jueves, 16 de abril de 2020

Discrepo, pero en fin

Hablando de figuras públicas, no de conocidos personales, hay pocos socialistas -poca gente de izquierdas, realmente- a las que considere respetables. A todos ellos -salvo, quizá, al recientemente fallecido Enrique Múgica- les puedo encontrar un pero, sea Paco Vázquez, Julio Anguita, Nicolás Redondo Urbieta o su hijo, Nicolás Redondo Terreros.
De este último precisamente parte esta entrada. Hace mes y medio dijo que el PSOE no está muerto, y si lo estuviera debiera renacer. Comprendo la querencia ideológica de Redondo hijo, pero si el PSOE no está muerto, habría que matarlo; y si lo estuviera, habría que enterrarlo, bien profundamente, y olvidarnos de dónde está su tumba.
Por el bien de España y de los españoles.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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