La izquierda tiene mucha costumbre de atribuir lo que llaman derechos a casi cualquier cosa que se les pase por la mente. Iba a decir a cualquier cosa que se menee, pero -como veremos- tal cosa se les queda corta.
Para empezar, sólo puede ser titular de
derechos quien puede ser sujeto de obligaciones. Quedan descartados, por tanto,
los entes inanimados (como el Mar Menor), pero también las plantas y animales. Sólo
los seres humanos, individual o colectivamente, podrán tener obligaciones para
con el entorno o los seres vivos.
Y luego están los derechos de determinados
colectivos, históricamente discriminados: derechos de las mujeres,
derechos de los NoCHe, derechos de estos y derechos de los otros. La izquierda
no se da cuenta, y si se da cuenta les da lo mismo, de que esos colectivos no
pueden tener derechos propios y especiales distintos de los de la generalidad de
la gente. Se trata de que todos seamos iguales, con los mismos derechos y
obligaciones.
Porque los derechos de un grupo particular,
por definición, son privilegios.

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