viernes, 20 de marzo de 2020

Coronavirus (10)

El Gobierno de España -es decir, fundamentalmente su presidente- no se cansa de proclamar que han hecho y harán lo que sea necesario, cuando sea necesario y mientras sea necesario. A tenor de las circunstancias presentes, parece que eso no es cierto. Veamos.
Por una parte, la presidente de la comunidad autónoma de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, denunció ayer que no llega el material sanitario por parte del Gobierno, y que está retenido en aduanas. A esto, Moncloa negó retener el material en aduanas y mostró su enfado con Ayuso por (lo que ellos llamas) iniciar enfrentamientos (por lo visto, alentar caceroladas contra la Monarquía y cosas similares no debe entrar en la categoría de enfrentamientos para la izmierda que nos desgobierna).
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida (¿alguien se imagina, y no tiembla de miedo al hacerlo, que esta crisis nos hubiera pillado con doña Rojelia y su panda de asalta capillas a cargo de los destinos de la Villa?) ha coincidido con su compañera de partido -mientras, en el PSOE no todos están o han estado de acuerdo con las decisiones de Pierre Nodoyuna, aunque también hay populares que funcionan como versos libres respecto a Génova- en la petición al Gobierno de que envíen material porque están -estamos, que servidor vive y escribe desde Madrid-, dice, al límite.
Antes de entrar en materia, dos puntos más: por una parte, Ayuso ha anunciado que empezarán a fabricar y buscar por su cuenta material sanitario; por otra, la razón, que no es otra que el hecho de que los hospitales de Madrid necesitan doscientas mil mascarillas diarias (¿tantas? Así será, pero muchas me parecen), mientras que el Gobierno entrega sólo cincuenta mil (una cuarta parte, para los de letras… aunque bueno, yo soy de letras y puedo hacer la división; claro, que siempre me gustaron -y me gustan- y se me dieron bien las matemáticas).
Tras todo esto, ¿a quién creer? ¿A un político y un gobierno que ha hecho de la mentira, no ya una forma de ejercer el poder, sino una norma de vida, o bien a dos políticos que prefieren no andarse con paños calientes, y que cuando dan positivo en los análisis lo dicen, en lugar de callarse y seguir como si nada? Ahí lo dejo.
Ahora, las cifras, más o menos a mediodía de hoy: en España había (por una vez voy a poner cifras y no tirar de letras, pero no os acostumbréis) 19.980 contagiados, 1.002 fallecidos y 1.588 recuperados; en el mundo, 250.650 contagiados, 10.254 fallecidos y 88.450 recuperados. Saquemos unos cuantos porcentajes:
En España, por cada cien contagiados mueren cinco, y se recuperan ocho. En el mundo, por cada cien contagiados mueren cuatro -más o menos como España-, pero se recuperan treinta y cinco. Por otra parte, ocho de cada cien contagiados son españoles, pero diez de cada cien fallecidos son españoles y, sobre todo, apenas de cada dos recuperados son españoles. ¿Se han hecho las cosas como deberían haberse hecho?
A mí no me lo parece, francamente. Y todavía tenemos que alegrarnos, porque las estimaciones del Gobierno eran mucho peores.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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