jueves, 18 de junio de 2015

De bruces con la dura realidad

Durante la campaña electoral, algunos pusieron de manifiesto (y yo reflejé) que las promesas del programa de Junior, sobre ser vagas y difusas, eran de difícil realización. Ahora que van a tener que aplicarlas, suceden algunas cosas curiosas.
Por ejemplo, doña Rojelia ha reconocido que el plan de comida para niños del consistorio saliente es mejor que el que ella propugnaba. Por ejemplo, ha retrasado sine die -¡y no lleva ni una semana en el puesto!- la aplicación de todas sus grandes promesas electorales. Por ejemplo, ahora propone que las madres (y los padres) limpien los colegios de sus hijos para (dice) que puedan estar muy satisfechas porque están cerca de sus casas y es el colegio donde están sus hijos (…) Limpian algo que les importa y eso, a su vez, tiene un valor social añadido porque limpias mejor cuando limpias que sabes (que es) para algo y puedes tener una actitud pedagógica con los estudiantes.
Eso sí, no explica qué va a pasar con las contratas de los servicios de limpieza, que se irían a la calle, porque las madres realmente están a lo mejor dispuestas… o no.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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