lunes, 1 de marzo de 2021

No es un espontáneo

Me molesta profundamente la incorrección con que emplean determinados términos en la prensa, generalmente la escrita.

Por ejemplo, se suele decir que tal o cual persona (famosa, naturalmente; la situación de los desconocidos a nadie) vuelve a estar soltero. Pero la primera acepción de esa palabra, según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, es que no se ha casado, y sólo en una segunda acepción -que, además, se considera poco usada… aunque no en la prensa del hígado, a lo que se ve- es suelto o libre.

En la última edición de la Super Bowl, un individuo saltó al terreno de campo. La prensa le califica de espontáneo, y aunque hay varias acepciones de la palabra que podrían cuadrarle (voluntario o de propio impulso, o bien que se produce aparentemente sin causa, o incluso persona que por propia iniciativa interviene en algo para lo que no tiene título reconocido), va contra el concepto vulgar del término -que, de acuerdo, no es recogido por el diccionario-, ese que viene a ser por las buenas, sin haberlo pensado antes.

Y si hay algo que tenía el salto del susodicho era pensamiento previo. Tanto, que ganó más de un tercio de millón de dólares con las apuestas sobre si uno de estos espontáneos lograría colarse en la final, dinero con el que piensa comprarse una jirafa.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: