lunes, 20 de julio de 2015

Hay desprecios que son aprecios

Según de donde vengan, algunos epítetos emitidos con la intención de insultar resultan más bien un elogio en quien los recibe. Al fin y al cabo, ya lo dice el viejo adagio castellano: no ofende quien quiere, sino quien puede.
Esto es lo que piensa uno de los catalanes (y españoles) más inteligentes y con más sentido del humor de la actualidad (y que, precisamente por esos dos rasgos, causa repelús a los necionanistas, que ni tienen inteligencia ni, menos aún, sentido del humor). Me refiero, claro está, a Albert Boadella, una persona cuyo nombre no tengo inconveniente en escribir en un idioma que no es el mío aunque sea de mi misma nacionalidad; probablemente porque no pretende imponerme el suyo.
Pues bien, el fundador de Els joglars ha manifestado que no le molesta que le llamen facha según qué personas. Lo mismo me ocurre a mí en relación con mi persona: que algunos me llamen facha, más que molestarme, me reafirma en mis ideas.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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