jueves, 17 de junio de 2021

Zasca de ida y vuelta

Los giliprogres practican la ley del embudo, o la doble vara de medir, en su versión más pura: se creen con derecho a todo, mientras que los demás, cuando hacen lo mismo que ellos aunque sea en una fracción ínfima, son criticados sin piedad.

Con una diferencia de un mes, los tribunales han propinado un par de bofetadas bastante sonoras al gremio izquierdoso, ambas en relación con la libertad de expresión. La primera fue una sentencia del Constitucional, en la que establece que la libertad de expresión no ampara llamar asesino en redes sociales a un torero recién fallecido. Ya no entramos en la incorrección semántica, puesto que sólo se puede asesinar a un ser humano, sino en que la libertad de expresión tiene límites.

Límites dentro de los cuales se encuentra el hacer poemas satíricos contra las mujeres públicas (¿no queríais lenguaje excluyente? Pues tomad), ya que los mismos no vulneran el derecho al honor.

En cualquier caso, resulta harto complicado vulnerar algo que no se tiene…

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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