lunes, 25 de diciembre de 2017

Libertad de pensamiento… único

Como los secesionistas, los neocom –los paleocom también, pero están de capa caída (más aún)-tienen un concepto de democracia muy particular, en el sentido de que es suyo y sólo suyo: la gente es libre de decidir lo que a ellos (los neocom, los paleocom, los secesionistas) les parece bien. Todo lo demás queda descartado.
Ya lo anunciaron los paleocom cuando todavía eran una formación independiente, y no un mero apéndice del partido del de la coleta: estaban decididos a conseguir en la calle lo que no podían conseguir en las urnas. Lo que pasa es que en la calle tienen todavía menos seguidores que en las urnas –al fin y al cabo, el voto es secreto… de momento, y no te van a represaliar por lo que votes… aún-, y tan rimbombante (y antidemocrática) propuesta quedó en agua de borrajas.
Ahora, es Junior el que anuncia la versión 2.0 de tan audaz línea de actuación: quiere sacar la reforma constitucional del Congreso y debatirla con el pueblo. Empezando que si por debate con el pueblo entendemos las múltiples jaulas de grillos que se montaron con el quince eme, la cosa se eternizaría sin llegar a ninguna parte viable en la práctica, el doctorado debería saber que, en caso de reforma constitucional (algo vamos ganando, ya no quiere tirarla abajo), si la misma es de calado, es el pueblo el que tiene la última palabra sobre el tema, ya que ha de celebrarse un referéndum (legal), e incluso unas elecciones legislativas para que las nuevas Cortes refrenden la reforma.
Dado el día que es hoy, voy a cambiar la despedida habitual, y desear a todos mis lectores una muy

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

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