miércoles, 24 de agosto de 2011

Guerreros de Troya I: El arco de plata

Esta novela es la primera parte de la trilogía que David Gemmell escribió sobre la guerra de Troya (como le dije a mi padre, he leído ya tantas versiones de la historia que prácticamente sólo me queda la narración contada desde el punto de vista del caballo…).
Al principio pensé que esta vez el punto de vista sería el de un egipcio, pero no. El narrador omnisciente prefiere centrarse en la figura de Helicaón (quien luego descubriremos que es Eneas) y en los personajes que éste va conociendo.
Un rasgo que merece destacarse de esta historia es que casi ninguno de los personajes es como estamos acostumbrados a encontrárnoslos: Príamo es joven (relativamente), Paris es un alfeñique, Helena (de momento) es fea, Anquises un sujeto desagradable, y Agamenón… bueno, ése sigue siendo un bastardo sin escrúpulos (y eso que aparece apenas unas pocas páginas). Y Ulises, un cuentista simpático al que no conviene en absoluto tener como enemigo.
Como he consultado en Wikipedia, sé más o menos cómo acaba la cosa, y he de reconocer que Gemmell, además de crear unos personajes a los que se coge simpatía, sabe cómo dar algunas sorpresas bastante inesperadas.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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