domingo, 29 de septiembre de 2019

A mentira por palabra

Cuando fue legalmente evidente que era inevitable que en Noviembre los españoles fuéramos de nuevo convocados a las urnas, procuré aislarme del tema. Si no veo los sedicentes debates electorales (en realidad, generalmente son una sucesión de monólogos) por no hacerme mala sangre –a los propios no tengo por qué escucharlos, los ajenos me sacan de mis casillas, y a unos y a otros los tengo más que vistos-, mucho menos iba a sufrir soportando el arranque de la precampaña electoral.
Pero enterarme de cosas fue tan inevitable como las elecciones. Entre otras cosas, porque convivo con mi padre, algo duro de oído pero que en general se niega a ponerse los pinganillos; y cuando se los pone, tampoco es que le sirvan de gran cosa. Resumiendo, que la tele estaba puesta y el volumen estaba alto. Así que, salvo que me hubiera tapado la cabeza, era imposible no oír las noticias; y, dado que eran todavía las nueve de la noche, no era cosa de acostarme ya, ni tampoco de irme a dar una vuelta por ahí.
Lo de Sin vocales ya fue el acabóse. Logró, en una sola comparecencia, concitar todos los defectos que afean a los socialistas: no decir una cosa cierta ni por casualidad, echar la culpa de los errores propios a los demás, atribuirse méritos ajenos, utilizar en beneficio propio los medios públicos (lo que viene llamándose uso partidista de las instituciones, vamos), no seguir las reglas del juego democrático (en esto, siguen fielmente la consigna establecida por el fundador del partido que tantas veces he citado aquí y que, por una vez, no voy a repetir)…
Mientras, el líder del principal partido de la oposición –por votos y por escaños- trasladaba al jefe del Estado, Su Majestad el Rey, que la formación que preside mantenía el no a la investidura del dctr Snchz, y advertía a éste de que, aunque confíe en una mayoría rotunda, las elecciones las carga el diablo.
Y puesto que Pierre Nodoyuna pide a los españoles que hablen más claro, por una vez (no es la primera ni será la última, pero sí son poco habituales) voy a cambiar la despedida de esta entrada, y así diré, alto y claro
¡MÁRCHESE, SÁNCHEZ CASTEJÓN!

sábado, 28 de septiembre de 2019

Intolerancia de manual

Para los progres, que tengas un rasgo criticable –que seas torero, o siquiera que te guste la tauromaquia- te descalifica absoluta y totalmente. Si eres un niño enfermo de cáncer y declaras que te gustaría ser torero, te pueden desear la muerte sin más consecuencias que el que tales deseos sean considerados deleznables y repulsivos, pero no delito. Para eso, francamente, no hace falta un juez: que los comentarios dan asco, y los que los profieren más, es algo que resulta evidente.
Y si un torero, además, practica el aikido, y es convocado para dar una exhibición de sus habilidades en ese arte marcial, siempre estarán los retroprogres que, según el artículo, se llevarán las manos a la cabeza escandalizados ante la posibilidad de que un torero sepa hacer algo más que estoquear reses bravas y que, finalmente, conseguirán que la organización del evento recule y retire la invitación.
Se supone que las artes marciales contribuyen a la paz interior, al dominio de uno mismo y al respeto hacia los demás. Algunos, por lo visto, no se han dado cuenta de ello. Y no me estoy refiriendo, por supuesto, al diestro.
Lo que me lleva a preguntarme… ¿cómo se denominará a un torero zurdo, suponiendo que lo haya?
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 27 de septiembre de 2019

La realidad es tozuda

Algunos sostienen que la curva de Laffer no es tal curva, sino tan sólo el resultado de unir los puntos, sin que pueda establecerse la correlación que el economista postula: que aumentos en el tipo impositivo suponen incrementos en la recaudación, pero sólo hasta cierto punto, a partir del cual empiezan a decrecer; o, dicho de otra manera, que hay ocasiones en las que, bajando los impuestos, sube la recaudación.
Quizá los detractores tengan razón y todo sea casualidad. Pero es que, mira tú, la casualidad se produce una y otra vez. Y tanta casualidad le hace a uno pensar si no habrá que bailar las letras y hablar de causalidad. Tomemos dos ejemplos recientes.
En Andalucía, los socialistas han gobernado casi cuatro décadas, dejando a la región –la única en España en la que no había gobernado más que un solo partido- a la cola de España en lo que a economía se refiere (bueno, y educación, y empleo, y…). Tras las últimas elecciones regionales, entró a gobernar el centro derecha (o el trifachito, como le llaman los suciolistos) y, ¡mira tú!, con una bajada de impuestos se ha producido un aumento en la recaudación del siete por ciento. Ya me gustaría a mí tener subidas de sueldo de la mitad de ese porcentaje.
Y mientras, mucho más al Norte, en el paraíso de la socialdemocracia –me refiero a Suecia- llevan cuatro años con superávit y esperan tenerlo tres más… todo ello con recortes de impuestos. Ya podrían aprender algunos por aquí abajo…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 26 de septiembre de 2019

El Cantar del Mío Cid, a la viceversa

Cuando se agotaba el plazo para forjar acuerdos de cara a muñir una candidatura con posibilidades de salir adelante en la sesión de investidura, Naranjito se decolgó proponiendo al PP investir a Sin vocales con tres condiciones: devolver Navarra a los constitucionalistas, mantenerse firmes con los golpistas catalanes, y no subir los impuestos.
Con la desfachatez que caracteriza al PSOE de dctr Snchz, desde el partido de la mano y el capullo contestaron que esas condiciones ya se cumplen. En Ferraz y Moncloa deben tener un concepto de cumplimiento diametralmente opuesto al que me enseñaron en el colegio: si el PSOE gobierna en Navarra, es gracias a que los terroristas lo consienten; proponer relatores para Cataluña no es, precisamente, el mejor modo de mostrar firmeza con los que quieren destruir España; y en cuanto a que un gobierno de izquierdas no suba los impuestos, mejor ni hablamos.
Las reacciones fueron las esperadas: la propuesta de Rivera le reconcilió con el sector crítico de su partido, es decir, con aquellos que prefieren aliarse con el PSOE antes que con el PP (o que tienen más miedo de hacerlo con éstos que con aquéllos), mientras que los de Génova no se sumaron a la propuesta. Y mientras, la única institución del Estado que ha, valga la redundancia, estado a la altura exigible –esto es, la Corona- trasladó a los partidos que su función, como proponían (¡precisamente ellos, los antimonárquicos!) los neocom, no es mediar.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 25 de septiembre de 2019

El Marvel de Netflix

Debería haber escrito (y publicado, claro, pero es difícil publicar algo que no se ha escrito) cuando se hizo evidente que Netflix daba por concluida su alianza con Marvel y cesaba la emisión de las series con los personajes de la editorial; esto es, Daredevil, Jessica Jones, Puño de Hierro, Luke Cage, El Castigador (me niego a llamarle Punisher) y Los Defensores. Vamos por partes:
  • Daredevil: probablemente por ser la primera en realizarse, y por ser el personaje con más historia, es la más elaborada de todas. Como en cualquier traslación de los superhéroes al celuloide (lo llamaré así aunque es probable que el soporte sea digital), hacen una mezcla de diversas tramas. Como mayor acierto, la elección de Vincent D’Onofrio para el papel de Kingpin; como punto más extraño, que Karen Page tenga como segunda profesión la de periodista (aunque es algo que se vio en la serie del Cuernecitos en su día), y no la de actriz.
  • Luke Cage: tiene en común con su contrapartida dibujada el ser un héroe muy pegado a la calle, en concreto a su barrio de Harlem. Por el contrario, obvia completamente su etapa de héroe de alquiler, eligiendo luchar contra los gánsteres pro bono… sólo para acabar, quizá, convirtiéndose en aquello que ha luchado por erradicar.
  • Jessica Jones: el personaje del que menos conozco, quizá por ser el más reciente. Como Luke Cage (su esposo en los tebeos) ya está emparejado con otra, la detective alcohólica, violenta y malhablada va de pareja en pareja. Como acierto, el presentar a Patsy Walker dentro del elenco de secundarios, siendo un personaje con muchos más kilómetros que Jones.
  • Puño de Hierro: parece que fue la serie que menos éxito tuvo. Quizá porque su trama no es exactamente superheroica, sino lo que podríamos llamar una extraña mezcla entre empresarial y mística. Lo mejor de todo fue la estúpida polémica que se montó por parte de los ignorantes que protestaban por haber elegido a un blanco para interpretar a un maestro de las artes marciales. Dejando aparte el hecho de que el suponer que un no oriental no sea capaz de alcanzar la maestría en tales estilos de lucha supone una muestra de racismo bastante poco progresista, se da la circunstancia de que el personaje es blanco en los tebeos. Lo peor de todo es que la serie terminó cuando empezaba a ponerse interesante.
  • Los Defensores: probablemente quedara como una especie de serie limitada aunque Netflix no hubiera cancelado las series. Si en los tebeos los Defensores son el no grupo por excelencia, en la televisión lo son todavía más: una serie de justicieros a los que, por diferentes razones, les gusta trabajar en solitario pero que, por la fuerza de la circunstancias, se ven forzados a colaborar entre ellos.
  • El Castigador: probablemente, el éxito sorpresa (el sleeper, que dicen los americanos). Tanto es así que no estaba previsto en la parrilla inicial. Jon Bernthal compone un personaje mucho más creíble que Thomas Jane (demasiado blandito) o que Ray Stevenson (demasiado brutote), pero que no deja de ser una auténtica máquina de matar, no importa las balas que le metas en el cuerpo.

En resumen: una más que digna adaptación de los tebeos a la pequeña pantalla, y una lástima que las series hayan sido (esperemos que sólo temporalmente) canceladas.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Generalizaciones

Lo habitual entre los progres –al menos, los españoles, que son los que tengo más cerca- es que cualquier suceso, opinión, declaración, proclama, iniciativa… lo que sea, que no esté de acuerdo con sus postulados, sea inmediatamente descalificado en términos denigratorios: si se critica a una mujer, se es un machista; si se critica a un extranjero, se es xenófobo; si se critica a alguien que no sea de raza blanca, se es racista; y así sucesivamente (no quiero ni pensar en lo que ocurre cuando criticas a una extranjera que no sea blanca).
Es decir, convierten las críticas ad hominem (o ad mulierem) en descalificaciones genéricas: si yo digo que doña Rojelia es una inútil y una sectaria, no estoy criticando a todos los jueces, ni a todas las mujeres, ni a todos los que tienen ideología comunista, sino únicamente a una comunista que primero fue juez y luego alcaldesa de Madrid, con resultados mejorables en ambos desempeños; si digo que Barack Hussein Obama era más fachada que contenido, no estoy criticando a los mulatos, ni a los estadounidenses, sino únicamente a la persona que trabajó en el Despacho Oval entre 2.008 y 2.016. Y así sucesivamente.
Vamos a los casos recientes. En la víspera de la final del campeonato del mundo de baloncesto, que se jugó entre España y Argentina, un tal Manolo Lama (cuyo nombre me suena vagamente, pero al que no sería capaz de poner cara) tuiteó lo siguiente:
España-Argentina, ni un solo jugador de color. Antes basket era igual a músculo, ahora ya no
El titular era El inclasificable tuit racista de Manolo Lama a cuenta de la final del mundial de baloncesto. El redactor incurre en una contradictio in termini, puesto que declara que el tuit es inclasificable y, dos palabras después, lo clasifica como racista. Por lo visto, el tal Lama es un gilipollas por muy temprano que se levante (el baloncesto, además, más que de músculo ha sido tradicionalmente cuestión de centímetros), pero tampoco es de recibo que cada vez que la raza interviene en una conversación, se tilde de racista a conveniencia a alguno de los intervinientes. Con haber dicho El desafortunado tuit de Manolo Lama etcétera (y desafortunado sólo porque vivimos en unos tiempos de corrección política exacerbada en la que algunos se soliviantan sólo porque otro abra la boca), todo arreglado.
Es como otro mamarracho, Ignacio Escolar, que repite la pamema progre de que a Ana Julia Quezada (la asesina del hijo de su pareja) se la odia por ser mujer, inmigrante y negra (la tríada que mencionaba antes). Para empezar, a esa mujer no se la odia: se la aborrece, se la detesta, se la desprecia… pero, como leí hace ya un par de décadas, odiar a alguien es darle demasiada importancia. E inspira esos sentimientos, sobre por ser una asesina, por ser una hipócrita consumada, una desalmada, una aprovechada y muchas otras perlitas semejantes.
Así lo entendió el jurado popular que la condenó, por unanimidad, por asesinato con alevosía.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 24 de septiembre de 2019

A otro perro con ese hueso

En algunos foros (familiares) me han llamado de todo menos bonito por disentir del consenso progre sobre el llamado calentamiento global. Resumiré mi postura:
  1. Quizá se esté produciendo un cambio climático… por más que el cambio es la esencia del clima.
  2. Quizá estén aumentando las temperaturas, pero no en todo el globo, ni siempre. Es decir, que el calentamiento no es global. Esto se contradice, además, con el hecho de que en algunas zonas y épocas el grosor de la capa de hielo no sólo no disminuya, sino que aumenta.
  3. Está por ver que la actividad humana sea determinante en los dos puntos anteriores, suponiendo que sean ciertos; y, más importante aún, que el ser humano pueda hacer algo para revertir la tendencia.
  4. Suponiendo que la postura de los calentólogos en relación con los tres puntos anteriores sea cierta, no resulta muy lógico que sus predicciones fallen vez tras vez, y que tengan que recurrir a falsear y mentir para apoyar sus postulados.

Resumiendo: que cuando leo el titular ¿Es el calentamiento global la mayor mentira de la historia de la ciencia?, lo que pienso es: Hombre no sé yo, que está lo del hombre de Piltdown… 
Pero por ahí le anda, seguramente.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 23 de septiembre de 2019

Los elegidos

Siendo los mutantes la franquicia superheroica con mayor éxito (en los tebeos), ya estaban tardando las cadenas de televisión en sacar alguna serie de acción real relacionada con el tema.
Y lo han hecho con esta serie que, desgraciadamente, sólo ha durado dos temporadas (cortas, además). Ambientada en algún tipo de Tierra alternativa en la que la Patrulla-X desapareció hace tiempo, toma elementos de la larga historia de los mutantes –los purificadores, los Von Strucker, Ave de Trueno, Polaris, las gemelas Cuco, Destello…- dándoles nuevos giros –algo que es una constante en la traslación de las viñetas a la pantalla- pero, a la vez, haciendo un montón de referencias y menciones que los que somos lectores veteranos entendemos sin problemas. Entre ellos, el hecho de que los mutantes son, en general, temidos y/u odiados, aunque no hayan jurado proteger nada salvo a sí mismos.
En cuanto al final de la serie, es tan abierto que uno no sabe si es que la cancelación de la serie les pilló completamente por sorpresa –aunque el modo de ir atando tramas descartaría esta opción- o es que quisieron tener una vía para continuar en una hipotética tercera temporada... que, por el aspecto de Destello, podría ser un trasunto de Los Exiliados.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Los hay que no aprenden

No sé exactamente (ni tengo ganas de buscarlo… aunque lo he hecho) quién dijo aquello de antes morir de pie que vivir de rodillas. Unos dicen que fue Emiliano Zapata; otros, que Dolores Ibárruri. Parece que también la utilizó Ernesto Guevara. En cualquier caso, todos gentes que podríamos llamar de izquierdas (por más que colocar al mejicano en el mismo grupo que la española o el argentino es un insulto bastante grave).
Quizá por ello, en algunas regiones españolas –singularmente, Vascongadas y Cataluña- la derecha (léase, el PP) ha optado por lo que podríamos llamar un perfil bajo, un vamos a no llamar la atención, un mejor vivir de rodillas que morir de pie. Por una actitud maricomplejines ante los respectivos partidos regionalistas, en suma.
No parecen haberse percatado de que así, ni se vive ni se sobrevive. Reducidos a la insignificancia política, muy alejados de la gallarda (e incluso heroica) actitud de sus predecesores, intentan parecerse a aquellos que no quieren sino su destrucción: política, sí, pero sin descartar (o lamentar) también la física. Y lejos de percatarse de su error, insisten en que las franquicias regionales tienen perfil propio, que es distinto al nacional (algo que se da de tortas con una formación que pretende tener carácter nacional), y diciendo que para ellos es muy sensible algo tan medieval como el tema de la foralidad. Y cuando se les echa en cara que se han acercado a posturas más tibias, reclaman a los críticos invitándoles a la región a que hablen con la gente… dando por supuesto que esa gente va a decir lo mismo que ellos.
Desde Madrid, entre bandazos, se empeñan en que figuras señeras de la denuncia de las connivencias con regionalistas y terroristas vuelvan al Congreso. Porque aunque Rosa Díez hizo una campaña para las elecciones europeas verdaderamente vomitiva, en la línea de la derecha es el dóberman, y aunque quizá su ego condujo a su partido a la irrelevancia política (aunque, visto lo visto, puede que el negarse a la integración en el partido pomelo fuera un magnífico ejemplo de preferir morir de pie que vivir arrodillada), no es menos cierto que de un tiempo a esta parte ha denunciado sin tregua ni descanso las indignidades del que fuera su partido durante tantos años.
Mientras, en Vascongadas, los del perfil propio se sienten respaldados y esperan que quienes les critican habrán tomado nota.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 22 de septiembre de 2019

Manda huevos

Hay jornadas en las que el número de noticias a comentar es tal que sólo con ir poniendo los titulares, sin entrar en disquisiciones para comentarlas, dan lugar a una entrada de una longitud aceptable. Si, además, la inspiración (o la mala uva) acompaña, la cosa se puede poner en términos importantes. Hoy puede ser uno de esos días.
Hace un par de semanas tuvo lugar la fiesta regional en Cataluña. Acostumbrados como están a mentir como bellacos, celebran una derrota como si fuera una victoria, y jalean a un españolista como si hubiera sido el adalid de las libertades de esa Cataluña que nunca existió, más que en los embustes delirantes de algunos miserables.
En tal efeméride, las formaciones antes catalanistas y ahora secesionistas vetan, explícita o implícitamente, a aquellas (básicamente el PP; la franquicia regional de los de la mano y el capullo siempre ha tenido una más que cierta concupiscencia hacia el contubernio antiespañol) que consideran como enemigas.
Pues bien, este año a alguien se le han hinchado, por fin, las narices. Como la cosa estaba resultando un tanto sosa, hasta para los estándares de los secesionistas, en el momento de la ofrenda floral ante la estatua de Rafael Casanova, desde la ventana de un hotel próximo empezaron a sonar, a todo trapo, las notas de la Marcha Real, el odiado himno nacional de la no menos odiada España.
A los prohombres (¿y promujeres? ¿Propersonas? ¿Proseres humanos?) de la patria (matria, si estuviésemos en Andazulía y quien hablara fuera la cabecilla regional de los neocom) una cara se les iba y otra se les venía, mientras no sabían si tirar para adelante o recular. Lo que hicieron fue mandar a la policía regional politizada (o, como alguno la ha llamado, la genestapo) a identificar a los autores de tamaña ofensa.
Porque, claro, eso no se puede permitir: lo de quemar fotos de Su Majestad el Rey, asaltar la sede de la asamblea legislativa regional o agredir a reporteras de cadenas de televisión es un simple ejercicio del derecho a la libertad de expresión.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 21 de septiembre de 2019

Que es broma...

En las televisiones regionales, sobre todo en la catalana, se ha hecho con frecuencia mofa, befa y escarnio –cuando no actos que cabrían perfectamente dentro del tipo penal de la injuria- de todo lo que tenga que ver con España, sus instituciones y sus personas. Pero cuando la cosa es al revés, parece que el sentido del humor disminuye, cuando no desaparece directamente.
Viene todo esto a cuento de que, un par de días antes de la fiesta mayor de la región, un monologuista hizo un monólogo (qué, si no) irónico sobre la efeméride y Chistorra. ¿Cuál fue la reacción de los ironizados? Transcribo literalmente:
Sí, sí, es un monólogo y podemos hacer coña de muchas cosas, podemos relativizar muchas cosas, pero hay gente en la cárcel, hay gente en el exilio, y van a la caza del presidente Torra, que deberá ir al juzgado porque defendió la libertad de expresión con una pancarta en el palacio de la Generalidad.
Vamos por partes: hay gente en la cárcel porque han cometido un delito; no hay exiliados, hay prófugos de la Justicia; y la libertad de expresión tiene los límites que las leyes le establecen, límites que el testaferro de Cocomocho traspasó.
Y mientras, uno de los delincuentes encarcelados añade el aviso de reincidencia, al decir que el próximo embate deberá ser para ganar.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 20 de septiembre de 2019

Roma locuta…

Algunos miembros de la jerarquía católica española (y en esa jerarquía incluyo a todo el clero, desde el presidente de la Conferencia Episcopal hasta el coadjutor de la más pequeña parroquia de España) han mantenido, en relación con los movimientos separatistas regionales –sean estos acompañados de violencia o no- una posición que podríamos llamar de, etimológicamente, poco católica. Es decir, no han sido universales (que es lo que significa católico, sino más bien locales).
Así, parte del clero vasco amparó, comprendió y defendió a los asesinos de ultraizquierda, porque no estaba escrito que hubiera que querer a todos por igual, mientras que una parte significativa del clero catalán, además de considerar las denuncias de casos de pederastia como ataques a Cataluña, se han mostrado abiertamente partidarios del proceso secesionista, con todas las ilegalidades que ha conllevado.
Sin embargo, parece que poco a poco van viendo la luz, y hace poco una eminencia reverendísima se ha descolgado admitiendo por primera vez que el independentismo no tiene la mayoría social. Ahora sólo falta que los líderes secesionistas, tan píos que se declaran algunos, hagan caso de lo que dicen sus pastores y plieguen alas.
Aunque creo que antes las ranas criarán pelo.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 19 de septiembre de 2019

Realpolitik

Cuando los partidos políticos funcionan fuera del ámbito parlamentario pueden (llámense Podemos, Equo, Vox o lo que se quiera) hacer las proclamas más estrambóticas, desaforadas, irrealizables o demagógicas: ya sea el impago de la deuda pública o la expulsión inmediata de todos los inmigrantes ilegales.
Pero llega el momento de bajar a la realidad, y las veleidades etéreas de los programas deben contrastarse con el día a día. Llega entonces el momento de hablar de un modo realista, de ponderar los pros y los contras, de ceder en las posiciones en principio irrenunciables.
Y si en el plano teórico se puede rechazar de plano el acudir en coalición electoral con un partido al que has tildado de derechita cobarde, cuando se le ven las orejas al lobo de las elecciones toca decir que no se descarta hablar de esa coalición en circunscripciones pequeñas, o incluso en algún otro sitio más.
Ya se sabe: en política, nunca quiere decir de momento.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Menos paraísos virginales

Suele ser costumbre entre los populistas hispanoamericanos (no digo iberoamericanos porque, hasta donde yo sé, los brasileños guardan silencio en este tema) achacar todos los males de su situación presente, no a la inepcia de las clases dirigentes durante los dos últimos siglos, sino a la oprobiosa conquista y exterminio realizada por los genocidas e intolerantes invasores españoles. Que los que profieren semejantes denuestos tengan, en general, más sangre blanca que indígena parece no importarles en lo más mínimo.
Sin embargo, como se refleja –entre otras- en la película Apocalypto, del a menudo incómodo Mel Gibson, la situación en la América precolombina distaba mucho de ser ese idílico edén que los del párrafo anterior intentan pintarnos. Como en casi todas las partes del mundo, los imperios al otro lado del Atlántico (y había unos cuantos) se edificaron y mantuvieron a sangre y fuego. Por ello, tampoco acabo de entender del todo que sea noticia el que los sacrificios masivos de niños fueran un ritual habitual en el antiguo Perú.
¿Que los españoles nos cargamos el edén? Anda ya…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 17 de septiembre de 2019

El traidor avisa

Francamente, no recuerdo si los delitos de traición, sedición y rebelión contienen la premeditación como elemento concomitante del tipo penal o bien tal circunstancia opera como agravante. Probablemente sea lo primero porque, la verdad, no creo que a nadie, de repente, le dé por montar un golpe de Estado así, sobre la marcha y de buenas a primeras.
A lo que iba. En todo el proceso secesionista, nadie se ha podido hacer de nuevas: llevan dando la matraca con el tema década y media, que se dice pronto. Y mientras, en Madrid, sea de derechas o de izquierdas el gobierno, haciéndose los suecos en el mejor de los casos (en el menos malo, habría que decir), y compadreando con trapicheos en el peor.
Y como los secesionistas son pertinaces (tesoneros, que diría una amiga mía), ahora que se aproxima la fecha en que se emitirá la sentencia del proceso al proceso, amagan con seguir con lo mismo. Sí, digo amagan porque los secesionistas catalanes, sobre soberbios, son profundamente cobardes (como cualquier fanfarrón, vamos), y tan pronto declaran la independencia como suspenden esa misma declaración (y suspendida sigue, dos años después del butifarrendum II).
Por eso, el que Chistorra amenace con no acatar la sentencia y consumar la independencia hay que tomarlo como lo que es: el anuncio de un delito de desobediencia.
Y a los desobedientes se les castiga, a ver si aprenden de una refitolera vez.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 16 de septiembre de 2019

Desfachatez

En teoría, España es una democracia. Y lo que caracteriza a una democracia es, no el ejercer el derecho al voto, como machaconamente repiten una y otra vez los golpistas catalanes –y sí, sé que machaconamente, repiten y una y otra vez es decir casi lo mismo tres veces seguidas- (de ser así, la dictadura franquista habría sido la democracia que el régimen decía que era), sino, más o menos a partes iguales, el imperio de la Ley y la separación de poderes.
En la práctica, sabemos que lo de la separación de poderes (Montesquieu ha muerto, que dijo aquél hace ya cuatro décadas) no pasa del plano teórico, y que en España impera la partitocracia: no es que unos poderes estén sometidos o supeditados a otros, sino que todos están bajo la bota de los partidos. Si hay mayoría suficiente, sólo de uno; si no, del cambalache entre formaciones.
Dicho lo anterior, hasta ahora se guardaban, más o menos, las apariencias: sabíamos que los partidos colocarían a quienes les conviniera, pero observando una cierta discreción en las formas. Sin embargo, con dctr Snchz se ha ido todo al carajo, y ya no se molesta en disimular. Quizá con sinceridad, quizá por hacer el paripé, el hecho es que en las negociaciones tras las vacaciones (vacaciones ¿de qué?, si no ha hecho nada para cansarse), Sin vocales les ofreció a los neocom entrar en el Centro de Investigaciones Sociológicas, la Comisión Nacional del Mercado de Valores o el Consejo de Seguridad Nuclear. Es decir, que en esos importantes órganos y organismos estarían no los más cualificados, sino los amiguetes.
Cómo sería la cosa que hasta el Chepas tuvo que rechazar, criticando, las formas y maneras de la oferta suciata, mientras que los mercados calificaban de barbaridad, horror o dispatate la entrada de los morados en la CNMV. Y es que, como creo que dijo alguien, se puede perder todo, menos la vergüenza.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 15 de septiembre de 2019

No dan una a derechas

Entre los muchos rasgos que adornan a la izquierda española, hoy voy a hablar de dos: la inepcia y la soberbia. El primero hace que no den una a derechas; el segundo, que le echen la culpa a los demás.
Tomemos el ejemplo de la política impositiva. Aunque Rodríguez dijera hace años (se despistaría contando nubes) que bajar impuestos también es de izquierdas, cuando y donde gobiernan las izquierdas es casi seguro que los impuestos serán altos. Y si cuando y donde gobiernen las derechas los impuestos bajan (y eso, por aquello de la curva de Laffer, hace que la recaudación suba, y que las empresas se muevan, valga la expresión, de izquierda a derecha), lo que dirán es que esa bajada de impuestos supone el mayor ataque a la Constitución en años.
Ojo al dato: ni el saltarse las resoluciones judiciales a la torera, ni el celebrar referendos ilegales, ni el prohibir el uso de la única lengua que todos los españoles tienen el derecho a utilizar, ni el negociar con asesinos, ni el silbar el himno nacional y al Jefe del Estado, ni el quemar fotos de su predecesor o quemar la bandera nacional. No, nada de todo eso es importante, y todo eso palidece ante una simple bajada de impuestos.
Y cuando en Castilla y León anuncian que suprimirán el impuesto de sucesiones y bajarán el tramo autonómico del impuesto sobre la renta de las personas físicas, en Zamora los comunistas van e implantan un impuesto al perro. Lo que, por analogía, sí que podría ser inconstitucional: ¿por qué a los perros, y no a los gatos, hámsters, periquitos, canarios, jilgueros, tortugas y demás mascotas?
A ver, que me lo expliquen.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 14 de septiembre de 2019

Sobre inepcia, desfachatez

Una de las constantes en este blog es mi opinión de que la izquierda en general, y los neocom en particular, no saben gestionar lo público. Si a esto añadimos el hecho de que varios de los más significados dirigentes de esta ideología provienen de lo que podríamos llamar el mundo antisistema, el desastre es cosa segura.
Viene todo esto a cuenta de la situación de inseguridad que se vive en Barcelona últimamente. Al frente del consistorio de la ciudad condal está una inútil sin oficio conocido, sectaria e hipócrita (aunque no engañe a nadie), que antes está con los delincuentes (los ocupadores) que con las víctimas (los ocupados).¿Qué se puede esperar de alguien que estuvo en una plataforma de afectados por las hipotecas sin haber tenido en su vida un préstamo con garantía de esa clase?
Por lo visto, la capital de Cataluña va camino de convertirse en una ciudad sin Ley, si es que no lo es ya. Y para la bruja Piruja, la culpa no es suya: es de los medios, de la derecha, de la Fiscalía y hasta del gobierno regional. De todos, menos del gobierno municipal que ella encabeza. Claro, que uno empieza a dudar de la cordura de la regidora cuando se despacha diciendo que Barcelona es de las ciudades más seguras. Lo de que su prioridad es que salgan los presos es algo que entraba dentro de lo previsible.
Los neocom, como siempre, preocupándose de las prioridades verdaderamente acuciantes: poner faldas a los muñequitos de los semáforos, liberar golpistas… esas cosas.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 13 de septiembre de 2019

Que sigan así

Ya hablaremos, cuando toque, del fracaso de crítica y público que ha supuesto el espectáculo secesionista catalán en su fiesta grande este año. Sin embargo, es algo que se veía venir.
Como dije hace días, el nacionalismo es una ideología, en general, destructiva. Cuando tiene un enemigo exterior a él, es ese enemigo contra el que se dirigen sus afanes violentos. Pero cuando, por la razón que sea –enemigo destruido, enemigo indiferente, enemigo incólume-, desaparece ese enemigo, el nacionalismo se vuelve contra sí mismo, y emprende una purga de los elementos que considera desafectos.
Lo malo, para ellos, es que cada grupúsculo considera como desafectos a los demás: los exaltados, porque los demás son demasiado tibios o contemporizadores; éstos, porque estiman que a aquéllos la cabeza les huele a pólvora y que pueden arruinarlo todo con su comportamiento desmedido; etcétera.
Hace diez días, en Suiza se reunieron los cabecillas de las distintas facciones golpistas catalanas: Cocomocho, Chistorra, Rovira, los Clicks Unidos de Playmobil, la sedicente asamblea sediciosa, los de Totum Revolutum… Más allá de las palabras huecas, los tsunamis y demás zarandajas, lo que creo que hay es que todos quieren ser el líder, el nuevo Moisés que encabece la marcha del pueblo escogido (ellos) hacia la tierra prometida de la independencia y demás metáforas bíblicas aplicables.
Y claro, cuando todos quieren mandar, nadie hace caso.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 12 de septiembre de 2019

Que me disculpen los burros, pero...

A lo que unos llaman ecologistas coñazo (por lo pesados que son), otros ecologistas sandía (verdes por fuera y otros por dentro) y otros más ecolojetas (por la cara dura, de hormigón armado, que exhiben), habrá que ir pensando en llamarles, directamente, ecologilipollas o ecolomemos (por las sandeces que son capaces de soltar y la estulticia profunda que demuestran sus actos).
Viene esto a colación por las noticias que han saltado a los medios a finales del mes pasado y comienzos del corriente. Para empezar, un dúo de interfectas que dan la impresión de necesitar una buena ducha, primero, y un espejo, después (mira que son feas, las condenadas), declararon, como representantes de un sedicente santuario vegano (¿es que las plantas no sufren acaso?, me pregunto; pues no, de acuerdo con esta panda de iluminados, las plantas ni sienten ni padecen), que habían separado a las gallinas de los gallos porque los segundos violan a las primeras (así, como suena). Luego, en el colmo del delirio, hablaron de plantas que comen gente.
Naturalmente, la mofa, befa y rechifla no se hicieron esperar, desde presuntos manifiestos de asociaciones de gallinas que pedían que les dejaran copular tranquilamente con los gallos hasta fotos en los que un pepinillo aparece ensartado en el agujero de una aceituna deshuesada, en lo que podría interpretarse como una violación por el primero de la segunda.
Por otra parte, un avicultor tuvo que poner los puntos sobre las íes: las gallinas ponen huevos haya gallos o no (igual que las mujeres producen óvulos haya hombres o no, aunque a lo mejor las lumbreras veganas no se han enterado), no ovulan cada veintiocho días, sino cada veintiocho horas (para ser tan amantes de los animales, las veganas son peligrosamente antropocéntricas) y sus condiciones de vida son razonables.
Y es que la ignorancia es muy osada. Es conocido el caso de granjas de visones en las que los animamemos liberan a los animales, con la consecuencia de que, por ser visones americanos, eliminan progresivamente a los europeos autóctonos. La versión actual ha sido que, tras liberar los animatontos a las conejas de una granja, un centenar de sus crías murieron desamparadas.
Curiosa manera de demostrar el amor a los animales…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Ciberiada

El tercero de los volúmenes de historias (relativamente) cortas de Stanislaw Lem que he leído en sucesión es también el más heterodoxo de todos. Me explico.
Los dos tomos con las aventuras del piloto Prix son, eso, aventuras. Más o menos graciosas, más o menos profundas, pero unos relatos razonablemente normales. Las historias que integran la obra que ahora comento, por el contrario, están por lo general pasadas de rosca (y nunca mejor dicho, teniendo en cuenta que los personajes suelen ser autómatas). Uno no sabe si considerarlas paródicas, surrealistas, esperpénticas o, directamente, versiones polacas del astracán de Muñoz Seca. Porque, al igual que en la obra del autor gaditano, un barniz bufonesco encubre reflexiones muy serias e importantes, que dejan traslucir, me parece, el escepticismo –cuando no el pesimismo- del autor.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Por sus actos los conoceréis

Cuando irrumpieron en la política de partidos, los neocom se presentaron como adalides de la nueva política: ellos, dijeron, no eran parte de la casta, sino de la gente, y a esta gente dedicarían sus afanes y sus desvelos. Su actuación posterior se ha encargado de dejar en evidencia tan impostadas proclamas.
Ya sea cargando a las arcas municipales los gastos en fijador capilar o colocando en puestos de libre designación a todo tipo de familiares, sea por consanguinidad o por afinidad, estos neófitos de la política han demostrado una gran predisposición para aprender todos los trucos y mañas de la profesión, y se han dedicado a ejercitarlos con gran aprovechamiento (para ellos, claro).
En lo que no han necesitado ningún máster, porque esa materia ya la traían bien aprendida de casa, ha sido en lo de mentir descaradamente. Resulta que en La Rioja, como premio por apoyar la investidura del candidato (o candidata, ahora no recuerdo y, la verdad, no tengo ganas de mirarlo, porque ¡tanto da!), los morados han recibido una consejería. Como persona que ocupara tan alta dignidad regional no nominaron a la única representante neocom en la asamblea legislativa regional, sino ¡oh, casualidad! a la pareja del líder regional de la formación.
Al día siguiente de anunciarse su nombre, la interfecta renunció a ser consejera. Según ella, con el propósito de conciliar su vida personal, laboral y familiar… algo de lo más respetable, pero bastante poco progre, la verdad (¿qué se hizo de la liberación, el empoderamiento, la igualdad y demás pamemas feminazis?). En realidad, es que los socialistas la vetaron, porque (nada infrecuente en sus compañeros de partido) tiene un cierto historial penal: ha sido condenada por un hurto en una tienda de Logroño y por conducir sin el seguro obligatorio, y tiene un expediente abierto por las ayudas recibidas para la puesta en marcha de un centro de ocio infantil en Logroño.
Una joyita, vamos. Otra más.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 10 de septiembre de 2019

Bobos con piel de borrego

El problema de los entes destructivos –sean personas físicas u organizaciones colectivas- es que, cuando no tienen nada que destruir, suelen acabar por volverse contra sí mismos y autodestruirse (mientras daba vueltas a esta idea no podía quitarme de la cabeza el pasaje del capítulo 9 de El Silmarillion, donde dice que a Ungoliant el fin le llegó hace ya mucho tiempo, cuando acuciada por el hambre, termino por devorarse a sí misma).
A lo que iba: Convergencia y Unión, sobre ser una organización rapaz, tenía como objetivo último, tras parasitar todo lo posible al resto de España, destruirla. O quizá este objetivo surgiera con el tiempo, como corolario de la escalada de exigencias que cuatro décadas de concesiones estatales alimentaron. El caso es que, cuando su vida útil terminó, la coalición se deshizo, para rebautizarse como Partido Demócrata Europeo Catalán (cuatro sustantivos de los que dos son más falsos que un euro de corcho), que se coaligaría después con sus tradicionales enemigos, los ierreceos, sólo para volver a pelearse.
Ahora, próxima esa festividad a la que en el pujante dialecto barcelonés del occitano llaman la Fiesta, los pedecatos abordan su autodestrucción en favor de Juntos por Cataluña (dos sustantivos, dos mentiras) y la organización fletada por Cocomocho.
Pues que les vaya bien (o sea, mal). Algunos no les echaremos de menos en absoluto.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 9 de septiembre de 2019

Ni un paso más

El desplazamiento de contingentes de población desde zonas menos prósperas a otras donde las condiciones de vida ha sido una constante en la historia de la humanidad, prácticamente desde que las extremidades posteriores del primer homínido pasaron a ser las inferiores.
Ahora bien, estos desplazamientos, en la época moderna, pueden hacerse de dos maneras: de modo organizado, cumpliendo los requisitos legales y con ánimo de, mediante el esfuerzo y el trabajo duro, prosperar; o mediante tramas delictivas, con violencia y con intención de poco menos que vivir de la sopa boba. Lo primero fue lo que hicieron los españoles en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo: esos que tan a colación traen los retroprogres cuando sale el tema para intentar desarbolar dialécticamente a los que criticamos las invasiones propiciadas por las mafias de traficantes de esclavos que son ayudadas, de buena fe o intencionadamente (quién sabe), por sedicentes oenegés humanitarias.
Porque si centenar y medio de personas asaltan la valla de Ceuta y hieren a seis guardias civiles, y si en ese asalto emplean ácido sulfúrico, no cabe hablar de pacíficos migrantes, sino de invasores violentos y organizados. Y si no hay personal y medios suficientes para hacer frente a los ataques, la culpa será del ministro del ramo, más ocupado al parecer en culpar en otras ocasiones a los agredidos (por provocar) y no a los agresores.
Hace algo más de mil trescientos años nos encontramos en una situación parecida… y nos costó ocho siglos salir del atolladero.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!