jueves, 5 de noviembre de 2020

No, bonita, no

Además de ser aficionados a criticar a los demás, los izquierdistas españoles son tan lerdos como para no darse cuenta de que deberían quedarse callados, porque de aquello que reprochan a los demás adolecen ellos. Es algo en lo que, para variar, coinciden con los golpistas catalanes, tan acostumbrados a que nadie les lleve la contraria que cuando esto ocurre se quedan patidi-infusos.

Cuando en Polonia se ha producido una deriva que la Unión Europea ha considerado que lesiona los principios democráticos, España -entiéndase: el gobierno socialcomunista- fue uno de los que primero y con más energía respaldó las sanciones. Pero ahora que los socialcomunistas españoles, quitándose la careta, pretenden controlar -todavía más- el poder judicial, los polacos no han desaprovechado la ocasión y un alto cargo de Exteriores se dirigió a la Comisión Europea para preguntar si intervendrá en España por la pretensión de reformar la fórmula de nombramiento de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, tal y como hizo en Polonia.

La colleja europea no se hizo esperar. Mientras tanto, la indocta egabrense despreció las críticas corporativas de los jueces españoles y defendió su reforma diciendo que el Congreso es soberano. Al parecer, no se ha enterado de que la soberanía reside en el pueblo español, y que el parlamento (no sólo el Congreso) tan sólo la representa.

Y ésta es doctora en Derecho constitucional…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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