domingo, 31 de diciembre de 2017

Se acabó lo que se daba... por este año

Un año más, toca hacer valoración de los últimos trescientos sesenta y cinco días en la blogosfera.
Lo primero que hay que decir es que he vuelto a batir el número de entradas publicadas. Algo que parecía no ya difícil, sino casi imposible, hasta la vuelta del verano, cuando la cuestión catalana reventó y empecé a producir dos (y tres) entradas al día para no quedarme descolgado de la actualidad (más de lo habitual, quiero decir).
Lo segundo, en relación con lo anterior, que cada vez es más improbable que supere la marca establecida. Como he dicho en alguna otra parte, podría hacerlo publicando dos entradas al día; pero tengo una vida que vivir, aunque no sea gran cosa…
Lo tercero es que, aunque he retomado alguna de las series de entradas, sigo teniendo pendientes las dedicadas a Tolkien. Y eso que, en una de ellas al menos, el trabajo duro (transcribir los frisos al alfabeto latino) ya lo tengo hecho.
Lo cuarto, y ya termino, es que he ganado algún lector nuevo que, según dice, disfruta leyendo mis entradas. Pues me alegro, por ella y por mí.
¡¡¡FELIZ 2.018!!!

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

La culpa es de cualquiera, menos suya

Siguiendo con las similitudes entre necionanistas e izquierdistas (similitudes que, repito, son extrapolables a la práctica totalidad de los políticos que en el mundo han sido, son y serán), está la de hacer responsables de los errores, fallos, desaciertos o desgracias a cualquiera menos a ellos mismos.
Desde el España nos roba hasta la conjura judeomasónica, unos y otros siempre han echado la culpa de todo lo que sale mal a los otros, mientras que los éxitos siempre son fruto de la habilidad, el talento y (maldita palabreja) hasta el carisma de los propios.
Cuanto más extrema es la ideología, más extremadas es esta tendencia. Para Alfonso Guerra, España se equivocó cuando, a finales de los años setenta, no votó mayoritariamente al partido de la mano y el capullo en el que él era vicetodo. Para Junior, una especie de revolucionario de pitiminí (pero, no nos engañemos, con más peligro que un mono con un barril de nitroglicerina si llegara al poder), la culpa de despertar lo que él llama el fantasma del fascismo es del independentismo.
No puede negarse que los españoles, hartos de que les toquen las narices a ellos y a los símbolos patrios una panda de aprovechados y demagogos, han reaccionado afirmando la pertenencia a ese algo superior a ellos mismos que es España. Pero también es cierto que los neocom han ayudado algo más que una miaja, con los ataques al himno, la bandera, los toros y hasta las procesiones de Semana Santa en Sevilla.
Por otra parte, los que no dejan descansar en paz al fantasma del fascismo son ellos, a los que no se les cae de la boca y al que sacan a pasear cada dos por tres.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 30 de diciembre de 2017

Pocos contra cobardes

Izquierdistas y necionanistas tienen a mi juicio, como sabe cualquiera que lea esto con regularidad, muchos puntos en común, y ninguno particularmente digno de elogio. Son mentirosos, faltos de escrúpulos, hipócritas, dispuestos a vender a quien sea y lo que sea por unas migajas de poder… Sí, bueno, vale, lo que digo es extrapolable a casi cualquier político de toda ideología, condición y procedencia geográfica, pero ciñámonos al tema, ¿de acuerdo?
Otra cosa que tienen en común es su cobardía. Cuando se encuentran en una posición de superioridad numérica (y no basta una ligera superioridad, tiene que ser abrumadora) se sienten muy valientes, muy lanzados, muy capaces de hacer lo que sea. Pero cuando las tornas se giran, y ya no gozan de la ventaja del número para imponerse a los contrincantes, muestran su catadura de chacal (como ya he dicho varias veces, las hienas tienen rasgos que las redimen de su injusta mala fama, por ello no las empleo en estas metáforas zoológicas) y se esconden con el rabo entre las piernas… incluidas aquellas que, presumiblemente, no tienen apéndice caudal.
Ocurrió a principios de este mes –o, teniendo en cuenta que el titular es del primero de Diciembre, quizá fuera a finales del pasado-, cuando los Clicks Unidos de Playmobil pidieron auxilio a la Junta Electoral y al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por una manifestación españolista ante su sede (el titular dice unionista, pero como todo el mundo sabe que la parte menos potente de la extinta CyU está más muerta que Carracuca, he reinterpretado el texto). La policía regional montó un gran despliegue para blindar la sede de los defensores de la educación comunal y la higiene mensual natural (no sé si los espongiarios estarán de acuerdo con una postura tan poco ecológica… para con los espongiarios), ante la amenaza multitudinaria, inabarcable… de una muchitud de apenas cincuenta manifestantes.
Lo dicho: al lado de éstos, las ratas son el sastrecillo valiente.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 29 de diciembre de 2017

El timo del Cocomocho

Como he señalado varias veces (creo), uno de los rasgos que comparten necionanistas e izquierdistas es acusar a los demás de los pecados de los que ellos mismos adolecen o, por emplear términos evangélicos, ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Es el caso de las declaraciones que hizo desde Bruselas -¡hace un mes!, y allí sigue todavía- el sujeto del corte de pelo imposible y del peinado inefable, el estadista que ahora está y uno segundo después ya no está; en una palabra, Cocomocho.
Según este individuo, se encuentran (él y los que le acompañaron en eso de salir por patas) en Bruselas para defender las instituciones de las que son, según él, representantes legítimos. Es decir, lo mejor para hacer una buena defensa no es la zona, ni el marcaje al hombre, ni pamplinas semejantes: lo mejor, y ya lo pueden ir aplicando entrenadores de todos los deportes de equipo en los que se produce una disputa de algún objeto (fútbol, baloncesto, waterpolo… y hasta quidditch, si me apuras) es largarse lo más lejos posible de aquello que se pretende defender. Puede que no lo hagas muy bien, pero quedarás la mar de legitimado. Es como aquella eliminatoria tras la que el charnego dijo que lo importante era que habían tenido un setenta por ciento de control del balón; el que en dos partidos les endosaran siete goles como siete catedrales era una minucia, futesas, picajosidades de tiquismiquis resultadistas.
Para remate, el amante de las coles (de Bruselas, claro), dijo sentirse amenazado por la deriva autoritaria de Rajoy. Es decir, que seguir escrupulosamente (incuso en demasía) los procedimientos legalmente establecidos constituye una deriva autoritaria, mientras que saltarse a la torera todas las normas y procedimientos, falsear unos resultados electorales de un proceso ilegal y amenazar y agredir a los que no piensan como uno es una declaración de amor a los principios de la democracia como no se ha visto desde Pericles.
Acabáramos.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 28 de diciembre de 2017

Catetonia en estado puro

En las elecciones municipales celebradas en 2.015, la lista más votada en el ayuntamiento de Barcelona fue la neocom encabezada por la bruja Piruja. De esto no estaba demasiado seguro (pensaba que, como mucho, habrían sido los segundos), pero me he ido a Internet para consultar los datos antes de ponerme a escribir la entrada.
A pesar de ello, obtuvieron poco más de una cuarta parte de los escaños: once sobre cuarenta y uno, con uno de ventaja sobre los (todavía) de Convergencia y Unión (luego serían algo así como Divergencia y Dispersión, sobre poco más o menos), y cosa de un dos y medio por ciento de votos más. En cualquier caso, insuficientes para gobernar en solitario (como en el resto de los municipios españoles de una cierta relevancia, gracias a Dios y a D´Hont), por lo que tuvo que recabar apoyos de los ierreceos, los Clicks Unidos de Playmobil y ¡cómo no!, los suciolistos del maricatalino. Es decir, de todos menos los convergentes, los naranjitos y los populares; para lograr, así, una exigua mayoría (de veintiún escaños contra veinte) que le permitiera obtener el bastón de la alcaldía.
Desde entonces, y visto desde fuera (y con mirada sucia, que dirían en Los Serrano), la gestión municipal de la segunda ciudad de España ha sido, por decirlo claramente, francamente mejorable. Desde dedicarse a gestos escénicos (como el Padrenuestro blasfemo) hasta ahuyentar al turismo con tasas y restricciones hoteleras, pasando por la negativa a colocar bolardos que pudieran dificultar atentados terroristas (y ya se vio lo que pasó), la imagen de progreso que Barcelona ofreció al mundo con motivo de los Juegos Olímpicos (y no olimpíadas, que eso son el periodo de cuatro años que media entre unos juegos y otros) –progreso logrado, no se olvide, con la ayuda y el apoyo del resto de España- se ha ido deteriorando lenta pero inexorablemente.
Así las cosas, cuando el PSOE apoyó, en el Congreso de los Diputados, la aplicación del artículo 155 tras el golpe de Estado del 1 de Octubre –Piruja todavía no se ha enterado de que, a efectos prácticos, PSOE y PSC son dos cosas distintas-, la actriz reconvertida en activista reconvertida en alcaldesa rompió el acuerdo de gobierno con los socialistas y se quedó en minoría.
En una de esas frases que tan bien se les dan a los políticos –y si son de izquierdas, ni te cuento-, el maricatalino dijo que Piruja puede ser la alcaldesa, pero no es la líder que Barcelona necesita.
Y tú tampoco, Miguelín. Y tú, tampoco.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Por sus hechos los conoceréis

Los neocom afirman muchas cosas: que sus intereses son los de la gente, que ellos no pertenecen a la casta, que buscan la democracia real (cuando se adjetiva la democracia, ya sea real, orgánica, popular o como sea, mal vamos)… o que tienen un proyecto para España (aunque en esto, no todos están de acuerdo, ¿verdad, Carolina?).
Da lo mismo. Sus actos hablan con mucha más elocuencia de la que lo hacen sus soflamas, sus panfletos y sus manifiestos. Y ya sea hablando en herrikotabernas, abrazándose a terroristas, llamando cutre pachanga fachosa al himno nacional (si no les gusta, que promuevan una iniciativa parlamentaria para que se cambie) o negándose a rechazar que existan presos políticos en España, demuestran bien a la claras lo que son: un hatajo de liberticidas.
Porque si en España hubiera presos políticos, si realmente se persiguiera a la gente por sus ideas, y no por sus actos, los primeros que tendrían que estar entre rejas y a la sombra serían ellos, junto con esos por los que sienten tantas simpatías: los filoterroristas y los golpistas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 26 de diciembre de 2017

La biblioteca de almas

La trilogía de Ransom Riggs llega a su fin con este volumen, una especie de suma y sigue de los anteriores: acción estirada quizá en demasía, errores de traducción (los personajes entran en un vagón de Metro, las puertas se mueven… y vuelven a entrar) y, esto es de alabar, una narración contada en primera persona desde el punto de vista de un adolescente.
Nunca un grupo de fotografías antiguas dieron tanto de sí. En ocasiones, la narración denota cierto estilo forzado para adaptarla a lo que reflejan las fotos. En el resto, la trama tiene un resabio de historia de La Patrulla-X, en plan odiados y temidos por un mundo que han jurado proteger, dotados con dones extraordinarios… Los libros ni siquiera tienen una vaga carga política, como ocurría con Los juegos del hambre. Aunque, al menos, no ha tardado siete volúmenes en terminar, como J. K. Rowling… aunque en Wikipedia amenazan con una nueva trilogía.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Despacio, pero avanzamos

Quizá la mejor consecuencia que haya tenido la aplicación del artículo 155 en Cataluña es que, mal que bien, se han empezado a cumplir algunas resoluciones judiciales que los dirigentes secesionistas, hasta entonces, se pasaban olímpicamente por el arco del triunfo.
Cumplimiento que, sin embargo y dada la condición de maricomplejines de la (mayoría de) la derecha española actual, se produce a trancas y barrancas. Así, el ministro de Cultura, en funciones de consejero regional catalán del ramo, ordenó cumplir la sentencia judicial que obligaba a Cataluña a devolver a Aragón los bienes del monasterio de Sijena, precisando que procedería a solicitar información al juzgado respecto a la ubicación exacta de todas y cada una de las piezas. Sin embargo, poco después se contradijo y declaraba que no había recibido la orden del juez de proceder a la devolución.
Los detentadores (según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, detentar es, en su segunda acepción, retener lo que manifiestamente no le pertenece) de los bienes demostraron lo que entienden ellos por democracia, pacifismo y respeto a la Ley, y amenazaron con destruir las piezas antes que entregarlas.
Mientras, las cosas seguían desarrollándose. El juez presionó al Gobierno con requisar los bienes de Sijena ante el silencio de Méndez de Vigo, al tiempo que el huido Cocomocho llamaba verdadero expolio… a la circunstancia de que las obras volvieran a sus legítimos propietarios. Quizá habría que hacerle caso, nadie sabe de expolios más que ellos…
Y mientras, seguían los maricomplejinismos y la forma de entender el Derecho de los golpistas. El candidato (es un decir) popular a presidir el consejo regional de Gobierno ensuciaba su imagen admitiendo que no le gustaba que las obras de arte volvieran a Sijena, al tiempo que el delegado de Cultura optaba, directamente, por el chantaje, amenazando con quitar servicios sanitarios a Aragón. Textualmente, dijo Después de esto, podemos decir: pues mira, nos lo repensamos.
Finalmente, la Guardia Civil y técnicos aragoneses fueron al museo de Lérida a recuperar los bienes. Hubo cargas policiales, sí, pero también hubo un apedreamiento del camión que transportaría los bienes.
Finalmente, el mundo de revés, o casi: el PSOE y los neocom criticando la salida de las obras… y la churri de Junior, que no debía haber hablado con su chico, defendiendo que las obras volvieran a Sijena. Mientras, la que sería la candidata más votada en las elecciones de hace unos días no se pronunció y se limitó a respetar la decisión.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 25 de diciembre de 2017

Viva España, viva el Rey, viva el orden y la Ley

Ayer escuché el mensaje navideño de Su Majestad el Rey Felipe VI. Es una costumbre que he adquirido de unos años para acá, incluso antes de que se produjera la sucesión en la jefatura del Estado. Quizá se deba a que al escribir más de seguido en el blog, dedico más atención consciente a la situación política; y las opiniones del jefe del Estado, aunque necsariamente matizadas por su posición meramente institucional, no dejan de ser parte de la misma.
En general me gustó. Que fue acertado lo demuestran, en aplicación de la doctrina Mafalda, los apoyos del PP (un mensaje de concordia), el PSOE (apostar por el futuro desde la comprensión del presente) y Ciudadanos (el mensaje representa a los españoles); pero, sobre todo, por el rechazo que ha provocado en los enemigos internos de España, es decir, los neocom (el Rey abraza el argumentario del PP, según Junior, que añade que España no necesita ningún rey… lo que no necesitamos son mamarrachos como tú, necio intonso) y los golpistas (que lamentan que fuera de nuevo el Rey del 155… ¿qué esperaban, que Su Majestad se saltara la Constitución?).
A mí, lo que más me llamó la atención fue algo que dijo justo al principio de su alocución: desde mi punto de vista, equiparó implícita aunque nítidamente a los golpistas del 1 de Octubre de 2.017 con los del 23 de Febrero de 1.981. Sólo que éstos purgaron sus delitos en prisión, y éstos está todavía por ver…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Libertad de pensamiento… único

Como los secesionistas, los neocom –los paleocom también, pero están de capa caída (más aún)-tienen un concepto de democracia muy particular, en el sentido de que es suyo y sólo suyo: la gente es libre de decidir lo que a ellos (los neocom, los paleocom, los secesionistas) les parece bien. Todo lo demás queda descartado.
Ya lo anunciaron los paleocom cuando todavía eran una formación independiente, y no un mero apéndice del partido del de la coleta: estaban decididos a conseguir en la calle lo que no podían conseguir en las urnas. Lo que pasa es que en la calle tienen todavía menos seguidores que en las urnas –al fin y al cabo, el voto es secreto… de momento, y no te van a represaliar por lo que votes… aún-, y tan rimbombante (y antidemocrática) propuesta quedó en agua de borrajas.
Ahora, es Junior el que anuncia la versión 2.0 de tan audaz línea de actuación: quiere sacar la reforma constitucional del Congreso y debatirla con el pueblo. Empezando que si por debate con el pueblo entendemos las múltiples jaulas de grillos que se montaron con el quince eme, la cosa se eternizaría sin llegar a ninguna parte viable en la práctica, el doctorado debería saber que, en caso de reforma constitucional (algo vamos ganando, ya no quiere tirarla abajo), si la misma es de calado, es el pueblo el que tiene la última palabra sobre el tema, ya que ha de celebrarse un referéndum (legal), e incluso unas elecciones legislativas para que las nuevas Cortes refrenden la reforma.
Dado el día que es hoy, voy a cambiar la despedida habitual, y desear a todos mis lectores una muy

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

domingo, 24 de diciembre de 2017

Ya están tardando

Cuando los neocom eran poco más que una panda de delinquidores acampados en las plazas de algunos ayuntamientos (no me he puesto a hacer la comprobación, pero me apostaría la paga de un año a que la mayoría de esos ayuntamientos estaban gobernados por el Partido Popular), dirigidos por una élite de licenciados con más sectarismo que cultura, se dotaron de un código pretendidamente ético que, según ellos, aplicarían a rajatabla cuando (no si) llegaran al poder, y que les diferenciaría de la casta. Porque ellos se preocupaban por la gente, no por la poltrona.
Las cosas, naturalmente, no resultaron así. Una vez encaramados a los cargos públicos, se convirtieron en cargas públicas, imitando, corregidos y aumentados, los comportamientos que tanto criticaban en sus enemigos políticos: del nepotismo al despilfarro, de la hipocresía a la desfachatez, de la arbitrariedad a la doble vara de medir, en todo se mostraron como alumnos aventajados de esa clase política, antigua y caduca según ellos, que venían a desplazar. Y bien que la desplazaron (con la ayuda inestimable de esa parte de la misma que tienen como emblema la mano y el capullo), pero sólo para colocarse ellos a, como he dicho, hacer lo mismo sólo que más y peor.
Además, se han dedicado a incumplir ese código que nadie les pidió y que ellos mismos pregonaron a los cuatro vientos. Singularmente, en el caso de que alguno de sus cargos electos se viera involucrado en algún procedimiento judicial penal como la parte susceptible de haber cometido algún delito o falta. Cosa que ya ha sucedido varias veces, empezando por el líder y descendiendo por toda la pirámide jerárquica, sin que ni uno solo haya abandonado su cargo… porque eso supondría renunciar, naturalmente, al sueldo.
Los últimos, de momento, han sido los dos concejales del ayuntamiento de Madrid, el eslabón perdido y la tocaya de la heroína infantil hermana de Cuchifritín. Investigados (es decir, imputados) por los delitos de malversación y prevaricación tras ser desestimados sus recursos, siguen ocupando sus asientos en el hemiciclo municipal, sin que se les haya pasado por la neurona dimitir, ni a doña Rojelia o a su partido exigirles la renuncia al acta de concejal.
Como he dicho esta misma semana en otro foro y a propósito de otro tema (aunque también en relación con el consistorio de la Villa y Corte), el único comunista bueno es el que no ha catado poder.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 23 de diciembre de 2017

Gallegueando

Dice el adagio que cuando te cruzas con un gallego en una escalera, es imposible saber si sube o baja. Cuando un gallego se mete en política, todavía es más difícil saber qué es lo que está diciendo, ya que se juntan dos de las mayores fuentes de ambigüedad –la política y la esquina nororiental de la península- que hay en España.
Perfecto ejemplo de lo que digo es el actual presidente del Gobierno de España, que al carácter propio de la tierra que le vio nacer une una sorna y una retranca como no se veían en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo (tras la reforma del Senado, el traslado del Ayuntamiento de Madrid a Cibeles y demás, hay que especificar de qué cámara semicircular estamos hablando si no queremos caer en la imprecisión) desde hace bastante tiempo (lo de Guerra era otra cosa: sarcasmo puro y duro).
Es por ello que cuando el registrador en excedencia habla, uno no sabe, no ya si lo que dice es verdad o mentira, sino si está hablando en serio o en broma. Es decir, que no te puedes fiar de él. Por eso, cuando consiguió el apoyo de Sin vocales para que el PSOE votara a favor de la aplicación del artículo 155 de la Constitución tras el golpe de Estado en Cataluña, don No es no debería haberse atado bien los machos y haber puesto negro sobre blanco lo acordado. Como parece que no lo hizo, se ha encontrado que cuando le ha ido a reclamar al gallego que cumpla lo prometido, el marido de Viri le ha replicado que sólo se comprometió a hablar sobre la reforma constitucional.
Y, aunque hablando se entienda la gente, no garantiza que se vaya a llegar a acuerdo alguno…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 22 de diciembre de 2017

Polvos y lodos

Ahora que se ha consumado el desastre, muchos echan la culpa a éstos o a otros. Sin embargo, la situación presente y previsiblemente futura en Cataluña no es algo que venga de la campaña electoral, de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, del golpe de Estado del 1 de Octubre o del proceso. No, la cosa viene de antes, de mucho antes.
En primer lugar, ¿cómo están las cosas?. Pues, según los titulares, así:

Como decía, todo esto viene de muy atrás. Viene de una Constitución que, por maldad o irreflexión, primó a unas regiones sobre otras: no es extraño, por lo tanto, que dos de los padres de la Carta Magna (uno lógico por ser nacionalista catalán, el otro también por ser un rencoroso resentido) defiendan que un referéndum sobre la independencia de Cataluña podría llegar a ser constitucional. Viene de que, durante cuarenta años, se ha permitido a los regionalistas hacer lo que les ha parecido, so capa de la gobernabilidad (más bien gobernación, a mi parecer) de España: y a lo que se han dedicado, sobre todo, es a lavar el cerebro a los ciudadanos, de modo que, ni siquiera enfrentados a la realidad de que nadie ahí fuera les ha reconocido ni les apoya, están dispuestos a renunciar a su delirio. Viene de que los partidos llamados nacionales, por cálculo o por complejo, no han sabido ofrecer un mensaje claro y nítido de españolidad, y así les ha ido.
Por lo tanto, la culpa no es de Iceta, ni de Albiol, ni de Sánchez, ni de Rajoy. Al menos, no sólo y no en la mayor parte: lo es de Aznar, Rodríguez, González, Suárez, Rubalcaba, Maragall, Sánchez Camacho… y tantos y tantos otros durante tanto y tanto tiempo.
De todos modos, no sé de qué nos extrañamos. Al fin y al cabo, Hitler llegó al poder mediante unas elecciones razonablemente democráticas. Y no, la referencia histórica no es accidental. La única esperanza para España (débil, tenue, casi inexistente) es que los golpistas se odien entre ellos aún más de lo que odian a España.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Berrinche

Curándose en salud –cuando escribo esta entrada, a mediodía de la jornada electoral, todavía no sé (lógicamente) el resultado de las elecciones regionales en Cataluña, ni siquiera por aproximación, aunque he leído que la participación está siendo más baja que en los anteriores comicios, hace un par de años-, el (auto) exiliado Cocomocho se ha mostrado dolido por la influencia que la opresora España, la ladrona España, el Estado español, en resumen, tiene en Europa.
Una influencia que, contra lo que pueda parecer, no decayó con el declinar de los Austrias; o quizá sí, pero se mantuvo aletargada hasta mediados del siglo pasado, en que gracias a la mano del invicto Caudillo el Real Madrid obtuvo hasta en seis ocasiones la Copa de Europa. Nada de Di Stefano, Gento, Puskas, Santamaría o el Madrid Ye-Yé. Todo se debió a la mano (temblequeante en la sexta, al menos, por aquello de la edad) del dictador, que no sólo gobernaba con puño de hierro en España, sino que regía también los destinos de Europa… al menos en lo futbolístico, porque nuestra cosecha en Eurovisión fue más bien magra.
Continuación de esa influencia hispana en Europa debe ser, sin duda alguna, el hecho de que ninguna de las instituciones europeas haya dado reconocimiento a las reivindicaciones de los golpistas catalanes, validez al butifarrendum II o apoyo al político del corte de pelo imposible. Quizá por ello, el expresidente del consejo de gobierno regional y candidato a revalidar su puesto (la vez anterior lo obtuvo siendo el cuarto… lo que según algunos sondeos podría volver a ocurrir, sólo que no sería el cuarto de la lista más votada, sino la cuarta lista más votada) propone votar si Cataluña quiere pertenecer a una Unión Europea de países decadentes y obsolescentes.
Lo de siempre: pataleta de niño consentido que con un par de azotes a tiempo nos habríamos evitado todos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 21 de diciembre de 2017

Especialidades nefandas

Por mucho que presuma de ello, España nunca será una de las democracias más avanzadas del mundo hasta que prescinda de ciertos elementos provenientes de épocas pretéritas, decimonónicas o incluso directamente medievales.
Uno de ellos es el de los aforamientos. La protección de los cargos públicos tenía sentido cuando no había una verdadera separación de poderes y se encontraban, por lo tanto, en riesgo de que cualquier denuncia supusiera su comparecencia ante un juez, impidiéndoles así ejercer sus funciones. Pero de un extremo se ha pasado al otro, con miríadas de cargos públicos que gozan de fuero especial por cualquier delito que cometan, no sólo los realizados mientras están desempeñando efectivamente su cargo (es decir, actuando como tal); existe, además, la figura del suplicatorio, por el cual, si el órgano al que pertenecen así lo considera, puede denegarse la posibilidad de encausarles (denegación harto frecuente, en una especie de hoy por ti, mañana por mí). Algo completamente irracional; máxime, si tenemos en cuenta que, además, la partitocracia imperante en España hace que los jueces en general, o al menos quienes les gobiernan (a pesar de ser teóricamente independientes), resulten cuando menos sospechosos de falta de imparcialidad.
Otro también tiene que ver con la palabra fueros. Me refiero a los conciertos vasco y navarro, que rompen la igualdad de todos los españoles ante la Ley, al menos en el aspecto fiscal. Por este régimen privilegiado, las dos comunidades autónomas mencionadas gozan de gabelas que les son negadas a las otras quince.
Quizá por propio interés, quizá por verdadera convicción, el mes pasado coincidieron en criticar esta figura del concierto los socialistas andaluces y los naranjitos. Contra ellos se alzaron, no los partidos regionalistas de las dos regiones especiales, sino quien debería velar por la igualdad de todos los españoles: el Gobierno o, más bien, el partido que los sustenta. Mientras el presidente del Gobierno defendía el cupo vasco (lógico, necesita los votos del PNV para aprobar los presupuestos… lo que no parece percibir es que necesita más los de Ciudadanos, que son más) y criticaba la demagogia tan fácil como dañina (la demagogia suele ser ambas cosas, señor registrador en excedencia), y el portavoz de los populares vascos atacaba a Rivera. Al tiempo, los presidentes populares de Galicia y Castilla y León cuestionaron el cupo, pidiendo explicaciones.
Hasta que no desaparezcan tanto los aforamientos (o, al menos, se reduzcan a la mínima expresión) como los cupos, España no será una gran nación, y sus ciudadanos no serán completamente libres ni totalmente iguales…
…y con esta entrada, igualo el récord del año pasado. No está mal.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Democracia a la catalina

Cuando el proceso secesionista se aceleró, el número de entradas en este blog lo hizo también. Ni siquiera saltándome la regla del first in, first out y colocando en primer lugar lograba mantenerme al día; o casi, porque si lo hiciera las demás entradas habrían quedado relegadas a fechas tan alejadas de los hechos a los que se referían que más que un blog de actualidad política, éste se habría convertido en un blog de Historia. Y tampoco es eso. Además, aumentando el número de entradas diarias conseguí lo que a la vuelta del verano parecía casi imposible: batir el récord de entradas del año pasado.
Una vez consumado el golpe de Estado, las cosas volvieron a su cauce, y el ritmo de publicación descendió a una media cercana a una diaria. Igualmente, las entradas volvieron a ser publicadas por orden de aparición ante el micrófono (salvo excepciones), sin colar a ninguna por razón de su origen geográfico. Hasta hoy.
¿Y por qué hoy? Pues porque mañana, por primera vez desde que recuerdo, tiene lugar en España un proceso electoral. Concretamente en Cataluña, la región más democrática de España según los estándares establecidos por los propios golpistas: si votar equivale a democracia y democracia equivale a votar, ellos lo han hecho más que nadie en esta última década. Casi votan más deprisa de lo que yo publico mis entradas (exagero, claro, pero tampoco tanto…). Y la entrada de hoy tiene que ver con lo que ocurrirá mañana. Si la publicara cuando toca, saldría la semana después de Reyes, y para entonces, en función de los resultados de las elecciones regionales y el desarrollo de los acontecimientos, habría quedado, casi con seguridad, obsoleta. Así que al tajo.
Leo el titular de que El separatismo no reconocerá una derrota y sólo debate quién será el próximo presidente republicano y me acuerdo de lo que dije hace un par de días: los golpistas conceden libertad de pensamiento, siempre y cuando pienses lo que ellos quieren que pienses. En un extraño hermanamiento con los socialistas de hace cuarenta años, consideran que cualquier cosa que no sea una victoria secesionista será una equivocación, es decir, que sólo contemplan una mayoría de los unionistas (léase, los no secesionistas) como consecuencia de un pucherazo (eso lo dicen los que han dado el pucherazo, no del año, sino del siglo con el butifarrendum II).
Lo único que puede salvar la situación es que se odian entre ellos casi tanto como odian al resto de los españoles. Lo malo es que el miedo a perder el poder es un poderoso pegamento anestesiante, sea la ideología que sea…


¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

martes, 19 de diciembre de 2017

La ciudad desolada

El segundo volumen de esta peculiar trilogía confirma la impresión del primero: una especie de chicle estirado en exceso. Dedicar mil trescientas páginas a una historia que podrían haber ocupado poco más de la mitad canta un poco. ¿Es esto una crítica? No exactamente, porque el libro entretiene. Pero concede una atención al detalle que, aligerándola un poco, habría abreviado la cosa, sin necesidad de eliminar, por otra parte, la ampliación de ese universo peculiar.
En el lado positivo está el que el autor mantiene el tono de narrar la historia en primera persona, desde el punto de vista de un adolescente; en el negativo, que la traducción tiene algunos deslices bastante imperdonables. Si en el primero se referían al Miguel Angel de Adán (cuando es evidente que se trata del Adán de Miguel Ángel), en ésta muestran a un personaje fallecido y a otro deceased.
Y si el primer volumen acababa en un cliffhanger de libro, éste lo hace en un continuará tan descarado que el tercer volumen empieza justamente donde termina el segundo, por no hablar de unos instantes antes.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

Cómo pasa el tiempo

Fue hace un mes que se conoció la noticia de que Barcelona había quedado eliminada en la primera ronda como sede de la Agencia Europea del Medicamento, forzada a trasladarse tras haberse producido el brexit.
A nadie se le escapa que si algo ha inclinado la balanza en contra de la ciudad condal, que no hace demasiado tiempo tenía todas las papeletas para hacerse con la entidad comunitaria, ha sido precisamente el proceso golpista. Iba a decir a nadie, salvo a los golpistas. Pero creo que, en realidad, ellos y sus corifeos (algunos más feos que Picio, la verdad) son también conscientes de esa circunstancia, y por eso precisamente reaccionaron como lo hicieron: para los pedecatos, Mariano Rajoy no estuvo a la altura, puesto que no fueron ni Cataluña ni Barcelona quienes han fallado; para Cocomocho, hasta el 1 de octubre, Barcelona era la favorita, pero con violencia, retroceso democrático y el 155, el Estado la ha sentenciado; para el charnego de apellido autodescriptivo, el que pega te dice que la culpa es del que vota.
Lo más gracioso fue que los tuiteros anónimos son los que decían las verdades más gordas, como el que escribía que no me extraña [que la EMA no vaya a Barcelona] quién quiere estar en un estado fascista, corrupto y dictatorial?; porque precisamente eso –fascista, corrupto y dictatorial- es lo que sería la tan anhelada por algunos república independiente de su casa… de su Cataluña, quiero decir.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

lunes, 18 de diciembre de 2017

Dictadores... y cutres

Los golpistas catalanes se blasonan de demócratas, mientras acusan a España de autoritarismo y represión. Sin embargo, cuanto más se va sabiendo de los planes que tenían para la eventual república independiente catalana, e incluso cuando se ve cómo han reaccionado tras el fracaso, de momento, de su intentona secesionista, va quedando al descubierto que los peores de los totalitarios –emparentando así con los dos totalitarismos más nefastos que ha dado el siglo XX, el nacionalsocialista y el comunista, aunque el segundo tenga, aún hoy, mucha mejor prensa que el primero- son, precisamente, los que alardean de todo lo contrario.
En cuanto a lo primero, los planes de los ierreceos para su república incluían el control total de los medios de comunicación y el empleo de la lengua como herramienta de construcción de un imaginario colectivo que ayudase a la cohesión nacional. Como todos los totalitarios, su discurso incurre en tremendas contradicciones: al tiempo que consideraban que el catalán y el occitano -hablado en el Valle de Arán y el Pirineo leridano- serían las lenguas prioritarias, planteaban una regulación para que los operadores de los servicios de comunicación audiovisual promoviesen los valores de la diversidad lingüística… pero difundiesen contenidos de acuerdo con las políticas lingüísticas de la nueva República. O sea, algo así como sois libres de pensar, siempre y cuando penséis como yo quiero que penséis.
En cuanto a los ramalazos bolcheviques, van de la mano con esa tacañería que el imaginario colectivo atribuye, precisamente, a los de la barretina. En una fotografía en la que aparece el sedicente gobierno regional legítimo (léase, el sedicioso), han borrado de la foto a Santiago Villa, el consejero discrepante (es decir, el que hizo caso a lo de sois libres de pensar, pero obvió la parte de como yo quiero que penséis). Eso sí, no debieron contratar a un retocador fotográfico de calidad (o, directamente, no contrataron a ninguno y decidieron hacerlo ellos y así ahorrarse la pasta), porque se les olvidó eliminar una de las piernas.
Con peores medios técnicos, el ex seminarista georgiano lo hacía bastante mejor, Cocomocho
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

domingo, 17 de diciembre de 2017

Dos tontas tontérrimas

Si algo ha tenido como consecuencia el populismo de izquierdas en España es que el principio de Peter ha saltado por los aires.
En efecto, después de que zETAp demostrara que cualquiera, literalmente, podía llegar a ser presidente del Gobierno (no digamos ya ministro), la política se ha poblado de especímenes de todo pelaje y, merced a alianzas políticas a veces suicidas (para los que no tocan el poder, claro), han encaramado a las poltronas municipales a incompetentes notorios y sectarios, para desgracia de los sufridos ciudadanos que tienen que padecer los dislates de tales regidores.
Ejemplo paradigmático (sí, ya sé que tiro mucho de la palabrita, pero es que no sé qué es lo que tienen las esdrújulas que le dan un je ne sais quoi al discurso) de lo que digo son las alcaldesas de las dos principales urbes peninsulares (y que me perdonen nuestros vecinos lusitanos), es decir, Madrid y Barcelona. Es decir, doña Rojelia y la bruja Piruja.
En una especie de competición demencial, parecen decididas a demostrar que pueden soltar una tontería mayor que la de su colega. Aunque, por otra parte, en ocasiones actúan a dúo y sueltan simultáneamente una boutade que, por aquello del efecto multiplicador, resulta de más honda estulticia que la simple suma de sus partes.
Esto ocurrió hace un mes, con ocasión de un algo llamado Festival de Tecnologías de la Participación 'Ciudades Democráticas'. En una espiral de retroalimentación, la idiocia de las proclamas fue alcanzando simas más y más profundas: que si la revolución democrática del siglo XXI será feminista o no será, será de abajo a arriba o no será, será de las ciudades o no será (la escrachadora blasfema), que si hay que seguir trabajando para acabar con el patriarcado e instaurar una cultura de las mujeres (la filoterrorista defraudadora a la Hacienda pública), que si Madrid y Barcelona nos queremos… En fin, si no fuera porque me dan materia para el blog, sería cuestión de mandarlas a la m… con billete sólo de ida.
Lo he pensado mejor: aunque me den materia, que se marchen. Y que no vuelvan.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

sábado, 16 de diciembre de 2017

¡Zas! En toda la boca

Según los golpistas, filogolpistas y demás fauna separatista, España es un estado autoritario que oprime inmisericorde a los Catalanes y no les deja expresarse libremente, enviándoles a una cárceles en las que no rigen los más mínimos estándares de humanidad. Como de costumbre, mienten como bellacos.
Entendámonos. No es que ir a la cárcel (a la trena, al trullo, estar a la sombra… como se le quiera llamar) sea plato de gusto para nadie. Para nadie normal, al menos, y dentro de esa normalidad incluyo, por esta vez, a esa gente. Pero creo que en las cárceles españolas, por aquello de los complejos históricos y demás (entre otras cosas) se está razonablemente bien, considerando las circunstancias.
Por eso (las declaraciones de los catalinos, no la situación real), la Fiscalía de Bélgica solicitó información al Gobierno español sobre la situación de las cárceles en nuestro país, ante la comparecencia ante un juez de Bruselas del expresidente de la Generalidad y de los otros cuatro exconsejeros huidos, sobre los que pesa una orden de detención internacional por no haber comparecido en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de rebelión, sedición o malversación de caudales públicos. Y no sólo el Gobierno español contestó desmontando la argumentación de los golpistas sediciosos, sino que incluso el Consejo de Europa avaló las cárceles españolas… al tiempo que se preocupaba por la situación intolerable de las belgas.
O, como dicen en The Big Bang Theory… BAZINGA!
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

viernes, 15 de diciembre de 2017

Toma nísperos

Uno –es decir, yo- podría haber llegado a pensar que había agotado los adjetivos calificativos –negativos, por supuesto- que aplicar a los golpistas catalanes. Pero ¡quiá!, hete aquí que, como decía Superratón, no se vayan todavía, aún hay más.
Según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, farisaico es, en primera acepción, propio o característico de los fariseos y, en segunda, hipócrita (así, directamente, sin anestesia ni nada). Fariseo tiene, según el mismo diccionario, cuatro acepciones, a saber: seguidor de una secta judaica que aparentaba rigor y austeridad, pero eludía los preceptos de la ley y, sobre todo, su espíritu; perteneciente o relativo a la secta de los fariseos o a sus miembros; hipócrita (hale, otra vez); y, finalmente, hombre alto, seco y de mala intención o catadura, aunque aclara que esta última acepción está en desuso. Finalmente, hipócrita es alguien que actúa con hipocresía, siendo esta última el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.
Viene todo esto a cuento de las declaraciones del estrábico con sobrepeso que, tras ser enviado a la cárcel, declaró que dedica los días en prisión a la reflexión y, afortunadamente como católico, a la oración. Ya que estamos, y dejando aparte que milita en un partido en el que uno de sus líderes pretéritos, al que homenajean año sí, año también, se jactaba de que en Cataluña no quedaban curas, frailes ni monjas porque se los había cargado a todos, debería reflexionar sobre cómo ha incumplido varios de los mandamientos, como por ejemplo el octavo: ese que dice no dirás falso testimonio ni mentirás.
Es sólo una sugerencia…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

jueves, 14 de diciembre de 2017

La leyenda negra destiñe


En otras etapas de la Historia, en que el mundo, por así decirlo, era más grande, y la verificación de las afirmaciones era más complicada y llevaba más tiempo, el crear leyendas negras sobre una persona o sobre todo un país era relativamente sencillo y con unas ciertas posibilidades de ser eficaz.
Pero las cosas han cambiado. El mundo, por decir una perogrullada geométrica, se ha globalizado. Vivimos en la llamada sociedad de la información, donde todo se sabe en un instante y es olvidado casi en el siguiente. Lo de difama, que algo queda sigue siendo cierto, pero lo que queda es poco, tenue y con una fuerte tendencia a desvanecerse.
Por ello, la afirmación de los ierreceos de que el Gobierno español amenazó con enviar al ejército con motivo del butifarrendum II, y con sangre y muertos en las calles, era una mentira que tenía las piernas muy cortas. Primero, porque nadie se iba a creer semejante cosa de alguien con la fama de tancredista que tiene Mariano Rajoy (otra cosa muy distinta habría sido si el presidente del Gobierno fuera José María Aznar, del que la gente está dispuesta a creerse cualquier barbaridad en ese sentido: ¿acaso no fue quien envió a soldados españoles a la guerra de Irak? Aunque los que afirman eso parecen no tener en cuenta que cuando se produjo ese envío, la llamada guerra de Irak había terminado); y segundo, porque aunque, se lo creyeran, los desmentidos serían instantáneos y universalmente (en este caso, universo equivale a mundo, como en los concursos de belleza, porque no se tiene noticia de que a los mismos acudan representantes de Marte o Europa, por no hablar de Proxima Centauri o Aldebarán). Así ha ocurrido tanto con el Gobierno –es una burda patraña, han dicho- como con la Iglesia católica, que ha dejado en evidencia las mentiras de Marta Rovira.
Es lo que ocurre al vivir tanto tiempo en una realidad de fantasía (valga el oxímoron): que cuando se te caen los palos del sombrajo, sigues aferrado a tus fabulaciones, sin darte cuenta de que todo el mundo se ha percatado de que tienes las vergüenzas al aire… o, lo que es peor, sin importarte.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

miércoles, 13 de diciembre de 2017

A confesión de parte…


…aunque esta entrada, como se verá, también podría haberse titulado antes se atrapa a un mentiroso que a un cojo.
Los golpistas catalanes, antes de serlo (es decir, cuando sólo eran secesionistas) no se cansaban de proclamar que ellos actuaban movidos por los anhelos del pueblo catalán, cansado de vivir bajo el yugo de una España que les oprime y les roba y que les privó de su libertad hace trescientos años. Es un discurso muy bonito, muy altruista, muy heroico incluso… pero más falso que un euro de corcho. Y no es porque lo digamos los que sabemos que no hay un ápice de verdad en lo que dicen, sino porque hasta ellos mismos lo reconocen.
Y lo hacen hasta en sede parlamentaria. Sin ir más lejos, el diputado Juan Tardá, de Izquierda Republicana de Cataluña, reconoció hace cosa de un mes que no hay independencia en Cataluña porque no existe una mayoría que la quiera. Es más, reconoce que es cierto que se declaró la independencia y se proclamó la República (aunque no aclara si de modo efectivo y real o simplemente virtual y simbólico), pero esa República no se implementó fundamentalmente porque no estábamos predispuestos a poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Es más, Tardà considera que tanto Cocomocho como el resto de sus consejeros hicieron entonces un gran ejercicio de responsabilidad y se ha declarado orgulloso de la madurez demostrada, a su juicio. Máxime -ha apuntado- cuando se ha publicado que el Gobierno tenía previsto tomar al asalto un parlamento democrático.
Vamos a pasar por alto la afirmación de que la asamblea legislativa regional catalana sea un parlamento democrático (salvo que por democracia entendamos el saltarnos las normas que no nos gustan, incluso cuando son las propias: en tal caso, la cámara catalana es la más democrática, no del planeta Tierra, sino es probable que hasta del Universo entero), y vamos al meollo del asunto. ¿Dónde, exactamente, se ha publicado esa previsión gubernamental? Quizá en los planes que hicieron los golpistas y que, como hemos visto, han fallado más que una escopeta de feria.
El dirigente republicano ha insistido en que en su partido, antes que independentistas son demócratas y antes que demócratas, buena gente: por eso, para ellos la paz y el civismo son fundamentales y tiene claro que el proceso será pacífico o no será. De lo cual cabe deducir que, como no son buena gente, no son demócratas; ergo, tampoco independentistas. En cuanto a lo que ellos denominan paz y civismo, deben ser de esos false friends del diálogo del occitano, que significan justo lo contrario de lo que un hispanoparlante podría pensar. Finalmente, puesto que el proceso no ha sido en absoluto pacífico (y mira, Juanito, que no entro de quién es la culpa, aunque lo tengo meridianamente claro), parece que no será.
Para remate, como he leído por ahí: si reconoce haberse declarado la independencia y proclamado la República a sabiendas de que no lo querían la mayoría de los catalanes (además de ser ilegal), ¿quién es el autoritario aquí?

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!