Los Estados Unidos de (Norte) América a menudo se presentan a ellos mismos como los adalides del mundo libre, el epítome de la democracia.
Parece que, además, adolecen de los mismos
pecados que los países de la vieja Europa. En una nación en el que la cobertura
pública de la sanidad es escasa, parecería una buena medida el proporcionar
pañales gratuitos a los recién nacidos a los hospitales.
Ya no es tan buena cosa el que los pañales se
paguen al triple de su precio de mercado (¡al por menor!), y menos todavía el
que la organización elegida para gestionar ese reparto tenga lazos directos con la mujer del político que ha promovido la medida.
Ese político es el gobernador de California. Y
sí, es demócrata.

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