jueves, 8 de septiembre de 2022

Para que lo encierren

Desde hace ya mucho tiempo me he referido al presidente del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer como el psicópata de La Moncloa. Pero, a tenor de cómo despidió el curso político justo antes de marcharse de vacaciones -¡como si se las hubiera ganado, o España pudiera permitírselas! Aunque, bien mirado, es como Italia hace unas décadas, que iba mejor cuanto menos actuaba el gobierno-, habría que añadir además, a sus otros rasgos de carácter, el de paranoico.

Porque lo que hizo fue pintar una situación de España completamente alejada de la realidad -habló de una ingente labor legislativa (si los Reales Decretos-Ley cuentan, desde luego), de un descomunal esfuerzo, de proteger a las clases medias y trabajadoras, de que si no fuera por sus medidas la inflación sería aún mayor-, para luego pasar a reprochar a la oposición -es decir, básicamente PP y Vox- el no apoyarle, y atribuyendo esta oposición a unos no desvelados intereses ocultos.

Como un cencerro, oiga.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: