viernes, 28 de marzo de 2014

Paz para nuestro tiempo

En una inadmisible injerencia en los asuntos internos de España, la vicepresidenta de la Comisión Europea, la señora (parafraseando a Groucho Marx, la llamo señora porque no la conozco demasiado bien) Viviane Reding instó a Rajoy y a Arturito Menos a negociar sin líneas rojas. Para estos progresistas, la defensa de los principios nacionales y de la legalidad constitucional constituye, aparentemente, una línea que será de cualquier color menos escarlata, por lo que puede ser cruzada hacia adelante, hacia atrás o de través.
Por otra parte, negociar con un nacionalista es meterse en un berenjenal del que no hay salida posible: le ofrezcas lo que le ofrezcas, siempre querrá más y más. En España tenemos sobradas muestras sobre el tema, cosa que no parece saber la señora Reding.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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