Sir Winston Leonard Spencer Churchill, la víspera del inicio de la Operación Barbarroja -la invasión de la Unión Soviética por parte de la Alemania Nazi, el 22 de Junio de 1.941- dijo a su secretario personal:
Si Hitler invadiera el infierno, yo haría al menos una mención favorable al diablo en la Cámara de los Comunes.
Muy a la manera del gran político inglés, esto era una
manera de reconocer, llevándolo un paso más allá, que la política hace extraños
compañeros de cama. O, por decirlo de otra manera, que los enemigos de mis
enemigos quizá no sean mis amigos, pero pueden ser mis aliados
circunstanciales.
Había más distancia ideológica entre el descendiente del
famoso Mambrú del cancionero y el antiguo seminarista georgiano de la que puede
haber entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Sin embargo, sí tienen un
enemigo común -el psicópata de la Moncloa-, y harían bien en darse cuenta de
ello.
Al menos en la calle Génova parece que sí se han percatado,
y como todo indica que tras las próximas elecciones generales será
imprescindible el concurso de Vox si el Partido Popular quiere gobernar, el
líder del partido del charrán va preparando el terreno, señalando que lo que sí da miedo es Sánchez.
Realismo, por una vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario