martes, 4 de noviembre de 2014

Burgueses de izquierdas

Con este apelativo se refiere una buena amiga mía a los que yo llamo retroprogres y describo como los que se dicen de izquierdas pero viven como nos gustaría vivir a los de derechas. Los ejemplos más claros serían el nieto del picaor y Bocabuzón, que empezaron siendo artistas del régimen (el anterior, claro) para, sucesivamente, proclamarse comunistas, socialistas y productores de películas de folclóricas. Todo ello, sin bajarse de la pela (del euro, actualmente). Pero hay muchos más. A poco que tengan éxito –ojo, que no digo que perseguir el éxito económico sea malo, sino todo lo contrario; lo que critico es que hablen de igualdad, solidaridad y demás dades mientras, sin sonrojarse lo más mínimo, llevan una vida de lo más acomodada y elitista- olvidan sus austeras consignan y se dan a la vida muelle… aunque sin dejar de criticar a la derecha, el capitalismo, el mercado y demás enemigos del proletariado.
Viene esto a cuento de la noticia que recientemente, como suele decirse, ha saltado a los medios a propósito de José Miguel Monzón Navarro (qué suerte tuvieron los enfermos cuando abandonó su profesión para dedicarse al mundo del espectáculo). Según él, Hacienda le ha metido un puro que alucinas. Según la aludida (Hacienda), ha defraudado (él dice que no) y ha tenido que pagar casi un millón de euros (que se dice pronto) por tributar a través de una sociedad cuando, en realidad, debía hacerlo por el IRPF. Según él, los papeles los llevaba una gestoría y ellos eran los encargados de interpretar las normas. Debe ser que no se ha enterado que las normas no se interpretan, se cumplen.
En lo único que estoy de acuerdo con él es cuando dice Eso de que soy rojo habría que verlo. Porque lo que es en realidad es un jeta de marca mayor con una cara de cemento armado.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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