jueves, 4 de junio de 2015

Esos valores

El Fútbol Club Barcelona es, que se sepa, el único equipo del mundo que vive en función de su máximo rival. Todas sus desgracias son por culpa del rival. El rival es siempre el equipo del régimen, aun cuando al régimen no le interese lo más mínimo el fútbol (per se, otra cosa es como opio de las masas) y haya ganado muchas menos veces cualquier competición hasta que, con la ayuda del régimen (naturalmente) robó en los despachos a un jugador al que el Barcelona renunció. Incluso en las victorias, el Barcelona se acuerda del rival, llamándole cabrón y exigiéndole que salude al campeón (esto ocurre así hasta cuando se gana por primera vez la Copa de Europa, en la que el público, además, coreaba en perfecto español el Campeones campeones oé oé oé). Cuando un jugador va del rival al Barcelona, sufre una especie de síndrome de Estocolmo y pasa a odiar al rival con furia africana (o asturiana, tanto da); en cambio, cuando un jugador marcha del Barcelona al rival, suele tener buenas palabras hacia el equipo de la ciudad condal, ya sea alemán, danés o portugués.
El rival es, no hace falta decirlo, el mejor club de fútbol del siglo XX.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: