jueves, 4 de agosto de 2022

Acabáramos

Uno de los rasgos definitorios del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer, sea tomado en su conjunto o ninistro a ninistro, es que ellos nunca tienen la culpa de nada. De nada malo, se entiende.

La culpa será de las circunstancias, de la derecha, de la pandemia, de Franco, de Filomena, del calentamiento global, de la prensa, de Rusia o de la gente. De cualquiera, salvo de ellos.

Sin embargo, por muchas capas de maquillaje que se pongan, muchas mechas que se echen y muchos trapitos con que se vistan, son marxistas. El latiguillo de la lucha de clases emergerá, tarde o temprano.

Y si al principio era la guerra de Putin la culpable de la subida de precios, a mediados del mes pasado Egolanda, por otro nombre Yoli Tenacillas, descubrió al fin la mano negra que movía los hilos de la inflación.

Era, por supuesto, la de los empresarios españoles.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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