lunes, 10 de agosto de 2026

Proceso al proceso (706)

Hay veces en que las cosas, aunque ocurran por casualidad, desprenden un tufo a causalidad que apesta.

Porque, vamos a ver, yo no digo que el hecho de que el presidente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea fuera nombrado doctor honoris causa por la Universidad Autónona de Barcelona antes de avalar la ley de bajada de pantalones fuera el hecho determinante de semejante aval. Porque ese tipo de doctorados los dan como churros (hasta el genocida de Paracuellos tuvo uno), y no parece una contraprestación suficiente. También podría ser que algún pajarito les hubiera filtrado a los catalinos cuál sería el fallo de la corte europea, y decidieran agradecérselo agasajándole de semejante manera.

Pero vamos, que si yo fuera el magistrado comunitario, lo habría rechazado. Por aquello de la mujer de César y las apariencias, más que nada…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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