miércoles, 27 de septiembre de 2023

Proceso al proceso (513)

Creo que si algo se puede decir de mí es que mantengo mis opiniones. Por poner un ejemplo, siempre he considerado que Santiago Carrillo o Jesús Polanco eran, cada uno en su estilo, unos hijos de mil padres: lo dije mientras estaban vivos, y lo mantengo ahora que están los dos cociéndose en el infierno.

En cambio, los miembros de los partidos políticos (en general) y los apesebrados periféricos (tertulianos y periodistas) cambian de opinión según de donde sople el viento, es decir, según sea la opinión del líder de turno (en este caso del psicópata de la Moncloa, que ha elevado el cambio de opinión sobre cualquier cosa a modus operandi por defecto).

Y así ha pasado con el tema del golpe de Estado en Cataluña: de ser algo tremendo y digno de manifestaciones de indignación ciudadana ha pasado a ser algo que necesita de una solución política, y la amnistía algo no ya necesario, sino prácticamente imprescindible.

Los malos triunfan, no por lo que hacen, sino por lo que no hacen los que no son malos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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