lunes, 13 de junio de 2016

2001, una odisea espacial

Ya había leído la primera novela de la saga escrita por Clarke hace tiempo, en la versión editada en la colección RTV de Salvat. También intenté ver la película, pero me quedé dormido, así que es una de esas cosas que tengo pendientes.
Cuando tengo que explicar a alguien la diferencia entre las llamadas ciencia ficción dura y space opera, suelo recurrir a la película de Kubrick como ejemplo de la primera, y a la saga de La guerra de las galaxias como muestra de la segunda. La novela de Clarke no es tan árida como pueda serlo la película (rara donde las haya, aunque creo que no llega a los niveles de Solaris… de ninguna de las dos, y eso que sólo he visto la americana), pero aun así está repleta de datos científicos y es razonablemente realista…
…para los estándares de los años sesenta. Si por un lado peca de optimismo –estaciones espaciales, bases lunares, naves interplanetarias tripuladas, hibernación-, por otro -¿máquinas de escribir en el siglo XXI?- se queda lastimosamente corta en sus predicciones. Por decirlo de alguna manera, el día a día avanzó más rápidamente que la ciencia en general (y la ingeniería en particular) en el mundo real que en el de la novela.
En cuanto a la edición que he leído, hacia mitad de la novela parece que el traductor se hubiera despistado o hubiera puesto el piloto automático, porque algunas construcciones gramaticales se me atragantan. Y, en general, esa sobreabundancia de pronombres enclíticos por todas partes…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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