miércoles, 29 de agosto de 2018

Desfachatez

La única manera de definir a los golpistas catalanes –bueno, no la única, pero sí una de ellas- es decir que son una panda de jetas. De caraduras. De aprovechados. Llevan años –lustros, décadas… ¿siglos?- al resto de España y ahora que, por fin, parece que por fin se han decidido a marcharse, pretenden que les paguemos el billete.
Cuando leí que Cocomocho exigía a la Generalidad que le ponga despacho, coche y guardaespaldas en el extranjero, mi primer pensamiento –en realidad, se me ha ocurrido hace cinco minutos… leí el titular, copié el enlace y lo puse a la cola- fue que, con un poco de suerte, esa sanguijuela de peinado indescriptible desangraría a sus compinches. Pero luego recordé que el dinero de la administración catalana no sale de debajo de las piedras. Es dinero que sale de todos y cada uno de los españoles, y que debería ser empleado para mejorar la vida de los catalanes, pero que esos pocos miserables emplean en sus fines espureos y egoístas.
Por tanto… que Cocomocho trabaje en su casa, use transporte público y se guarde él solo las espladas, si es que alguien se toma la molestia de ir a por él.
¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

No hay comentarios: