En las elecciones generales de 1.996, cuando el gonzalato veía acercarse su fin, los de la mano y el capullo recurrieron en la propaganda electoral a lo que se llamó el vídeo del doberman.
En efecto, se identificaba al entonces
secretario general de los populares, Francisco Álvarez-Cascos, con esta
raza de perros, implicando que la derecha que se presentaba a las elecciones
era agresiva, irracional, que buscaba morder y desgarrar.
Treinta años después, las cosas no han
cambiado, salvo a peor. Durante la campaña electoral para los comicios
regionales en Aragón, la televisión espantosa presentó en una misma imagen al candidato de Vox y a Adolf Hitler.
El hecho es que dicho candidato, doctor en
Historia, ha escrito libros sobre la División Azul, el cuerpo militar de
voluntarios españoles que durante la Segunda Guerra Mundial combatió contra los
soviéticos bajo mando alemán.
Es como si yo identifico al partido de la mano y el capullo con la dictadura soviética… con la diferencia de que ellos sí que colgaron enormes imágenes de Stalin en la Puerta de Alcalá mientras gritaban Viva la URSS.

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