lunes, 14 de abril de 2014

Ídolo caído

James Lovelock fue el creador del concepto de Gaia, es decir, el considerar la Tierra en su conjunto como un organismo que se autorregula. Un candidato claro, pues, para ser elevado a los altares del ecologismo.
Sin embargo, lo mismo ahora resulta víctima de alguna revolución iconoclasta, ya que ha pronunciado palabras que pueden constituir un anatema. En concreto, ha señalado que el ecologismo se ha convertido en una religión y que no cree que haya certezas absolutas sobre el calentamiento global (ni a favor, ni en contra). Para remate, se ha declarado a favor tanto del fracking como de la energía nuclear, dos de las bestias negras de los ecologistas radicales.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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