martes, 12 de febrero de 2013

Intolerancia necionanista


El argumento básico de aquellos que defienden la inmersión lingüística (el ahogamiento lingüístico, más bien) suele ser que su lengua se ha encontrado secularmente oprimida y que han de actuar así para que no desaparezca. Lo que ocurre es que, siguiendo esa política, caen en las actitudes que ellos mismos achacan a los demás, es decir, en prohibir toda lengua que no sea la suya, negando así el derecho a la libertad de expresión.
Uno de los últimos casos se ha dado en la entrega de los premios Gaudí (copia de los Goya, copia de los Oscar)… en la que, a propósito, el premio a la mejor película en catalán se lo llevó ¡una película muda! Una de las premiadas, la catalana Candela Peña, eligió dar su discurso de agradecimiento en español, como es su derecho. Pues el necionanismo la puso cual no digan dueñas por esa razón, así como por no haber aplaudido el discurso de una de las homenajeadas, que se pronunció a favor de las tesis independentistas.
En fin, aunque imperfecta, la nuestra es una democracia, puesto que permite actitudes como las mencionadas; mientras que el necionanismo, epítome del pensamiento único (entiéndase lo de pensamiento en sentido muy lato), no tolera ninguna actitud que vaya contra sus postulados.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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