lunes, 16 de marzo de 2020

Coronavirus (6)

Si para algo está sirviendo la pandemia del Covid-19 (basta ya de llamarle coronavirus, que es lo mismo que decir bacteria) es para demostrar de qué pasta está hecha la clase política. Los buenos… pero, sobre todo, los malos.
Para empezar, ahora se ha sabido que el Gobierno ocultó que Begoña Gómez dio positivo el Miércoles 11. Sin embargo, no comunicó su infección hasta cuarenta y ocho horas después de haber aislado a la mujer de Pedro Sánchez en el complejo de la Moncloa.
Esto tendría una explicación -permitir a Sin vocales no tener que guardar cuarentena y poder acudir al Consejo de Ministros- y, a su vez, explicaría por qué no le importó tener a su vera a Junior, escapado él mismo de una cuarentena en Villa Tinaja. Al fin y al cabo, tenía al enemigo en su propio dormitorio.
Por otra parte, los golpistas catalanes continúan demostrando que lo único que les importa no es precisamente los intereses de ese pueblo al que dicen representar, sino conservar su mezquina parcelita de poder (exactamente igual que socialistas y comunistas). Chistorra, sublevándose contra el Gobierno -algo en lo que él y sus conmilitones ya tienen una cierta experiencia, todo sea dicho-, ha anunciado que seguirá tomando medidas por su cuenta -otra cosa es que alguien le haga caso, especialmente después de dar también él positivo- y ha ordenado un paro de país.
Ante esto, fue Madgadita Dobles la que conminó al supremacista catalán a abandonar la vida pública si no acata las órdenes del Gobierno en el estado de alarma. Craso error: dado que todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han quedado bajo la autoridad del Ministro del Interior, debería haber sido éste el que, en ejercicio de esa autoridad, ordenara detener y poner entre rejas al susodicho.
Y como esa gente -me refiero a los golpistas- no pierden ocasión de demostrar qué estercolero tienen por entrañas, una tal Clara Ponsatí, que por lo visto fue algo en el consejo de gobierno regional que presidió Cocomocho, ha hecho una gracia a propósito del impacto de la pandemia en la Villa y Corte, diciendo que de Madrid, al cielo.
Pues por mí, como si se va al infierno.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: