miércoles, 11 de agosto de 2021

Proceso al proceso (254)

La desvergüenza del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer sólo es pareja a su absoluta falta de escrúpulos. O viceversa, que lo mismo da que da lo mismo.

Que estamos dirigidos por una pandilla de liberticidas que quieren controlarlo todo y a todos parece fuera de toda duda. Las declaraciones de hace unos días de la ninistra de Injusticia hacen que aquella ocasión en que Felipe González preguntaba, sin darse cuenta de que le estaban grabando, si nadie les decía a los jueces lo que tenían que hacer , parezcan un caso leve de candor infantil.

Porque, un cuarto de siglo después, sí que hay quien les dice a los jueces lo que tienen que hacer. Y es precisamente quien debería velar por su independencia, quien fue cuarta autoridad del Estado, la que busca presionar al Supremo diciendo que ve bastante improbable que anule los indultos a los condenados por el butifarrendum II.

Sería de desear que en esto, como en otras cosas últimamente, el poder judicial volviera a dejar al ejecutivo con las vergüenzas al aire. Lo cual no deja de ser una figura retórica porque, como he dicho al principio, carecen de ellas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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