viernes, 10 de febrero de 2023

Justicia poética

El título de esta entrada es la manera delicada de decir que, si escupes hacia arriba, es bastante probable que el salivazo te acabe dando en la cara.

Y eso es lo que le pasa, de tanto en tanto, a la izquierda española, tan malvada como estúpida, tan lerda como perversa. Aprueban normas con la intención de perjudicar a sus enemigos -pues así es como la izquierda considera en particular a sus adversarios, y en general a cualquiera que no siga su línea de pensamiento… sin darse cuenta de que, llegado el caso, esas mismas normas les pueden ser aplicadas a ellos.

Es el caso del sindicato comunista, que reclama continuamente aumentos salariales y negociaciones, pero que mantiene a sus propios trabajadores en una situación que, de darse en otras empresas, considerarían, no ya criticable, sino combatible: en Galicia están con el convenio congelado desde 2.014, con unas retribuciones inferiores a las de hace una década, y obteniendo ventajas laborales sólo a cambio de pérdidas de poder adquisitivo.

Así las cosas, no es de extrañar que los trabajadores hayan abandonado la arquetípica ambigüedad de la región y se hayan declarado en huelga indefinida.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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