miércoles, 3 de agosto de 2011

Es educación, estúpidos

Siempre me ha repateado esa costumbre del progretariado que, por presumir de progres, de gente común, de todos somos iguales, abandonan las normas de elemental educación y cortesía: esa manía de los sindicalistas de no usar corbata, ni siquiera en circunstancias de cierta solemnidad (también es verdad que fabricar una corbata a la medida de Cándido Mendaz requeriría un considerable esfuerzo), la boutade de Pilar Rahola de llamar ciudadano Borbón al Rey (le guste o no, y mientras no cambien las cosas, el Rey es el Jefe del Estado, y como tal se le debe un respeto)…
En fin, que por una vez y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con el del implante capilar: me parece impresentable que un ministro (nada más y nada menos) aparezca en el Congreso descorbatado. ¿Que pasa calor? Pues que se joda y lo pase, que bien que le pagamos para que se aguante un poquito. Que no es por él, es por aquellos que le pagamos el sueldo.
Y no me vale el ejemplo de que Morales o Correa, en actos oficiales y solemnes, no usan corbata: que repasen las fotografías y verán que, en tales ocasiones, llevan la camisa abrochada hasta el último de los botones…
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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