lunes, 22 de noviembre de 2021

La solidaridad bien entendida

Si algo hay que reconocerle a la actual izquierda española es que cuida de los suyos con una atención digna de mejores propósitos. Sin preocuparse por el qué dirán, colocan a los de su cuerda donde haga falta, dando para ello las más variopintas justificaciones sin que se les mueva un músculo de su faz adamantina.

Así, la marquesa de Villa Tinaja -a tenor de las malas lenguas, parece que lo de calientacamas del Chepas ya no se compadece con la realidad- ha recolocado a notorios delincuentes -no lo digo yo, lo dicen las sentencias de los tribunales de Justicia- como Isabel Serra, Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer. Y lo ha hecho porque, según ella, son personas íntegras y buenas personas. Lo segundo no parece coherente con alguien que insulta y ataca a una mujer policía; y lo primero, con dos personas que están siendo investigadas por malversación.

El mismo día -hace ya más de un mes, cómo pasa el tiempo-, el desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer -es decir, el psicópata que lo preside desde el palacio de La Moncloa- se sacó de la manga un cargo de nueva creación. Como duchos que son en dar nombres rimbombantes a lo que no son más que humo y aire, lo llamaron embajadora en misión especial para la política exterior feminista. Naturalmente, era un cargo que ya tenía nombre y apellidos, porque venía con candidata incluida.

Volviendo a los comunistas, no se les puede negar el desparpajo: la ninistra de Lomismodá defiende contratar como asesores a imputados y condenados, y que no pasa nada porque esos individuos cobre sueldos públicos a pesar de sus problemas con la Justicia.

En cualquier caso, si de los afines a quienes colocar hubiera que descartar a los que tienen asuntos pendientes con los tribunales, enseguida se iban a quedar sin candidatos…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: