Televisión Espantosa hace mucho tiempo que dejó de pretender aparentar ser un servicio público para ser, descaradamente, una herramienta de propaganda al servicio del desgobierno socialcomunista que tenemos la desgracia de padecer y una oficina de colocación de los afectos al régimen.
Gente que quizá en el pasado tuviera sus quince
minutos de gloria, pero que ahora buscan sobrevivir casi como sea, aunque sea montando
un consultorio sexual presentado por una casi octogenaria famosa básicamente
por su carácter deslenguado. Que sí, que resulta muy respetable pretender dar
un servicio público a nuestros mayores -al ritmo que vamos, cada vez son más- aclarándoles
las dudas que pudieran tener.
Pero claro, en el cenagal en que se ha convertido el Ente destaca como una rosa entre el estiércol, y lo han cerrado cuando alcanzó el mismo número de programas que campeonatos del mundo conquistó el finado Ángel Nieto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario