domingo, 13 de julio de 2014

Para volverse loco

Hay que tener cuidado con Bolivia. En su afán por librarse de toda la herencia europea, su líder, el inefable Evo (un nombre de lo más indígena… ¿habrá alguna Adana por ahí?) Morales tan pronto achaca la alopecia y la homosexualidad al consumo de la carne de pollo como recurre a la ingesta de la propia orina como medio para aliviarse de no sé que males.
Pero la última ha sido de traca: ahora, los relojes en Bolivia tienen una esfera simétrica a la usada en el resto del mundo: es decir, el 12 tiene a su derecha el 11, y a su izquierda el 1. Las manecillas, claro, giran también inversamente a lo habitual. Así que a la hora de dar indicaciones, habrá que tener cuidado al decir en el sentido de las agujas del reloj… no vaya a ser que uno vaya en dirección contraria a la que pretende.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: