sábado, 7 de marzo de 2020

Bellas durmientes

Teóricamente, este libro está escrito a cuatro manos entre Stephen King y su hijo menor, Owen. Sin embargo, salvo en la idea -y esto, porque el propio padre ha dicho que era del hijo-, se me hace difícil diferenciarlo de cualquier otra obra del autor de Maine. Mismo estilo narrativo, misma técnica de bola de nieve, misma muerte de algunos personajes queridos, mismo final agridulce… Como diría Groucho Marx, todo en este libro recuerda a otros de King.
Por otra parte, he leído algunas críticas que tildaban esta obra de feminista. Después de leerla, mi opinión es que es más bien femiñoño, o tópicamente feminista: los varones, salvo excepciones, son violentos, mientras que las mujeres, también salvo excepciones, están llenas de buenos sentimientos, son altruistas y generosas y demás.
En resumen, una trama sexistamente maniquea.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: