martes, 1 de junio de 2021

Proceso al proceso (184)

El indulto supone una cierta humildad -incluso una cierta humillación- por parte del delincuente, que reconoce su delito, muestra arrepentimiento y pide perdón (siquiera de boquilla).

Nada de esto ocurre con los golpistas catalanes: los que están fuera de la cárcel desprecian en público la oferta de Sin vocales y exigen amnistía y autodeterminación; los que están dentro dicen alto y claro, no que lo volverían a hacer, sino que lo volverán a hacer.

Con gente así sólo cabe echar la cerradura y tirar la llave. Y que se pudran.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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