lunes, 2 de marzo de 2026

Se llama democracia

Giliprogres y maricomplejines dicen sentirse alarmados por el auge de la ultraderecha.

No es para menos, pero obvian el punto más importante: su cuota de responsabilidad. Como hace un siglo, las democracias occidentales -los partidos tradicionales- son incapaces de solucionar los problemas que ellas mismas han contribuido a crear. Y, con toda lógica, los ciudadanos se vuelven hacia quienes les ofrecen soluciones, cuanto más sencillas mejor.

Que esas soluciones sean inoperantes es lo de menos. Así que, si el partido de la mano y el capullo dice estar preocupado por el cambio cultural entre los jóvenes, que se lo haga mirar. Al fin y al cabo, han gobernado más tiempo que cualquiera de los demás partidos.

Incluso que todos ellos juntos.

¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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