jueves, 3 de octubre de 2019

Doblevarismo genérico

Personalmente, encuentro que la llamada Ley contra la violencia de género es inconstitucional, porque establece una discriminación por razón del sexo (lo que contravendría el artículo 14 de la Constitución) y la presunción de culpabilidad de los varones (lo que infringe el artículo 24 del mismo texto legal).
En términos puramente dialécticos estoy dispuesto a admitir que podría ser una discriminación necesaria… pero, cuando hago eso, los defensores de la citada ley (tendría que decir las defensoras, puesto que suelen ser con las que choco) no admiten que se esté infringiendo la constitución.
Viene toda esta perorata a cuenta de la situación conyugal de Miguel Nadal. Aparentemente, su mujer le puso los cuernos, lo que hizo que se enzarzaran en una discusión en la que (las cursivas son citas literales del artículo periodístico) el enloquecido Miki Nadal habría reprochado el desliz de su mujer utilizando expresiones que el Código Penal considera humillantes.
Vamos por partes: si el caso hubiera sido a la inversa, ¿también sería considerado un desliz? ¿O se diría que los varones no tenemos sangre suficiente para dos órganos y que cuando se va al de abajo, el cerebro se queda sin riego? Por otra parte, ¿cuáles son esas expresiones humillantes? Repasemos: apestosa, mierda, payasa, eres un montón de mierda, patética, te vas a follar con cualquiera y zorra. ¿Qué pasaría si la (aún) señora Nadal, molesta con el peso de unos cuernos colocados allí por su marido, le dijera apestoso, cagarro, payaso, montón de mierda, patético, te follas a cualquiera, putero? ¿Cabe que tales palabras fueran consideradas como un desahogo explicable y hasta necesario de una mujer a la que su conducta de su marido la hubiera molestado e incluso ofendido?
No hay más preguntas, señoría.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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